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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-06-2016

Esto pas hace 75 aos

Rodolfo Bueno
Rebelin


El Plan Barbarrosa, elaborado por el alto mando alemn para en cerca de tres meses ocupar Rusia Sovitica hasta los Urales, se implement el 22 de junio de 1941, a las 4 en punto de la madrugada, pero su primer gran fracaso se dio cuando la Wehrmacht, las Fuerzas Armadas de la Alemania Nazi, no pudieron desfilar el 7 de Noviembre de 1941 por la Plaza Roja de Mosc, tal cual lo haban planificado, sino que lo hizo el Ejrcito Sovitico, para luego marchar al frente de batalla. Sobre la Batalla de Mosc, el General Douglas MacArthur escribi: En mi vida he participado en varias guerras, he observado otras y he estudiado detalladamente las campaas de los ms relevantes jefes militares del pasado. Pero en ninguna parte haba visto una resistencia a la que siguiera una contraofensiva que hiciera retroceder al adversario haca su propio territorio. La envergadura y brillantez de este esfuerzo lo convierten en el logro militar ms relevante de la historia.

A finales de abril de 1941, la direccin poltica y militar de la Alemania Nazi estableci el domingo 22 de junio de ese mismo ao como la fecha definitiva para el ataque a la URSS. El alto mando alemn estaba tan seguros del xito del Plan Barbarrosa que, para despus de su cumplimiento, planificaba la toma, a travs del Cucaso, de Afganistn, Irn, Irak, Egipto y la India, donde las tropas alemanas esperaban encontrarse con las japonesas. Esperaban tambin que se les unieran Espaa, Portugal y Turqua. Dejaron para despus la toma de Canad y los EE.UU., con lo que lograran el dominio del mundo. El Plan Barbarrosa tena las mismas caractersticas que tan buenos resultados le haban dado a Hitler en el resto de Europa. Fue elaborado cuando Alemania, pas altamente desarrollado, ocupaba casi todo el continente europeo.

En la madrugada del 22 de junio de 1941, un ejrcito jams visto por su magnitud, experiencia y podero, se lanz al ataque en un frente de ms de 3.500 kilmetros de extensin, desde el mar rtico, en el norte, hasta el mar Negro, en el sur. Era un total de 190 divisiones, cinco millones y medio de soldados, 4.000 tanques, 4.980 aviones y 192 buques de la armada nazi.

El 3 de julio de 1941, Stalin se dirigi al pueblo sovitico en un discurso, clebre porque pese a no ocultar para nada la gravedad de la situacin en frente, sus palabras imbuan en el pueblo sovitico la seguridad en la futura victoria. En su discurso dijo: Camaradas, ciudadanos, hermanos y hermanas, miembros de nuestras fuerzas armadas! A ustedes me dirijo, amigos mos!... Nuestras tropas luchan heroicamente, a pesar de las grandes dificultades, contra un enemigo superiormente armado con tanques y aviones... Junto con el Ejrcito Rojo, el pueblo entero se levanta en defensa de su amada patria... Esta guerra no ser una guerra cualquiera entre dos ejrcitos enemigos. Esta guerra ser la lucha de todo el pueblo sovitico contra las tropas germano-fascistas. El propsito de la guerra popular consistir no slo en destruir la amenaza que pesa sobre la Unin Sovitica sino tambin en ayudar a todos aquellos pueblos de Europa que se encuentran bajo el yugo alemn. En esta guerra el pueblo sovitico tendr sus mejores aliados en las naciones de Europa y Amrica, incluido el pueblo alemn, esclavizado por sus cabecillas... Camaradas, nuestras fuerzas son poderosas. El insolente enemigo se dar pronto cuenta de ello... Toda la fortaleza de nuestro pueblo se emplear para aplastar al enemigo. Adelante! Hacia la Victoria!.

El discurso de Stalin dio inicio a una conflagracin conocida como la Gran Guerra Patria, desarrollada en el frente sovitico-alemn, donde se libraron las ms importantes y decisivas batallas que significaron el viraje radical de la Segunda Guerra Mundial y que resquebrajaron la espina dorsal de la Werhmacht, que slo haba conocido victorias cuando de manera arrolladora march a lo largo de Europa continental, apoderndose de sus riquezas y esclavizando a sus habitantes. De las 783 divisiones alemanas derrotadas durante esta guerra, 607 lo fueron en este frente, donde tambin fueron abatidos 77.000 aviones y destruidos 48.000 tanques y 167.000 caones, as como 2.500 navos de guerra, lo que signific el mayor y completo descalabro de la Alemania Nazi. El 75% del potencial militar de la Werhmacht, fue destrozado en la entraas de la Unin Sovitica, el ms heroico pas forjado por la especie humana.

En las primeras operaciones de la Gran Guerra Patria, el Ejrcito Sovitico experiment la amargura de las derrotas y sobre la URSS se extendi una amenaza mortal. Los xitos de las tropas hitlerianas obedecan a las ventajas que sobre la Unin Sovitica posea la Alemania Nazi: Era duea de casi toda Europa, cerca de 6.500 centros industriales europeos trabajaban para la Wehrmacht y en sus fbricas laboraban 3'100.000 obreros extranjeros especializados, lo que la converta en la ms fuerte potencia imperialista del mundo; la economa de Alemania posea dos veces y media ms recursos que la Unin Sovitica y su produccin se encontraba dirigida fundamentalmente hacia la industria de guerra. Se necesit del colosal esfuerzo del pueblo sovitico para, sin desmoralizarse ante tan dura prueba, revertir la situacin y lograr una victoria, que se dio hace setenta aos.

En la consecucin de esta victoria, que permiti vislumbrar la futura derrota de la Alemania Nazi, fue muy importante la Batalla de Stalingrado, la ms sangrienta y encarnizada de todas las batallas libradas en el transcurso de la historia del hombre. Luego de la Batalla de Kursk y de liberar a numerosos pases del yugo nazi-fascista, las tropas soviticas entraron en Berln y el 1 de mayo de 1945 izaron la bandera su pas en el Reichstag, el parlamento alemn. Una semana despus, el 9 de mayo, las ltimas tropas alemanas se rindieron en Praga ante el General Kniev. Gracias al heroico sacrificio de todos los hombres libres, la humanidad se salv de vivir bajo el Tercer Reich, sistema poltico que Hitler haba planificado para mil aos.

El 9 de Mayo de 1945, despus de 1418 jornadas de denodados combates, termin una contienda en la que fallecieron cerca de 60 millones de seres humanos, de los que 27 eran soviticos. La mayor parte de ellos fueron muertos como consecuencia de la salvaje represin ejercida por la tropas ocupantes contra la poblacin civil. La historia no conoce la destruccin, la barbarie y la bestialidad de la que hicieron gala los nazis en la tierra sovitica, donde aniquilaron el fruto del trabajo de muchas generaciones.

El reconocido periodista ingls de la BBC, Alexander Werth, escribe: En efecto, precisamente los rusos llevaron el fardo ms pesado en la guerra contra la Alemania Nazi, precisamente gracias a esto quedaron con vida millones de norteamericanos e ingleses. Edward Stettinus, Secretario de Estado de EE.UU. durante la II Guerra Mundial, reconoce que el pueblo norteamericano debera recordar que en 1942 estaba al borde de la catstrofe. Si la Unin Sovitica no hubiera sostenido su frente, los alemanes hubieran estado en condiciones de conquistar Gran Bretaa. Habran estado en condiciones de apoderarse de frica y, en tal caso, crear una plaza de armas en Amrica Latina.

Estos son algunos de los hechos que los modernos falsificadores de la historia odian recordar: La guerra dej en la Unin Sovitica 60 millones de mutilados, destruy 1.710 ciudades, 70.000 aldeas, 32.000 empresas industriales, 65.000 kilmetros de vas frreas, 98.000 cooperativas agrcolas, 1.876 haciendas estatales, 6 millones de edificios, 40.000 hospitales, 84.000 escuelas. Los nazis trasladaron a Alemania 7 millones de caballos, 17 millones de reses, 20 millones de puercos, 27 millones de ovejas y cabras, 110 millones de aves de corral. La perdida total de la Unin Sovitica fue de unos 3 billones de dlares (un 3 seguido de doce ceros); algo de lo que, en mi opinin, la URSS jams se recuper y que, a la postre, gener la causas para su autodestruccin.

En ocasiones, se exagera sobre la ayuda norteamericana a la URSS. Lo cierto es que las entregas de los aliados mediante la Ley de Prstamos y Arriendos equivali al 4% de la produccin de la Unin Sovitica. La mayor parte de la mencionada ayuda lleg despus de las batallas de Stalingrado y Kursk, que significaron un viraje radical en la Segunda Guerra Mundial. Del total de 46.700 millones de dlares que los EE.UU. suministraron a sus aliados, a la URSS le correspondi 10.800 millones de dlares, menos de la cuarta parte de ese total.

De todo lo dicho, se concluye que la ms importante leccin para las presentes y futuras generaciones es que las guerras hay que combatirlas antes de que estallen.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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