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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-06-2016

Una forma legalizada de delincuencia
El surgimiento de la "corporatocracia"

Graham Vanbergen
Clearinghouse

Traduccin del ingls para Rebelin de Carlos Riba Garca


Las corporaciones transnacionales estn causando estragos en los sistemas financieros, econmicos sociales y ecolgicos mediante una parsimoniosa colonizacin de la vida pblica en la que apenas 147 organizaciones controlan ahora el 40 por ciento del comercio mundial.

La sensacin de que hay algo que ya no est del todo bien se ha generalizados. Sabemos que hay una lenta colonizacin de la vida pblica por parte de las corporaciones porque estamos al corriente de que se est produciendo un golpe de Estado a cmara lenta por parte de algunas organizaciones transnacionales, una operacin que viene siendo facilitada por nuestros dirigentes polticos. La prueba irrefutable de ello nos golpea en la cara cada da con una oleada tras otra de crisis financieras, econmicas, sociales y ecolgicas.

Una clara e inquietante imagen del poder de las corporaciones se ha hecho visible en los ltimos aos en los que la creciente desigualdad es sencillamente lo que hoy da distingue la actividad corporativa en expansin de aquellos que van quedando atrs.

Un estudio realizado en 2000 por Corporate Watch, Global Policy Forum y el Institute for Policy Studies (IPS) revel algunos hechos alarmantes sobre el crecimiento de la corporatocracia, que debera haber sido metido en vereda hace aos por los gobiernos occidentales. En lugar de eso, literalmente las corporaciones han cogido el timn.

Coincidiendo con el cambio de milenio, este estudio confirm que mientras en el mundo haba unas 40.000 corporaciones, las que de verdad tenan alcance e influencia globales eran apenas 200. Estas colosales organizaciones algunas de ellas mayores que varias economas nacionales controlaban perfectamente ms de la cuarta parte de la actividad econmica del planeta al mismo tiempo que cuatro de cada cinco habitantes del mundo estaban completamente excluidos y marginados o eran perdedores netos como resultado directo de las actividades de estas corporaciones.

La lectura del estudio del IPS es muy incmoda. En la larga lista de cargos, lo que ms alarma es que al mismo tiempo que se disparaban los beneficios corporativos, continuaba la concentracin de la riqueza y, esto se produca en un entorno de estancamiento de los salarios de los trabajadores.

En aras de la perspectiva, el informe destacaba que de las 100 mayores economas del mundo, 51 correspondan a corporaciones; apenas 49 eran de pases. Por ejemplo, Wal-Mart era ms grande que 161 pases. La dimensin econmica de Mitsubishi era mayor que la de Indonesia, el cuarto pas ms poblado del planeta. General Motors era ms grande que Dinamarca. Ford era mayor que Sudfrica.

Las 200 corporaciones ms importantes eran ms grandes que las economas combinadas de 182 pases y tenan el doble de influencia econmica que el 80 por ciento de la humanidad.

El lector quiz se sorprenda al enterarse de que esas mismas 200 corporaciones de mbito global emplean a menos del 0,33 por ciento de la poblacin mundial: apenas a 18,8 millones de personas.

Comercio, fabricacin de automotores, actividades bancarias, ventas al detalle y aparatos electrnicos son los sectores en los que se concentran las corporaciones; incluso en estos sectores, un tercio del comercio est constituido por las transacciones entre distintas unidades de la misma corporacin.

En 2012, las 25 corporaciones ms importantes del mundo estaban ganando 177.000 dlares por segundo; el ingreso anual de una de ellas, Wal-Mart, lleg a los 470.000 millones de dlares.

En estos momentos, el panorama es incluso peor. Tres matemticos del Instituto Politcnico de Zurich, Suiza, publicaron un notable y profundo informe sobre las corporaciones transnacionales (TNC, por sus siglas en ingls) segn sus vnculos con otras TNC. Empezaron estudiando una base de datos que hoy ha crecido hasta abarcar a 43.000 corporaciones, analizando las conexiones de propiedad, hacia arriba y hacia abajo, destacando cules eran las empresas ms interconectadas. Finalmente, llegaron al ncleo, compuesto de 147 empresas que hoy controlan un pasmoso 40 por ciento del volumen econmico de la muestra; por lo tanto, del comercio mundial.

En algo menos de una dcada, la participacin de las TNC en el mercado mundial se ha incrementado espectacularmente mientras que la competencia entre empresas cay casi en la misma proporcin.

Aun as, conocindose tan condenatoria y concluyente informacin, la situacin contina deteriorndose en tanto los responsables polticos se deshacen de cualquier resto de moralidad para favorecer sus lucrativas carreras basadas en el uso de puertas giratorias, dejando as a naciones enteras con poco ms que los restos de lo que una vez fueron prsperas economas industriales y con el cadver de la democracia.

En los ltimos setenta, en Europa, la parte de la economa que iba a parar a los trabajadores en forma de salarios era alrededor del 70 por ciento del producto bruto interno (PBI). Con el paso de los aos se ha producido un giro por dems nefasto. El capital consigui un aumento del 10 por ciento en sus beneficios mientras que los trabajadores los vieron caer en un 10 por ciento. Con una economa de unos 13 billones (s, un 13 seguido de 12 ceros) de euros, la prdida experimentada por los trabajadores y la clase media magra de por s fue de 1,3 billones de euros al ao. Los accionistas solan alegrarse con unos dividendos de digamos 3 o 4 por ciento, pero hoy da pretenden utilidades de dos dgitos; de no ser as, los CEO de las empresas pueden ser destituidos. La consecuencia es que las corporaciones quieren ganar cueste lo que cueste.

En el libro de Susan George State of Corporations se seala que Desde mitad de los sesenta, los mayores bancos y aseguradoras de Estados Unidos y algunas corporaciones contables transnacionales unieron fuerzas; emplearon a 3.000 personas y gastaron 5.000 millones de dlares para desembarazarse de todas las leyes del New Deal* aprobadas durante la administracin Roosevelt en los treinta del pasado siglo las mismas leyes que protegieron la economa estadounidense durante ms de 60 aos. Mediante este trabajo de lobby realizado en forma conjunta, consiguieron libertad absoluta para quitar de los balances cualquier asiento que pudiera significar una prdida de dinero y trasladar ese dinero a bancos en las sombras de modo que no quedara documentado en ningn sitio. Consiguieron libertad para crear y comerciar productos derivados txicos, como paquetes de hipotecas sub-prime por un valor de miles de millones de dlares, sin ninguna regulacin.

El punto lgido de esta accin colectiva fue el derrumbe mundial de la industria financiera en 2008; han pasado ocho aos ms y la persistencia del deterioro amenaza con desbancar a la Gran Depresin de 1929 de su puesto de la recesin ms prolongada de la historia, que hasta ahora fue la de recuperacin ms lenta que se recuerde.

Solo en Estados Unidos, ms de 10 millones de familias fueron desahuciadas por los bancos y, segn Bloomberg, 14,5 billones de dlares es decir, el 33 por ciento del valor de las empresas del mundo y cerca del 14 por ciento del producto interior bruto (PBI) de Estados Unidos se esfumaron en la crisis. Esta estimacin se olvida de las consecuencias producidas en el desarrollo y la economa de los pases del Tercer Mundo, donde los 3,3 billones (s, otra vez, un 3,3 seguido de 12 ceros) de ayuda prometida se quedaron en eso, en promesas jams cumplidas.

En la poca del demasiado grande para fracasar e ir a prisin prcticamente nadie fue perseguido o mandado a la crcel por esos devastadores crmenes. En estos momentos, la industria bancaria est totalmente fuera de control. El negocio de los derivados es cosa de todos los das y un 33 por ciento ms grande que en su momento lgido, cuando se produjo la crisis de 2008. La estafa, el fraude, el uso de informacin privilegiada y el lavado de dinero llegan a un nuevo rcord de ilegalidad cada da, Entre las 20 corporaciones ms importantes del mundo hay cinco bancos.

Mientras tanto, despus de haber aprendido de las experiencias anteriores, los grupos de presin corporativos llamados ahora comisiones de expertos se encuentran diariamente con funcionarios de la Comisin Europea para negociar acuerdos comerciales en los que no estn representados los consumidores ni las organizaciones medioambientales. La sociedad civil est excluida, como tambin lo estn sus representantes, vestidos de eurodiputados y dando la ilusin de una democracia que se extingue rpidamente.

Ahora, las corporaciones colocan sus beneficios en jurisdicciones donde los impuestos son bajsimos o no existen y sus prdidas en otras donde los impuestos son altos; se estima que all hay unos 32 billones de dlares exentos de hacer cualquier contribucin a las sociedades de las extraen su riqueza y del menor si acaso escrutinio de sus respectivos gobiernos.

Lo que ahora tenemos es la anarqua de los muy ricos y las corporaciones ms poderosas. La lista de la vergenza es interminable: fabricantes de automotores, bancos, laboratorios farmacuticos, industrias alimentarias, empresas de la energa... por nombrar algunas.

Colosales delitos econmico-financieros, evasiones impositivas monumentales, dao ecolgico a escala industrial e incesantes guerras ilegales para asegurar un ininterrumpido suministro de recursos constituyen el vergonzoso sistema basado en la codicia corporativa. En su estela reconocemos ahora el estilo de creciente desigualdad de los aos veinte del siglo pasado y el aumento de la indigencia que caracterizaba a la poca descrita por Dickens. De alguna manera, todo esto conforma la nueva normalidad.

Robe usted una barra de pan e ir a la crcel, saquee un pas entero y ser armado caballero. Por ejemplo, los britnicos de a pie creen que como resultado de una larga y maliciosa campaa poltica al estilo de la lucha de clases la supuesta estafa realizada con los beneficios sociales es un enorme problema social. Una encuesta reciente realizada por la central de trabajadores TUC mostr que la gente cree que el 27 por ciento del presupuesto de asistencia social se solicita fraudulentamente. De hecho, la cifra real es del 0,7 por ciento En realidad, los pagos no realizados por el gobierno superan ampliamente el fraude en la utilizacin de los beneficios sociales.

Contrastemos esto con uno de los mayores estafadores de Gran Bretaa: el HSBC. En unos pocos aos ha obtenido miles de millones gracias al lavado de dinero mal habido en beneficio de dictadores y tiranos, delincuentes internacionales, traficantes, barones de la droga, asesinos y todo tipo de criminales de una cadena trfica particularmente odiosa. Incluso alguien fue cogido con las manos en la masa en el escndalo de la gigantesca evasin impositiva en Suiza que beneficiaba a unas cuantas corporaciones antes siquiera de que oyramos hablar de los Panama Papers. En 2011, el jefe de la trama, Stephen Green, fue agraciado con un atractivo empleo de rango ministerial por los conservadores: ministro de Comercio. Y tiene un escao en la Cmara de los Lores como un tory ms; una irona que se diluye entro otras y en los medios.

La globalizacin no ha hecho ms que agravar el problema del poder corporativo y consolidar la influencia de las corporaciones en el gobierno mundial. Una vez ms, los acuerdos comerciales como el TTP y el TTIP, en los que continentes enteros estn sujetos a la dominacin corporativa, son la evidencia de eso; sin embargo, el alcance de las corporaciones tiene una consecuencia an ms siniestra. Los grupos de presin corporativos que en este momento gozan de unos privilegios sin precedentes, concedidos por los polticos del mundo para soslayar las regulaciones soberanas diseadas para proteger los derechos de los ciudadanos y el medioambiente, se han infiltrado en Naciones Unidas.

La ONU tiene una seccin especial para las corporaciones llamada Acuerdo global, que fue creado hace unos 15 aos por Kofi Annan y el entonces presidente de Nestle. Para participar en este acuerdo, una corporacin solo necesita refrendar una lista de 15 principios concernientes a los derechos humanos y laborales y al medioambiente.

Las corporaciones del Acuerdo global integran tambin el Consejo Comercial Mundial para el Desarrollo Sostenible y otros organismos como la Cmara de Comercio. Cuando, en 2012, Naciones Unidas realiz su congreso medioambiental en Ro, por primera vez los negocios dominaron completamente las discusiones. En este momento, los intereses corporativos tienen un nivel desproporcionadamente alto de influencia poltica en un mbito que en realidad debera ser global.

Un buen ejemplo de esto podra ser Cecilia Malmstron, la comisaria comercia principal de la UE en las negociaciones del TTIP entre Europa y Estados Unidos. Hace pocos meses, un periodista de The Independent le pregunt a Malstrom por qu insista en promocionar el tratado frente al generalizado rechazo del pblico; su respuesta fue: Mi mandato no me lo han dado los europeos.

Hace unas pocas semanas descubrimos que el Parlamento Europeo vot a favor de la Directiva de Proteccin de los Secretos en los Tratados, una ley que otorga a las corporaciones nuevos y alarmantes superpoderes para llevar a juicio y criminalizar a los denunciantes, periodistas y organismos de informacin que publiquen documentos internos que hayan sido filtrados.

Tal como seal recientemente el doctor Paul Craig Roberts, subsecretario de Hacienda para la poltica econmica de Estados Unidos y redactor del Wall Street Journal, Algunas poderosas corporaciones se han hecho con el poder en las democracias occidentales para sacrificar el bienestar de la poblacin a la codicia corporativa y sus beneficios sin tener en cuenta a los pueblos, los pases y la sociedad. El capitalismo democrtico es total e irremediable. El TTIP concede a las corporaciones un inexplicable poder por encima de gobiernos y pueblos.

Hoy en da, la democracia est a punto de pasar de la farsa a la tragedia como consecuencia directa del irrefrenable aumento del poder corporativo.

Vivimos en una poca en la que la obscena desigualdad existente entre ricos y pobres es tan patente como el rpido crecimiento de la desigualdad en la distribucin de la riqueza. En el Estados Unidos de 1976, el 1 por ciento ms rico de la sociedad obtena el 9 por ciento de la riqueza nacional; 30 aos ms tarde, su parte de la riqueza nacional casi se ha triplicado y alcanza al 24 por ciento.

Actualmente, lo nico que queda frente a este panorama es una gente asediada que se manifiesta en las ciudades europeas y estadounidenses y que presenta peticiones a sus respectivos gobiernos, unos gobiernos que representan a millones de ciudadanos. Esa gente es la misma que debe pagar las consecuencias de esta delincuencia (legalizada): servicios perdidos, puestos de trabajo destruidos y ahorros esfumados; aun as contina sin ser escuchada.

* New Deal (Nuevo trato), nombre que recibi la poltica econmica y social aplicada en Estados Unidos por el presidente Franklin Delano Roosevelt a partir de 1933. (N. del T.)

Graham Vanbergen colabora en truepublica.org.uk, tiene un blog de informacin comercial y colabora regularmente en varios portales de noticias.

Fuente: http://www.informationclearinghouse.info/article44929.htm

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y Rebelin como fuente de la misma.



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