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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-10-2016

Guerra al terrorismo o terrorismo para preservar la preponderancia?
El totalitarismo democrtico supera los obsoletos primos artesanales

Luis E. Sabini Fernndez
Rebelin


Cuando sobreviene el colapso sovitico y con ello el derrumbe casi generalizado del mundo socialista (aunque sobrevivan algunos estados, algunas formaciones que se autodefinen socialistas como Cuba o Corea del Norte y otras que se postulan tales como Venezuela), hay una crisis, consecuente del andamiaje ideolgico marxista que durante siglo y medio ampar, nutri, orient, estructur lo que se consideraba El futuro de la humanidad, el mundo que heredara al del capital y el mercado.

Y a la vez, un reverdecimiento de la ideologa que haba ido configurando la modernidad: el liberalismo, con sus atributos naturales; el racionalismo, la cientificidad.

Sin embargo, ms rpido que corriendo los idelogos del viejo-nuevo mundo ─inicialmente Francis Fukuyama, y con l una serie de idelogos─ a menudo autoconsiderados cientficos, por ejemplo en el campo de la economa ─el caso paradigmtico de Milton Friedman─, desplegarn sus saberes (ms bien poderes).

Con el crac sovitico se han procesado una serie de strip-teases: el proyecto de control total (y benfico, segn sus mentores) del socialismo iba empalideciendo, la represin iba ablandndose; el desvencijamiento de rganos represivos como la STASI alemana o la Cheka-GPU-NKVD-KGB rusosoviticas eran cada ms notorios y a la vez, el librrimo campo liberal iba incursionando en ms y ms mbitos de la vida civil, de las vidas privadas, sus organismos de seguridad democrtica ganaban autonoma y se ampliaban sin tregua

LA ERA DISTPICA

Si a alguien hay que reconocer en este asunto es a Yevgeni Zamyatin, un escritor ruso que en 1920 ─repare bien el lector en la fecha─ escribi su novela de anticipacin cientfica o, como se dice hoy da, la distopa Nosotros.

Una novela, muy bien escrita, sobre el mundo nuevo, edificado con casas de vidrio para facilitar el control y la omnipresencia de los que saben, guan, pueden, y el relato de la resistencia y su peripecia. Un relato asfixiante, sombro.

Despus de Zamyatin no sobrevienen casi utopas de signo positivo, como haban sido casi todas, hasta entonces (si el lector aceptaba sin chistar esos universos presentados como buenos y a la vez carentes de la ms elemental libertad, como la Utopa de Thomas Moro ─1516─ o El ao 2000 de Edward Bellamy ─1892─ , es otro cantar).

El universo sovitico inspir si no la primera distopa s un torrente de ellas pensadas sobre el trasfondo de estados totales (Kallocan, mezclando horrores del universo sovitico y del nazi sera una destacada, con personajes de enorme complejidad, Karin Boye, 1928).

Henos aqu situados en el dramtico entrecruzamiento de arte y poltica.1 Pero ahora estamos situados en el terreno del arte, de la imaginacin, no en el de la poltica. En la poltica en Occidente, vivimos prcticamente todo el siglo XX con la cmoda divisin de libertad y tirana, de autonoma vs. heteronoma. Que muchos intelectuales occidentales procuraban hacer coincidir con la geografa: Occidente vs. Oriente. (all estaba lo ruso, lo chino, lo rabe, etctera).

Sin embargo, las cosas no son tan sencillas ni lineales como pretendieron quienes se salieran con la suya ante el colapso sovitico: la sociedad de control occidental recubra su democraticidad aparente con un trasfondo heternomo cada vez menos disimulable.

ECHELON: PRIMER ANILLO CONSTRICTOR

El acuerdo entre naciones anglfonas de 1948 ─al ao justamente en que Orwell escribi su pesadilla 1984─ segn el cual EE.UU., Reino Unido, Canad, Australia y Nueva Zelandia establecieron una red mundial de control de las comunicaciones planetarias ─la red de espionaje mundial que todo lo ve y todo lo oye─, llamada Echelon, podra habernos dicho que no todo el control era sovitico ni todo el universo totalitario nazi y menos todava que todo margen de libertad era occidental.

En rigor ─como le pas a Orwell─ la pesadilla sovitica era tan manifiesta y taxativa,2 que desdibuj, dej en la penumbra el otro lado del mundo (el mundo occidental, u ombliguismo mediante, el mundo) en que tambin la heteronoma se afirmaba. A ese quinteto desde el que se supervisaba todas nuestras comunicaciones se lo denomina UKUSA, aunque informalmente tambin se lo ha bautizado como los cinco ojos.

El llamado cuarto poder iba quedando poco a poco, cada vez ms, al servicio de algn poder previo, ni siquiera enumerado. Como fue la guerra contra Espaa y liberacin de Cuba por parte de EE.UU. , 1898, luego que la prensa de ese pas culpara a Espaa de un atentado con muertos en el puerto de La Habana, atentado generado desde los mismos hilos que hicieran la denuncia. La prensa revelaba aqu un carcter cmplice del poder que al menos tericamente jams se haba atribuido? Quedaba la posibilidad de un periodismo crtico al poder? Quedaba, s, pero en coexistencia agnica con medios de comunicacin, de incomunicacin, del poder.

Con la llegada de la era digital aquel acuerdo anglfono se remoz y aunque el control telegrfico se fue extinguiendo y se mantuvo el control y espionaje telefnico, de teletipos y postal, junto a tales medios de comunicacin tradicionales, la computacin fue abriendo todo un ocano de intercomunicacin que las redes de espionaje de Echelon se apresuraron a cubrir. A los efectos, en la dcada de los 90 Echelon se haba multiplicado de modo radical y cubra con macroprocesadores cientos de miles de millones de operaciones por segundo mediante un sistema de bsqueda de palabras clave (de frases y hasta de sonidos). Para lo cual se haba adaptado totalmente la legislacin sobre interceptaciones de telecomunicaciones, faltaba ms. La cabeza de esa legislacin y de la construccin de los macroprocesadores estaba en EE.UU. de modo tal que todo el universo empresario ciberrntico se fue adaptando sin dificultades ni roces a las exigencias policiales y de control y espionaje madeinUSA. Toda esa parafernalia denominada "Control estratgico de las telecomunicaciones".

Pero hay que tener en cuenta que, fundado en 1948, se supo de su existencia por primera vez en 1971, gracias a las investigaciones de Perry Fellwock (que public su denuncia bajo el seudnimo de Winslow Peck). Haba un cuarto de siglo casi en secreto. Fellwock, considerado hoy el decano de los whistleblowers no slo destap la presencia de Echelon sino que mostr que el presupuesto de la NSA era varias veces superior al de la CIA, dos de los principales servicios secretos de EE.UU.

En el origen Echelon parece haber sido motorizada por la lucha contra el comunismo, es decir, traduciendo debidamente, por la preservacin de nuestro sistema de vida. Poco a poco, los alcances y las finalidades se fueron ampliando. Y el control fue adquiriendo su cada vez ms desnudo rostro.

El Parlamento Europeo sigui el proceso como pudo. Proviniendo de un semicontinente semivencido, semiocupado y financiado desde EE.UU. fue acopln-dose a lo establecido en el quinteto echelnico, acompaando el control de datos con Enfopol, la sucursal europea de control comunicacional que en lugar de optar por un instrumento propio, acept convertirlo en auxiliar del ya establecido.

Un informe de dicho parlamento revel que Amnista Internacional, Greenpeace y Ayuda Cristiana constituan objetivos de control de Echelon. Y los gobiernos de Francia y Alemania se quejaron del fracaso en negocios y en algunas licitaciones en el Tercer Mundo porque inopinadamente otras ofertas provenientes de echelnicos les haban escupido el asado. Con lo cual aquella predicada finalidad de control ideolgico y de lucha contra el comunismo al parecer se fue extendiendo guerra de mercados (no declarada), luego peligro musulmn

La UE ha protestado reiteradamente por estar sometida al espionaje de Israel, directamente usufructuaria de la red Echelon.

Porque no se sabe cundo pero en algn momento Israel fue incorporado al quinteto UKUSA. Algo llamativo por cuanto se ha sobrepasado el recinto anglfono con un estado cuya lengua oficial es el hebreo (aunque todo el mundo aprenda y hable ingls). Evidentemente, las coincidencias pasan por otro lado.

SEGUNDO ANILLO: LIBERALISMO Y SIONISMO

EXCELENCIA QUE NO NECESITA DEMOSTRACIN?

Israel Shamir, un cristiano ortodoxo converso (de origen judo) ha sealado la estrecha identidad entre liberalismo y sionismo: El liberalismo es la ideologa que niega ser ideologa; pregntale a un liberal, y te dir que l est en contra de la dominacin de cualquier ideologa y cualquier religin. 3

En el mismo trabajo Shamir, rastrea las opiniones de Yehuda Bauer, mximo sacerdote del culto holocustico expuestas en una conferencia: Hay grandes diferencias entre el nacional socialismo, el comunismo sovitico y el Islam radical, pero tambin hay algunos paralelos importantes. Los tres son o han sido movimientos religiosos o casi religiosos. La fe incondicional, casi religiosa, en la ideologa nazi era central para la existencia y las opciones polticas del rgimen, y fue la ideologa nazi el factor central que produjo el holocausto; el marxismo leninismo fue el dogma cuasi religioso por el cual todos tenan que jurar, en el imperio estalinista. Lo mismo vale para el Islam radical. Los tres apuntan a los judos como su enemigo principal, o inmediato: los nazis los masacraron, los soviticos planearon en 1932 deportar a todos los judos soviticos a Liberia, con la intencin obvia de que la mayora pereciera all. El mensaje genocida del Islam radical con respecto a los judos est sonando muy alto y muy claro.

Shamir observa la enumeracin de Bauer y la ausencia del liberalismo. Y se pregunta porqu. Porque: Un liberal coloca al liberalismo por encima de las religiones corrientes y las ideologas; incluso en un plano ms elevado que cualquier construccin religiosa o ideolgica. Los adeptos de cualquier ideologa que no sea el liberalismo son totalitarios o fanticos, a los ojos del liberal.

Y aqu viene una observacin de Shamir que invita a la reflexin; identifica esa actitud arrogante de los nicos dueos de la verdad con la narracin judaica del antiguo Testamento, donde se exalta a los devotos del dios nico, situados en un nivel ms alto que los paganos.

Shamir explica que esa actitud de superioridad fue heredada por las tres grandes religiones monotestas, pero que fue internalizada de muy distinto modo en cada caso y sostiene, por ejemplo, que: Un cristiano ortodoxo no se consideraba a s mismo por encima de los musulmanes y los catlicos. En cambio, el judasmo moderno (que diverge en gran medida del judasmo bblico en otros aspectos) sigue manteniendo esta pretensin insoportable a la superioridad.

Con lo cual, remata Shamir, Bauer est condenando cualquier movimiento moderno basado en la solidaridad, la catolicidad y la comunidad en tanto antijudo, mientras que el liberalismo le sabe tan judo como el pescado gefilte. Por eso concluye que la doctrina de la democracia liberal y los derechos humanos, aquella que los marines anglo-usamericanos llevan ms all del Tigris y el ufrates es una forma de judasmo secularizado.

La tesis de Shamir es particularmente sustentable porque nos parece nodal que lo que se llama liberalismo, lo que se fue configurando como ideologa liberal se constituy alrededor de derechos seoriales. Pero no de cualesquiera seores. Sino de los seores de la modernidad que rompan ideolgica y culturalmente con los viejos seores de horca y cuchillo, con los mejores dueos de la espada y/o la toga. Se trata de la nueva capa seorial forjada junto con el desarrollo del capital(ismo) y la industrializacin.

Y ese ascenso seorial es el actualmente naturalizado, al menos en el plano ideolgico, cuando se entiende sus derechos como naturales y no condicionados.

Shamir, no slo atento a cuestiones ideolgicas sino a circunstancias bien reales y cotidianas, entiende que la ideologa liberal se suelda con el sentido comn de la poca por la predominancia de los judos en los medios masivos y especialmente entre los amos que poseen esos medios [].

El carcter nico de Israel es un captulo de esta escuela no religiosa, bien sea en forma de Holocausto nico o vnculo nico con Palestina, o de amor nico a la libertad y la diversidad.

Por cierto, mientras las mezquitas arden en Holanda y las iglesias se derrumban en Israel, ello no despierta ninguna emocin comparable a las que los judos echan a andar cuando aparece un graffiti en la pared de una sinagoga. EE.UU. clasifica a sus aliados segn su actitud con los judos. El Templo del Holocausto [llamado Museo] est edificado junto a la Casa Blanca. El apoyo al estado judo es obligatorio, sine qua non, para un poltico Usamericano.

Cmo se puede establecer tanta diferencia entre, por ejemplo, las tres religiones monotestas principales?, pregunta Shamir. Estas grandes creencias [cristianismo, Islam, budismo] no le piden nada a los no adeptos, salvo que se sumen a su unidad. Lo nico que la iglesia le pide a un no cristiano es que se vuelva cristiano. Pero el judasmo no quiere transformar un goi en un judo; eso es algo casi imposible, casi prohibido. []. El judasmo tiene exigencias precisas para los no judos que tienen la desgracia de caer bajo su autoridad. No deberan imitar a los judos, y por eso mismo al goi se le prohbe que tenga religin, l no deber celebrar sus propias fiestas religiosas, ni tampoco ayudar a sus hermanos, debera ser un mero animal econmico. El ejemplo histrico que parece dar toda la razn a Shamir es el trato que dispensa el rgimen sionista a sus invadidos y desplazados; la poblacin palestina: atroces polticas de hambre y control, confiscacin de tierras, derribo de viviendas, encarcelamientos extrajudiciales, manoseo de derechos judiciales, arbitrariedades en traslados, encarcelamientos sin causa y mudanzas forzosas y violencias varias hasta asesinatos a veces colectivos y tantas otras medidas abusivas que ejerce Israel sobre palestinos.

Algo que adquiere toda su monstruosidad si reparamos en la ilacin de la violencia: Mazin Qumsiyeh, un historiador palestino que recopila cronolgicamente los atentados habidos en Palestina a lo largo del s XX,4 verifica que en todos los casos fueron sionistas los que primero (y a menudo los nicos) que hicieron cartas bombas, sabotaje de instalaciones industriales, hacer saltar en pedazos un edificio o un vehculo (con gente adentro), secuestrar una avin, un barco, atentados contra vidas humanas, asesinatos selectivos y colectivos (como varias aldeas palestinas arrasadas y exterminadas su poblacin), matanzas de prisioneros. Siempre los sionistas primero. A veces, nicos autores de tales atrocidades. Con una excepcin: los atentados con inmolacin. sos, slo llevados a cabo por palestinos. Una especie de suicidio desesperado, oneroso. El palestino que mata se sacrifica. Veo en ello un parentesco con la filosofa narodniki. Los socialrevolucionarios rusos a menudo cumplan un atentado y moran en el acto o se dejaban detener (vale decir, una muerte lenta). Consideraban que matar a un torturador, por ejemplo, era correcto. Haba que hacerlo. Pero que tronchar una vida era atroz. Haba que compensarla o, cristianamente, expiarlo.

TERCERO: LA GLOBOCOLONIZACIN

Hemos hecho este circunstanciado recorrido por las posiciones de Israel Shamir porque nos ha llamado mucho la atencin la consustanciacin que sobre todo en el ltimo medio siglo se ha operado entre las capas dirigentes de EE.UU. y el ncleo sionista asentado en Israel. No podemos olvidar la fanfarronera del asesino Ariel Sharon tranquilizando a sus adeptos temerosos de alguna crtica desde EE.UU. a causa de las atroces polticas del Estado de Israel sobre Palestina y los palestinos enumeradas sucintamente en el captulo anterior dicindoles: ─No se preocupen, hacen lo que queremos. Somos nosotros los que le marcamos el comps.

Conociendo a la AIPAC y a que las tres cuartas partes de los diputados y senadores de EE.UU. estn fuertemente vinculados a y/o dependientes de los apoyos del lobby judo, se podra calificar las fanfarronadas de Sharon como altamente certeras (para no insultar en la comparacin a los sabios).

Igualmente golpea a mi memoria las observaciones del suequijudo Johannes Wahlstrm explicitando las posiciones y conclusiones de una suerte de seminario en la Universidad de Jerusaln. En dicho encuentro, Kenneth Jakobson, de la Liga contra la Difamacin (ADL por su sigla en ingls), una organizacin de lobby de judos en EE.UU. declara: La nica potencia planetaria tiene una posicin muy pro-israel lo cual obedece a que los judos tienen una posicin particularmente prominente en la lite de los medios de comunicacin de masas. [a confesin de parte, relevo] Es algo de lo que podemos estar orgullosos.[] hasta en EE.UU. sobreviene el antisemitismo que se basa justamente en la afirmacin de que los judos tienen demasiado poder en los medios. Epa! La crtica o la queja no parece tan descaminada. Pero Kenneth Jakobson parece de amianto, inmune a la realidad. Remata: Hay que luchar contra este antisemitismo por todos los medios concebibles; no menos a travs de una actividad de lobby para conseguir un mejor control sobre lo que los medios emiten. 5

Esta simplicidad o linealidad del razonamiento de Jakobson nos explicita algo que en otros casos est un poco ms oculto. La Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD) tiene una estrecha relacin con el Estado de Israel. Hacia el territorio dominado por ste la IURC enva a sus proslitos para que hagan sus sanaciones bblicas y su encuentro con Dios. Lo cual revela que as como en el terreno militar el ISIS es una organizacin ampliamente ligada al Estado de Israel,6 la IURD en el terreno ideolgico o espiritual constituye otro brazo largo de los intereses sionistas.

Con lo cual anudamos otro enlace, en este caso entre los mass media, la religin e Israel: Moiss, el teleteatro que hace furor en 2016 en Argentina y apasiona7 a tantos teleespectadores es un engendro del IURD. Con lo cual, como Monsieur Jourdan, los televidentes hacen poltica sin saberlo.

LIBERALISMO, LIBERTAD DE QU?

Ya vimos la intranquilizadora omnipresencia de Echelon, las significativas relaciones de sionismo y liberalismo y tenemos a la vista lo que Noam Chomsky designa El estado de vigilancia en los pases libres.8

Chomsky describe el alcance del sistema de intrusin y vigilancia, imposible e impensable apenas dcadas atrs. Lo cual nos lleva a advertir qu es lo significativo; si las invocadas libertades o ese generalizado control que trasmuta tales libertades en sendas sujeciones.

Sin embargo, un rasgo clave le da a este reino de la heteronoma su carcter ms preocupante: el que le permite a cada uno sentirse uno mismo, mediante una conformacin mental que logra que cada uno haga lo que quiera aunque la inmensa mayora coincida en hacer exactamente lo mismo; beber el mismo brebaje, usar la misma ropa, cortarse el pelo o pintrselo hasta ser legin de iguales o mejor dicho parecidos, haciendo coincidir en cada uno la necesidad de autoafirmacin individual y la de pertenencia gregaria: esta sensacin de libertad totalmente ilusoria en sociedades globocolonizadas es el gran invento de los dueos, ms bien ocultos, del poder.

Chomsky sostiene que la emancipacin de lo que result ser EE.UU. respecto de su metrpolis britnica tuvo mucho que ver con la reivindicacin de privacidad de sus habitantes, que el gobierno britnico pretenda ignorar. Curiosa y significativamente ─dice─ es ahora el gobierno de EE.UU. el que ingresa en los hogares, rompe la privacidad y lo hace de un modo mucho ms insidioso y total que la vieja metrpolis colonialista. Pero no nos chupemos el dedo: la reivindicacin de privacidad en los flamantes EE.UU. contra la monarqua britnica era el reclamo de seores, propietarios, blancos, libres, varones, alfabetizados. La nueva sociedad no era tan igualitaria como predicaba; preguntmosle a los esclavos y a los nativoamericanos, por ejemplo.

Podemos, empero, coincidir con Chomsky en un aspecto: la invasin a la privacidad ahora, modelo s XXI, se hace abrogando el principio de inocencia (in dubio pro reo): cada cosa que cualquiera de nosotros escribe en un teclado de computadora podra estar siendo enviado en este mismo instante a las cada vez ms enormes bases de datos del presidente Obama en Utah.

En el reino de libertad que es EE.UU., Chomsky pone otro ejemplo: las tribulaciones de un juez por si lesiona algn derecho de un individuo en huelga de hambre al decidir alimentarlo por la fuerza. El detalle, previo, es que ese hombre que con huelga de hambre protesta contra su encarcelamiento, lleva doce aos en Guantnamo, en calidad de preso sin juicio, sin derecho a defensa (no sabe de qu se lo acusa) y sin tener en consideracin la tortura verdadera, sostenida, sistemtica, a que ha sido y est siendo sometido. Uno se pregunta: de qu sirve la duda moral de ese juez en lo alimentario si todo el resto de este infame tmpano guantanamero se considera ejercicio de libertad, est exonerado de cualquier corpus legal que se supone para humanos (o lo legal es solo para hombres libres?).

Defendiendo las libertades bsicas y propias del liberalismo se cometen atropellos que sobrepasan muchos de los ejercidos por dictaduras y regmenes iliberales, como les gusta a los liberales llamar a quienes no comparten su misma luz.

Chomsky da otro ejemplo histrico, bien material: En 1981, el gobierno de Ronald Reagan emprenda su guerra contra el terror, que pronto se convirti en una guerra terrorista, asesina y brutal, primero en Amrica Central, 9 la que se extendi luego mucho ms all del sur de frica, Asia y Medio Oriente.

Otra vez tenemos la trasmutacin de libertad y libertades en los ms atroces atropellos a seres humanos. Pero santificados porque se invoca la defensa de los derechos humanos y la lucha contra ogros, que, se nos dice una y otra vez, quieren atacarnos y destruirnos remata Chomsky.

Tantos los marines, la NSA, la CIA, el MOSSAD como en su momento la KGB sovitica o la STASI alemana y hasta la AVH hngara, procuran, procuraban protegernos. Con todos los horrores y atrocidades propias de toda represin, la STASI o la KGB declaraban hacerlo por tu bien, para volverte al redil.10

Pero en el caso de los cuerpos represivos de EE.UU. o Israel los prjimos estn apenas entre ellos; existe un principio de separacin radical con los que son objetos de examen, acusacin, desprecio. Algo que se ve claramente en la forma que trata EE.UU. a quienes considera no-prjimos; en la guerra declarada a Serbia por EE.UU. y adlteres, la aviacin norteamericana us generosamente uranio empobrecido, que se sabe es cancergeno. Hay informes que revelan que los aviadores norteamericanos apenas hacan el picado al descargar las bombas radiactivas para escapar de la radiacin resultante. Hubo reiteradas denuncias de enfermedades producidas por radiactividad en la poblacin objeto pero tambin entre aliados de la coalicin antiserbia; soldados espaoles, italianos. No prjimos. Tampoco ellos. Pensemos en el destrozo que ha sufrido Irak, primero antes de la invasin de 2003 y ms tarde en la misma invasin. El elenco de Bush se propuso iniciar un nuevo pas, un nuevo estado, una nueva sociedad con lo que quedaba. Ese saldo ha dejado centenares de miles, millones de nios matados, asesinados, despedazados, familias destrozadas, bienes culturales deshechos. Recordemos cmo trata el rgimen sionista a Palestina y a los palestinos.11

Esta omnipresencia intrusiva, que facilita tantas acciones terroristas para ─se proclama─ luchar contra el terrorismo, es la que ha dado lugar a un tipo de coraje civil, conciencia heroica de nuestro presente que adquiere resonancia en, por ejemplo, las personas de Chelsea Manning, Julian Assange, Barret Brown, Edward Snowden, Jeremy Hammond, escritores que se han autovomitado del vientre del monstruo como John Perkins y tantos otros (como en su momento Perry Fellwock, Bill y Kathleen Christison, Philip Agee, y varios ms, agentes de seguridad de EE.UU., que se atrevieron a actuar con justicia y no siguiendo a la justicia invocada por la organizacin que los haba conchabado).

Porque tuvieron la dignidad de ver lo concreto y no los abstractos atributos que los idelogos liberales atribuyen a su sistema de ideas (desgajado de las acciones que, sin embargo, acaecen): Porque el liberalismo [constituye] como dijo Ortega la tendencia a limitar la intervencin del poder pblico [poltico o religioso] un principio fuerza que en su abstraccin e indeterminacin [] permite trascender todas las pocas y convertirse en un referente universal de la vida colectiva de hombres y mujeres [] uno de los pocos principios transhistricos presentes con mayor o menor vigencia en todos los perodos y civilizaciones.12

Este concepto de liberalismo, tan genrico y universal se puede unir a las mximas morales de tantas culturas; querer y respetar a nios y ancianos, obrar rectamente sobre la base de la verdad, p. ej. Pero su nivel de abstraccin no nos permite ─tanto las referencias al respeto generacional o los criterios de verdad como aquellas referencias a limitar el poder pblico─ encarnarlas en fenmenos y acciones concretas. Son aceptables, claro, pero inofensivas para el poder.

Notas:

1 A Zamyatin la novela la cost 6 aos de crcel y el exilio: inesperada clemencia la de Stalin, se dijo.

2 El cotidiano Pravda [Verdad] era la fbrica cotidiana de mentiras.

3 La tirana del liberalismo, futuros, no 11, Ro de la Plata, primavera/verano 2007/2008. En este captulo, todas las citas son de este autor (salvo inidicacin en contrario).

4 Compartir la tierra de Canan, Pluto Press, Editorial Canan, Buenos Aires, 2007.

5 Johannes Wahlstrm, Israel styr svenska medier [El rgimen israel controla la prensa sueca], Ordfront, Estocolmo, 12/2005.

6 Hay al da de hoy ya no indicios sino abundantes pruebas que dimanan de la ONU y hasta del mismo Estado de Israel (v. http://21stcenturywire.com/2015/02/19/un-report-reveals-how-israel-is-coordinating-with-isis-militants-inside-syria/; http://www.timesofisrael.com/yaalon-syrian-rebels-keeping-druze-safe-in-exchange-for-israeli-aid/.

7 Apasiona en su sentido literal: la pasin es lo contrario de la accin; lo activo es lo contrario de lo pasivo y estar apasionado es estar en modo pasivo ante algo que lo atrae, lo determina, lo esclaviza.

8 Editado en Pgina12, 24 /9/ 2016. Las citas en este captulo son de este trabajo, salvo indicacin en contrario.

9 Poco despus, durante 1982 y 1983, EE.UU. le cedi el honor de esa guerra contra el terror en Amrica Central; en Guatemala, El Salvador y Nicaragua, a los mandos militares de la dictadura argentina y de la democracia israel. Chomsky ha investigado el perodo: La quinta libertad, cap. Apuntes sobre el mundo libre, Edit. Crtica, Barcelona, 1988.

10 La vida de los otros, filme alemn ideado por Florian Christian Graf Henckel von Donnersmarck, en 2006, puede constituir un ejemplo de ese pretensin pastoral alojada en algunos escaos policiales del universo socialista.

11 Avraham Burg, un sionista de la direccin de ese movimiento, ya retirado, recapacitaba sobre la sociedad construida y reparaba que se haba quedado sin compasin. U n atributo, una falta de, que se suele atribuir a la sociedad nazi, por ejemplo (El sionismo est muerto, futuros, no 8, Ro de la Plata, invierno 2005).

12 Hebert Gatto, Liberalismo y teora de las ideologas, Cuadernos de Marcha, no 129, Montevideo, jul. 1997.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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