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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-02-2017

Entrevista a Jos Herrera Plaza sobre Accidente nuclear en Palomares. Consecuencias (1966-2016)
Las repercusiones en las relaciones bilaterales brillaron por su ausencia, jams se cuestion por parte del Gobierno su anulacin o revisin

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Jos Herrera Plaza (Almera, 1955) curs estudios de Economa en la Universidad de Valencia. Tcnico Superior en Imagen y sonido, trabaja actualmente, como cmara operador, en Canal Sur TV. Desde 1985 ha seguido de cerca todo lo relacionado con el accidente nuclear de Palomares. En 2003 fue coautor y coorganizador del libro y exposicin en el Centro Andaluz de Fotografa Operacin Flecha Rota. Accidente nuclear en Palomares. Posteriormente dirigi el largometraje documental homnimo (2007).

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Seguimos en el captulo VII: Resultas y reparaciones. Antes de proseguir djame hacerte unas preguntas previas. De una carta tuya: Antes de ayer viv uno de los mejores debates sobre la problemtica de Palomares. Fue en la conferencia que di en el Ayuntamiento. de Cuevas del Almanzora. Se llen la sala y vinieron los principales representantes municipales afectados. El debate hubo que suspenderlo porque se nos hizo las 23:30. Sal muy contento, pero tambin fatigado. Nos explicas de algo de esa conferencia? Qu personas llenaron la sala? Te hicieron algn comentario?

JH.- Fue dentro de las I Jornadas Culturales de la Axarqua almeriense, patrocinadas por el Ayto. de Cuevas del Almanzora. Afortunadamente ya se puede hablar pblicamente all con cierta normalidad de la problemtica de Palomares. Solo ha tenido que transcurrir medio siglo. Me esforc en no prolongar la conferencia ms de una hora, lo que no resulta fcil. Existen tantos aspectos por comentar al respecto que es preciso priorizar. La oportunidad no era nada frecuente. La sala estaba llena de habitantes de la zona, ms muchos de sus representantes municipales. Estaba cantado que el debate era el plato fuerte; una oportunidad nica para mostrar las dudas e inquietudes; de pulsar aquello que piensan y sienten sobre el pasado y las incertidumbres del futuro.

Te escuch hace unos das en un programa de la SER que presenta y creo dirige tambin ngels Barcel. Qu tal fue? A m, como oyente, me interes mucho; aprend mucho ms.

JH.- Supuso una oportunidad para que el tema pendiente de la descontaminacin de Palomares hallara un pequeo y fugaz hueco en la actualidad, al tiempo que se publicitaba nuestra exposicin del Centro Andaluz de la Fotografa, confinada en los angostos lmites de esta esquinera y esquinada provincia de la periferia peninsular.

Por cierto, y perdona la pregunta: ingresas algn dinero por todo el trabajo que ests realizando desde hace muchos aos?

JH.- nicamente en alguna publicacin y conferencia, como excepcin de la regla. En el resto, no pagan ni los gastos generados. Desde que asum el rol de activista por la descontaminacin definitiva, llevo mucho mejor el estatus voluntario de realizar algunas faenas por amor al arte. Antes se resenta la dignidad, pues toda labor profesional merece su pago.

De una nota publicada en Diagonal: Las fuertes lluvias cadas en los ltimos das en la costa almeriense pueden haber modificado severamente la estructura de la radiactividad en el subsuelo de las reas contaminadas en Palomares (Almera) tras el accidente nuclear de 1966, extendiendo el plutonio que hay en la zona. Sabes algo de esto?

JH.- S lo he ledo, pero no creo que haya modificado mucho el patrn de la contaminacin. Una de las razones principales es que durante 51 aos la lluvia y el viento ya han condicionado los niveles y actual distribucin de los actnidos. Segn la caracterizacin radiolgica ltima, el grueso del inventario radiolgico se distribuye mayoritariamente en el intervalo de subsuelo de 5 y 45 cm., o ms profundo si tenemos en cuenta las fosas: entre 5 cm. y 5 m. de profundidad. Respecto a la alteracin en el subsuelo, se ha demostrado con el tiempo la escasa migracin vertical de los contaminantes debido al elevado nivel de impermeabilidad de las tierras compuestas por margas yesosas (Zonas 2, 2-bis) o esquistos (Zona 6).

En ese mismo artculo se afirma que el accidente supuso la mayor fuga de contaminacin por plutonio hasta que sucedi al accidente de Chernbil, en 1986. Es as en tu opinin?

JH.- Ahora sabemos que la mayor fuga radiactiva de plutonio y otros materiales radiactivos en zona poblada de manera voluntaria, durante los periodos 1948-1970 o accidental en 1957, se dio en la planta de armamento nuclear de Mayak, situada tras los Urales, a 70 km. de Chelibinsk, Rusia. Quien ha estudiado esta planta, habla de la liberacin lenta o sbita equivalente a varios Chernbil. Muy recomendado al respecto el documental del director italiano Alessandro Tesei titulado: Behind the Urals (trailer en https://www.youtube.com/watch?v=IvEzzySh2Kw )

La ltima de estas previas, de una de tus cartas: Entre las invitaciones de la Expo del CAF inclu al Jefe de la Unidad de Residuos, Jos Carlos Sez Vergara, un entendido en la caracterizacin radiolgica de Palomares cuando el PIEM-VR, que en abril ley su tesis doctoral sobre este tema. Desde entonces he andado detrs de esa tesis a travs del prstamo interbibliotecario de la Univ. de Almera, pero no lo he logrado porque no estaba en los registros (?). Prosigues as: Mi sorpresa fue que me respondi el mismo Sez Vergara con una carta muy amable donde me donaba su tesis. Algo que quieras comentar?

JH.- En esa tesis se recoge el trabajo de inventariado radiolgico en Palomares a partir de 2004. Fecha que vemos como un punto de inflexin respecto a la excelencia de su cometido con relacin a Palomares. Un cambio a mejor, ostensiblemente mejor que las dcadas anteriores. Al igual que me gusta recordar a los responsables cuando se han comportado de manera impresentable, mencionemos aquellos que hicieron bien su trabajo cuando era director del CIEMAT Juan A. Rubio: directora de Medioambiente Teresa Mendizbal y jefe del Programa de Recuperacin Radiolgica Ambiental, Carlos Sancho Llerandi.

Me centro, por fin, en el apartado 7.3.-Repercusiones internacionales- y en los siguientes. Hay aqu una referencia a ngel Vias, un historiador que es maestro de muchos de nosotros. Nos resumes la consideracin del autor de la triloga sobre la II Repblica espaola?

JH.- ngel Vias nos demuestra con sus estudios que, cuando el Gobierno de Espaa desautoriz los reavituallamientos de combustible de bombarderos nucleares sobre su territorio, los espaoles desconocan que esa maniobra estaba perfectamente autorizada en funcin del art. VII del Acuerdo Tcnico Secreto de los Pactos de Madrid (1953). La prohibicin espaola supona un inclumplimiento unilateral de esos acuerdos realizada al calor de los acontecimientos. Posteriormente se intent por parte espaola la modificacin de ese artculo sin xito, mientras la prohibicin continu de hecho. La Alerta Area Transportada fue decayendo con los aos, pero la Ruta Sur que pasaba por Espaa y comprenda todo el Mediterrneo, se vio seriamente daada con la prohibicin espaola, lo que constataba la privilegiada situacin geoestratgica de nuestro pas.

Cules fueron, en tu opinin, las principales repercusiones del accidente? Se lleg a pensar en la anulacin o revisin de los acuerdos sobre la bases militares en Espaa?

JH.- Creo que las repercusiones en las relaciones bilaterales brillaron por su ausencia. No se les pas factura al respecto, tal como ellos teman en la renegociacin de los acuerdos de 1968 y por supuesto jams se cuestion por parte del Gobierno la anulacin o revisin de estos. Los norteamericanos se extraaron por tanta docilidad. En un documento an clasificado, sobre el anlisis poltico de las consecuencias del accidente, del que he conseguido una copia, nuestro amigo americano reconoce que las trabas polticas, logsticas y administrativas que le hubiesen podido poner algunos de los estados de la unin, como California, hubiesen sido mayores que los hallados en un pas extranjero como Espaa. Con esta afirmacin est todo dicho.

Es cierto que Castiella, el de Exteriores, lleg a amenazar con un giro en la poltica exterior espaola, aproximndose al eje franco-sovitico? Parece poltica-ficcin!

JH.- S, parece poltica-ficcin, pero no lo es. En realidad est demostrado que en los aos posteriores el Gobierno se acerc de ese eje nicamente a Francia, con la cesin de tecnologa para producir plutonio a travs de la central de Vandells I. El farol de Castiella se lo marc al embajador norteamericano en junio de 1966 y vena marcado por su deseo de que los EEUU mediaran en su gestin personal con las aspiraciones espaolas sobre Gibraltar. Los analistas yankis le tenan picado el boleto al ministro. En el mismo telegrama argumentan: La esperanza de Castiella de obtener una apabullante victoria diplomtica, que en parte servira para relanzar sus perspectivas en la transicin y la era post-Franco, se estn desvaneciendo y por eso est buscando la manera de encauzar la situacin. Anlisis premonitorio, que demuestra lo bien informados que estaban sus agencias de inteligencia.

Lo dejo aqu por el momento.

Como quieras. Seguimos pronto.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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