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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-02-2017

Qu significa hoy democratizar la comunicacin?
Basta de letanas

Aram Aharonian
Sur y Sur

Hipotticamente, si realmente en nuestra regin, el 33 por ciento de las frecuencias fueran concedidas a los medios populares, quin abastecera de contenidos a tal cantidad de canales y radios? Entonces, de qu estamos hablando cuando reclamamos la democratizacin de la comunicacin y de la informacin? Los que controlan los sistemas de difusin, cada vez ms inalmbricos, satelitales, eligen, producen y disponen cules sern los contenidos.


De qu estamos hablando cuando reclamamos la democratizacin de la comunicacin y de la informacin? Hablamos solo de redistribucin de frecuencias radioelctricas para garantizar el derecho humano a la informacin y la comunicacin? De qu forma la redistribucin equitativa de frecuencias stas patrimonio de la humanidad- entre los sectores comercial, estatal o pblico, y popular (comunitario, alternativo, etc.) puede garantizar la democratizacin de la comunicacin e impedir la concentracin meditica?

A veces pienso que nos instan, nos empujan a pelear en campos de batalla equivocados o perimidos, mientras se desarrollan estrategias, tcticas y ofensivas en nuevos campos de batalla. El mundo avanza, la tecnologa avanza y pareciera que nosotros desde lo que llamamos el campo popular- seguimos aferrados a los mismos reclamos, reivindicaciones de un mundo que ya (casi) no existe.

El mundo cambia s, pero el tema de la comunicacin, de los medios de comunicacin social, sigue siendo, como en 1980 cuando el Informe Mc Bride, fundamental para el futuro de nuestras democracias. El problema de hoy es la concentracin oligoplica: 1500 peridicos, 1100 revistas, 9000 estaciones de radio, 1500 televisoras, 2400 editoriales estn controlados por slo seis trasnacionales. Pero ese no es el nico problema.

Hoy los temas de la agenda meditica tienen que ver con la integracin vertical de proveedores de servicios de comunicacin con compaas que producen contenido, la llegada directa de los contenidos a los dispositivos mviles, la trasnacionalizacin de la comunicacin y su cortocircuitos con los medios hegemnicos locales, los temas de la vigilancia, manipulacin, transparencia y gobernanza en internet, el ruido en las redes y el video como formato a reinar en los prximos aos.

Estos son, hoy en da, juntos al largamente anunciado ocaso de la prensa grfica y la vigencia de la guerra de cuarta generacin y el terrorismo meditico, los vrtices fundamentales para reflexionar sobre el tema de la democracia de la comunicacin, mirando no hacia el pasado, sino hacia el futuro que nos invade.

Hipotticamente, si realmente en nuestra regin, el 33 por ciento de las frecuencias fueran concedidas a los medios populares, quin abastecera de contenidos a tal cantidad de canales y radios? Entonces, de qu estamos hablando cuando reclamamos la democratizacin de la comunicacin y de la informacin?

Los que controlan los sistemas de difusin, cada vez ms inalmbricos, satelitales, eligen, producen y disponen cules sern los contenidos, en una planificada apuesta por monopolizar mercados y hegemonizar la informacin-formacin del ciudadano.

Adis televisin? Controlar los contenidos

Pasaron 140 aos desde que Alexander Graham Bell utiliz por primera vez su telfono experimental para decirle a su asistente de laboratorio: Seor Watson, venga, quiero verlo. Su invencin transformara la comunicacin humana y el mundo. La empresa creada por Bell creci hasta transformarse en un inmenso monopolio: AT&T.

El gobierno estadounidense consider luego que era demasiado poderosa y dispuso la desintegracin de la gigante de las telecomunicaciones en 1982 pero AT&T ha regresado, anunciando la adquisicin de Time Warner, una de las principales compaas de medios de comunicacin y produccin de contenidos a nivel mundial, para conformar as uno de los ms grandes conglomerados del entretenimiento y las comunicaciones del planeta.
La fusin propuesta, que an debe ser sometida a estudio por las autoridades, representa desde ya no solo una significativa amenaza a la privacidad y a la libertad bsica de comunicarse, sino tambin un cambio paradigmtico en lo que hoy entendemos como comunicacin. Sera la mayor adquisicin hasta la fecha y llegara un ao despus de que AT&T comprara a DirecTV.

AT&T es hoy la dcima entre las 500 compaas ms grandes de Estados Unidos y si adquiriera Time Warner, que ocupa el lugar 99 de la lista Forbes, se creara una enorme corporacin, integrada verticalmente que controlara no solo una amplia cantidad de contenidos audiovisuales, sino la forma en que la poblacin accedera a esos contenidos.

Segn Candace Clement, de Free Press, esta fusin generara un imperio meditico nunca antes visto. AT&T controlara el acceso a Internet mvil y por cableado, canales de televisin por cable, franquicias de pelculas, un estudio de cine y televisin y otras empresas de la industria. Eso significa que AT&T controlara el acceso a Internet de cientos de millones de personas, as como el contenido que miran, lo que le permitira dar prioridad a su propia oferta y hacer uso de recursos engaosos que socavaran la neutralidad de la red.

Pelear guerras que ya no existen

El mundo no es el mismo de antes (tampoco el del 1980 cuando el Informe McBride), aunque tanto derecha como izquierda crean que seguimos en 1990. Es difcil, a quienes como uno vienen de la poca de la tipografa y la linotipia, de los tlex y teletipos -o del dogmatismo y la repeticin de consignas-, asimilar los cambios tecnolgicos y la realidad del mundo actual, del big data, de la inteligencia artificial, de la plutocracia
Segn los ltimos clculos, en el mundo hay unos 10 zetabytes de informacin (un zetabyte es un 1 con 21 ceros detrs), que si se ponen en libros se pueden hacer nueve mil pilas que lleguen hasta el sol. Desde 2014 hasta hoy, creamos tanta informacin como desde la prehistoria hasta el 2014. Y la nica manera de interpretarlos es con mquinas.

El Deep Learning es la manera como se hace la Inteligencia Artificial desde hace cinco aos: son redes neuronales que funcionan de manera muy similar al cerebro, con muchas jerarquas. Apple y Google y todas las Siri en el telfono, todos lo usan.

El Big Data permite a la informacin interpretarse a s misma y adelantarse a nuestras intenciones, cunto saben las grandes empresas de nosotros, y lo que ms les preocupa: lo fcil que est siendo convertir la democracia en una dictadura de la informacin, haciendo de cada ciudadano una burbuja distinta.

Si uno tiene Gmail en su celular con wifi, puede ver en Google Maps un mapa mundial que muestra dnde estuvo cada da, a cada hora, durante los ltimos dos o tres aos (no tiene por qu creerme: vea www.google.com/maps/timeline). Es una informacin que uno les permites coleccionar al aceptar los trminos de licencia cuando instala la aplicacin.

Tambin las empresas telefnicas, que uno supone que slo nos cobran el plan, hacen buenos negocios con nuestros datos. Por ejemplo, Smart Steps es la empresa de Telefnica que vende los datos de los celulares Movistar. De la noche a la maana, la gente pas a tener un sensor de s mismo 24 horas al da. Hoy se puede saber dnde estn las personas, pero tambin qu compran, qu comen, cundo duermen, cules son sus amigos, sus ideas polticas, su vida social.

El alemn Martin Hilbert , asesor tecnolgico de la Biblioteca del Congreso de EE.UU. seala que algunos estudios ya han logrado predecir un montn de cosas a partir de nuestra conducta en Facebook . Se puede abusar tambin, como Barack Obama y Donald Trump lo hicieron en sus campaas, como Hillary Clinton no lo hizo, y perdi. Esos son los datos que Trump us. Teniendo entre 100 y 250 likes (me gusta) tuyos en Facebook, se puede predecir tu orientacin sexual, tu origen tnico, tus opiniones religiosas y polticas, tu nivel de inteligencia y de felicidad, si usas drogas, si tus paps son separados o no, seala el cientfico.

Y con 150 likes, los algoritmos pueden predecir el resultado de tu test de personalidad mejor que tu pareja. Y con 250 likes, mejor que t mismo. Este estudio lo hizo Kosinski en Cambridge, luego un empresario que tom esto cre Cambridge Analytica y Trump contrat a Cambridge Analytica para la eleccin.

Usaron esa base de datos y esa metodologa para crear los perfiles de cada ciudadano que puede votar. Casi 250 millones de perfiles. Obama, que tambin manipul mucho a la ciudadana, en 2012 tena 16 millones de perfiles, pero ac estaban todos. En promedio, t tienes unos 5000 puntos de datos de cada estadounidense. Y una vez que clasificaron a cada individuo segn esos datos, los empezaron a atacar, seala Hilbert.

Por ejemplo, si Trump dice estoy por el derecho a tener armas, algunos reciben esa frase con la imagen de un criminal que entra a una casa, porque es gente ms miedosa, y otros que son ms patriotas la reciben con la imagen de un tipo que va a cazar con su hijo. Es la misma frase de Trump y ah tienes dos versiones, pero aqu crearon 175 mil. Claro, te lavan el cerebro. No tiene nada que ver con democracia. Es populismo puro, te dicen exactamente lo que quieres escuchar. Lo ms delicado es que no slo pueden mandar el mensaje como ms le va a gustar a esa persona, sino tambin pueden mostrarle slo aquello con lo que va a estar de acuerdo.

Al final, el juego con la tecnologa siempre ha sido ver cules tareas se pueden automatizar y cules no. Si un robot reconoce clulas de cncer, uno se ahorra al mdico. Ms del 50% de los actuales empleos son digitalizables, afirma Hilbert. Y ya no hablamos de reemplazar a los obreros, como en la revolucin industrial, sino tambin los trabajos de la clase ms educada: mdicos, contadores. El 99% de las decisiones de la red de electricidad en EEUU son tomadas por IA que localiza en tiempo real quin necesita energa.

No es en ningn caso el fin de la humanidad, es la evolucin que sigue su camino. Y lo ms importantes es entender en qu mundo vivimos. Por eso llama la atencin que operadores mediticos, que se autodefinen como radicales de izquierda, sigan insistiendo en la necesidad de pelear en escenarios que ya no existen, con lxicos que no corresponden a las realidades reales y tampoco a las virtuales, en aferrarse al pasado, lo cual es por dems retrgrado.

La dictadura y la posverdad

Hoy ms que nunca la dictadura meditica, en manos de cada vez menos generales de las corporaciones, busca las formas novedosas de implantar hegemnicamente imaginarios colectivos, narrativas, discursos, verdades e imgenes nicas. Es el lanzamiento global de la guerra de cuarta generacin, directamente a los usuarios digitalizados de todo el mundo.

Si hace cinco dcadas la lucha poltica, la batalla por la imposicin de imaginarios, se dilucidaba en la calle, en las fbricas, en los partidos polticos y movimientos, en los parlamentos (o en la guerrilla), hoy las grandes corporaciones de transmisin preparan una ofensiva que saltean los medios tradicionales para llegar directamente, con sus propios contenidos de realidades virtuales, a los nuevos dispositivos mviles de los ciudadanos.
De qu estamos hablando cuando reclamamos la democratizacin de la comunicacin y de la informacin? Hablamos de redistribucin de frecuencias radioelctricas cuando hoy el control emerge de la conjuncin de medio y contenido? Los que controlan los sistemas de difusin, cada vez ms inalmbricos, satelitales, eligen, producen y disponen cules sern los contenidos, en una planificada apuesta por monopolizar mercados y hegemonizar la informacin-formacin del ciudadano.

Cambia la radio. Bajo la mirada vigilante de otras naciones, Noruega se ha convertido desde el enero de 2017, en el primer pas del mundo en apagar su seal de Frecuencia Modulada (FM), considerando que tiene 22 estaciones nacionales de radio digital, y an hay espacio en su plataforma digital para otras 20.
La tendencia mundial y latinoamericana- demuestra que los jvenes televidentes ya estn pasando del uso lineal de televisin hacia un consumo en diferido y a la carta, que bien puede optar el dispositivo fijo (el televisor) y optar por una segunda pantalla (computadora, tablet, telfonos inteligentes).
Para los comuniclogos optimistas, de receptores pasivos, los ciudadanos estn pasando a ser, mediante el uso masivo de las redes sociales, productores-difusores, o productores-consumidores (prosumidores). Para los menos optimistas, si bien esa es una posibilidad terica, la prctica demuestra que la produccin y difusin quedarn en manos de grandes corporciones, en especial estadounidenses, y los ciudadanos podrn ocupar la casilla de consumidores, en una arremetida del pensamiento, el mensaje, la imagen nicos.

Quiz aquellos que estamos desde hace aos en la lucha creemos que la discusin sobre la democratizacin de las comunicaciones est socializada/masificada en nuestras sociedades. No lo est siquiera en aquellos donde se han hecho esfuerzos de esclarecimiento en este campo, como Argentina y Ecuador. Hay quienes sostienen que an se trata de una discusin elitesca, entre los militantes polticos, de la comunicacin y allegados.
De qu estamos hablando cuando reclamamos la democratizacin de la comunicacin y de la informacin en la que ahora se da en llamar la poca de la posverdad, donde los hechos objetivos son menos influyentes en la opinin pblica que las emociones, los imaginarios y las creencias personales?

Hoy, la posverdad es el arma de desorientacin masiva de la opinin pblica que emplean los grandes medios de comunicacin y todos los lderes polticos. La sociedad es hoy un monumental simulacro, un plexo cuasi-infinito de significaciones sin referente ni realidad que las apoye, una especie de monumental ciencia-ficcin que nos domina, dijera Baudrillard.

En 2016, The Economist hablaba del arte de la mentira, y sealaba que Trump es el principal exponente de la poltica de la posverdad, que se basa en frases que se sienten verdaderas, pero que no tienen ninguna base real. Una cosa es exagerar u ocultar, y otra, mentir descarada y continuadamente sobre los hechos. Y lo peor es que esas mentiras se van imponiendo en el imaginario colectivo.

Hoy se manipulan, se omiten, se tergiversan o se falsifican desde las cifras de la desocupacin o del costo de la vida, mientras opinadores muy mediatizados predican distintas variantes del there is no alternative (no hay alternativa) thatcheriano.
Disculpe, entonces, de qu estamos hablando cuando reclamamos la democratizacin de la comunicacin y de la informacin?

*Adelanto del libro El asesinato de la Verdad, a editarse este semestre.
Aharonian es periodista uruguayo, magister en Integracin, fundador de Telesur, codirector del Observatorio de Comunicacin y Democracia y del Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (Clae), y presidente de la Fundacin para la Integracin Latinoamericana (Fila). Autor de Vernos con nuestros propios ojos y La internacional del terror meditico, entre otros textos.


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