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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-02-2017

Alimentos genticamente modificados: poltica o ciencia?
Occidente y Eurasia: una esquizofrenia transgnica

Luis E. Sabini Fernndez
Revista Futuro


Los OGM en casa. Argentina y Uruguay

En 1996 se aprueba en Argentina el ingreso de soja transgnica. Era el momento de la fiesta menemista, de la pizza con champn. Era tanto el apuro por recibir millones (de dlares, est casi de ms aclararlo), que los textos fundacionales de la soja transgnica estn en ingls que, ya se sabe, no es el idioma oficial argentino.

En 2002 entra al Uruguay, raudamente y de modo similar. En esa media docena de aos, entre 1996 y 2002, Argentina, con su soja Maradona haba logrado oficiar de cabecera de playa del ejrcito monsantiano para el desembarco de esa soja en Uruguay, en Paraguay y en Brasil.

En Brasil hubo lucha, verdaderamente, porque aquel PT, −no el de Lula y Dilma− se opuso a la introduccin de tales plantos y reivindic la agricultura ms ligada a formas no tan agresivas de produccin. Con el apoyo del MST. Pero aun as, los dirigentes petistas que resistieron la soja contrabandeada lo pagaron con su carrera poltica.

El estilo en Paraguay fue ms expeditivo; el ejrcito ofici de vanguardia o avanzada para ir convirtiendo los campos con sus campesinos tradicionales en campos inteligentes y a los campesinos refractarios en obedientes. Algunos muertos en el camino no alteraron la marcha triunfal de la ingeniera gentica entonces ya bautizada biotecnologa, nombre mucho ms vistoso y menos fro, sin duda.

En Uruguay, los adelantos cientficos son asuntos sagrados y por lo tanto, entraron sin problema y ms bien con el aplauso de los progresistas globaliflicos.

As tuvimos una primera dcada del siglo XXI a pura ganancia para los sojeros que adhirieron al avance tecnolgico en la regin platense, pese a la resistencia y desconfianza que en alguna medida existi; sospechando que el apuro en la implantacin no era cientfico sino comercial, que los recaudos sanitarios iniciales[1] eran insuficientes, que las investigaciones para probar su posible equivalencia con sus correspondientes clsicos no eran concluyentes (sobre todo por algunos episodios, alerggenos, p. ej., que obligaron a retirar algunos eventos), que los efectos del paquete tecnolgico que caracteriz el cultivo de transgnicos encerraba incgnitas, ominosas (se trataba de las bateras de agrotxicos diseadas para la produccin transgnica)

En Argentina fue la fiesta de los millones de dlares conseguidos con una produccin sin control de calidad. Todo marchaba en los barcos, sobre todo al Asia y fundamentalmente a China.

A ese negocio se entregaron tanto lo ms neoliberal y entreguista, como el reinado de Menem o el efmero de De la Ra, como lo ms progre, populista y nacional de la era K.

En Uruguay, casi toda la expansin sojera ha corrido durante los gobiernos del Frente Amplio. Que le cedieron graciosamente la valiossima tierra oriental a sojeros argentinos sin reclamarles ni siquiera pago de impuestos. Como una suerte de rgimen de zona franca; un mecanismo econmico trado desde las economas centrales, afiatado durante las dictaduras latinoamericanas setentistas y que el Frente Amplio Encuentro Progresista Nueva Mayora ha hecho suyo.

La implantacin de transgnicos se present dentro del llamado paquete tecnolgico la semilla GM ms la batera de agrotxicos−. Entre agrnomos y tcnicos agrarios e incluso periodistas hubo lo que ya dijimos; resistencia, dudas, sospechas.[2] Tales observaciones fueron sistemticamente desatendidas. Los aportes de Arpad Pusztai y Stan Ewen todava en el siglo XX y ms recientemente, bilogos como los investigadores Andrs Carrasco, argentino, y Gilles-Eric Sralini, francs, fueron olmpicamente ignorados.

La ciencia pareca seguir adelante, pujante. Al servicio de la humanidad, segn declaraban sus sostenedores desde la dcada de los 90; los numerosos Vctor Trucco, Hctor Huergo, la cpula de CASAFE (Cmara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes, argentina), ingenieros agrnomos como Esteban Hopp o ejecutivos como Juan Kiekebusch y, recibiendo sangre nueva; Gustavo Grobocopatel, el sojero sin tierra segn su propia y modesta definicin; Rodolfo Rossi y en general los redactores de los suplementos de campo de los diarios (como La Nacin), los cultores de Expoagro y los designados por la era Macri, como Ernesto Ambrosetti, admiradores de la agricultura inteligente

En 2010, la Red de Mdicos de Pueblos Fumigados de Argentina muestra que el paraso en el campo no es tan idlico como nos lo muestran aquellos suplementos camperos.[3] Releva enfermedades un poco por doquier en esa nueva y exitosa Argentina agroindustrial. Algunos mdicos, al principio como francotiradores (Daro Gianfelici, Hugo Gmez Demaio, aunque la investigacin de este ltimo tenga ms relacin con los agrotxicos tradicionales en zonas tabacaleras) ya haban ido denunciando los vicios de procedimiento para recibir e incorporar tales cultivos y a la vez los de los procesos mediante los cuales se legitimaron tales cultivos en EE.UU. −que es el foco planetario de esa revolucin agrcola−,[4] pero la marcha triunfal de los OGMs se mantuvo.

Pese a la verificacin de dao ambiental, biolgico y humano en ms y ms casos, la industria biotech cont con abogados que lograban oscurecer, difuminar, el origen de tales daos y en general, valindose de legislacin y reglamentacin cmplice, se sola, se suele, atribuir los desastres, cada vez ms inocultables, a mal manejo, a errores de los ejecutantes, excesos de dosis, etctera. Como si los venenos no fueran veneno con dosis adecuadas.[5]

Ni la presentacin de un fotgrafo, Pablo E. Piovano, hace pocos aos, mostrando el resultado atroz de la fumigacin sojera en los cuerpos sobre todo de nios en las zonas ms estragadas por la produccin sojera GM en la Argentina.[6] Al contrario, los municipios generalizaron el uso de glifosato hasta en las plazas pblicas de las ciudades del pas para quitar con comodidad, sin agachar el lomo, los yuyos, aunque dejando, claro, residuos del herbicida en baldosas y pastos que transitan a menudo cachorros, de perro y de humanos. Esa comodidad, faltaba ms, se traslad a los municipios uruguayos y as vemos a cuadrillas provistas de glifosato matando yuyos en veredas y plazas del Uruguay

Incluso para desembarazarse de la irrespetuosa Huerta Orgzmika de Caballito, en Buenos Aires, en 2009, no tuvieron nada mejor que entrarle a saco con nubes de glifosato gaseado, al mejor estilo militar en dictadura eso pas en pleno perodo K, bajo el gobierno municipal de Mauricio Macri.

As hemos ido llegando a 2016. Y a 2017.

 

CHINA Y RUSIA

La bomba ha estallado en Heilongjiang, una provincia china del tamao de Francia entera o de toda Espaa, con apenas unos 40 millones de habitantes Acaban de aprobar una suspensin de cultivo y consumo de alimentos transgnicos desde el prximo mes de mayo y por cinco aos.

En la regin platense, ni nos enteramos, al menos no se entera el mundo de la soja (mejor dicho, claro que se enteran, pero no se ha convertido en noticia). Una forma radical de control del dao (si algo no existe, no ocasiona dificultades).

Los servicios sanitarios de la provincia de Heilongjiang estuvieron verificando ao a ao el deterioro sanitario de su poblacin. Ya en 2014, las autoridades militares pidieron la prohibicin de alimentos GM para sus tropas.[7]

Pero el establishment chino, nutrido desde los emporios de ingeniera gentica madeinUSA intent desmontar esa resistencia creando un organismo de pantalla con apariencia de ciencia y sin fines de lucro; la Academia China de Ciencia Agrcolas.

A la larga, empero, ese personal forjado en los centros de adiestramiento de los grandes consorcios occidentales de productos transgnicos no tuvo xito en sus planes de persuasin, porque el Ministerio de Agricultura chino resolvi, 22/9/2016, entre otras medidas, la clausura de la Academia mencionada.

Una de las gotas que derram el vaso fue la toma de estado pblico gracias a un whistleblower chino[8] que explic que el ministerio se vala de informes falsos que legitimaban la ingeniera gentica. Wei Jingliang, trabajando en Genetically Modified Animals and Feeds Safety Supervision and Inspection Center (Centro de Inspeccin de Animales Transgnicos y Supervisin de Seguridad Alimentaria) [9] sostuvo que la Academia de que hemos hablado ignor su denuncia de falsificacin de datos, y que por el contrario se vali de tales falsificaciones para habilitar transgnicos.

Las autoridades chinas tuvieron que enfrentar este terrible tornado que conmovi habilitaciones y una confianza que hasta entonces era de las autoridades aunque no de la poblacin.[10]

Los chinos percibieron que aumenta el caudal de investigaciones crticas respecto de las consecuencias del empleo de semillas transgnicas y del combo en el cual rinden. A la vez, desde haca ya aos, mdicos chinos, sobre todo en Heilongjiang, venan rastreando la indisimulable relacin entre la propagacin de enfermedades nuevas, sin precedentes, y el ingreso masivo de soja transgnica en hogares, cocinas y estmagos chinos. El alud GM proviene de EE.UU., Brasil y Argentina que fue sustituyendo producciones locales. Y aunque haban evitado el consumo de tal soja en la alimentacin humana directa (se la destinaba casi exclusivamente a racin para animales), no dejaron de asociar su deteriorado estado sanitario con los cambios alimentarios.

Por eso, las autoridades de salud de Heilongjiang lograron aprobar esa suspensin por cinco aos de empleo de semillas y alimentos transgnicos.

Hasta aqu podemos verificar la decisin china (aunque se trate de escala provincial) y el silencio de radio entre nosotros, en la Repblica Unida de la Soja como en algn momento los CEOs de Syngenta bautizaron la implantacin de la soja GM en Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Bolivia.

Pero la bomba no estall slo en Heilongjiang. Sustainable Pulse, un blog ecologista pero no anticapitalista, ha publicado un informe que detalla la cocina o si se quiere la labor de lobby de los elencos protransgnicos de EE.UU. en Rusia.[11]

Se repite la secuencia de China.

En 2015 el Parlamento Ruso, la Duma, aprob la primera instancia de un proyecto para prohibir OGMs. Se agend para marzo de 2016 su tratamiento definitivo. Y el mismo da de ese anuncio, la agencia nacional rusa TASS publica un artculo que alcanza muchsima difusin, viralizado, titulado: Russian scientists have refuted the findings of studies on the hazards of GMOs [Cientficos rusos han refutado los hallazgos de investigaciones acerca de los peligros de los productos transgnicos], que se basa en un examen por parte de cientficos rusos (de IPPI RAS, Instituto para Informacin de Problemas de Transmisin) y estadounidenses (de la Universidad Miller de Miami). El artculo est firmado por Alexander Panchin, del IPPI RAS, y Alexander Tjuzhikov, de la Universidad Miller de Miami.[12]

Segn Sustainable Pulse, el artculo result muy pobre, cientficamente hablando, lleno de errores que destacaron varios investigadores rusos de primer nivel. No ayuda a la calidad intelectual de uno de los autores del artculo difundido por TASS el hecho que Panchin haya cuestionado la investigacin de Sralini de 2012 quien se permitiera seguir estrictamente los protocolos de Monsanto respecto de la toxicidad del glifosato, slo que prolongando la experiencia de Monsanto de tres meses (que no haba dado nada negativo) a algunos meses ms y que ya en el cuarto mes revel una serie de tumoraciones atroces en los cobayos, patentizando el manejo de la ciencia monsantiana.

Pero la influencia del lobby cientfico estadounidense en Rusia es importante, tanto como para lograr un contacto directo con Vladimir Putin, el nambergun del elenco poltico ruso. Algo que logr Vladimir Fortov, presidente de la Academia Rusa de Ciencias.

Sin embargo, siempre segn Sustainable Pulse, Putin y sus ministros vienen presentando a Rusia con el proyecto de convertir a ese pas en el mayor productor de alimentos orgncos del mundo. Como confirmando este aserto, en 2015 el primer ministro ruso del gobierno de Putin, Arkady Dvorkovich, afirm que no es necesario el uso de ingeniera gentica para alimentar el mundo; exactamente lo opuesto de lo que proclaman Monsanto, Syngenta, el USDA [Ministerio de Agricultura de EE.UU.] y todo el entramado del agribusiness incluidos nuestros grandes cultores (y ms grandes beneficiarios) de la agricultura inteligente.

En resumen, vemos la presin trans (-nacional y -gnica) sobre Eurasia, el asiento de la mayor poblacin del planeta, a la vez que tambin de los mayores territorios y que no estn totalmente dependizados de Occidente (aunque estn s bastante dependizados), de todos modos menos que la despedazada frica, Amrica Lapobre, Oceana

En este aspecto, la situacin europea es problemtica. Europa es la cuna de lo que llamamos hoy Occidente. Y, muy a grandes rasgos, ha gozado histricamente ese privilegio. Pero a diferencia de EE.UU., donde la ingeniera gentica se desarroll con gran xito, la inmensa mayora de los pases europeos rechazan los OGMs o, en ltima instancia hacen como China; aceptan forrajes transgnicos con la esperanza de quebrar continuidades genticas. Salvo Espaa, Portugal y Ucrania (el granero de Europa), los dems han prohibido tales cultivos.

Volvamos a nuestra regin, platense

  1. Las vicisitudes de la implantacin de transgnicos en otras partes del mundo pasan totalmente inadvertidas en nuestros medios de incomunicacin de masas. En China se discute si con los transgnicos no han aparecido enfermedades nuevas; hay autoridades mdicas chinas que asocian el consumo de transgnicos con el aumento de la infertilidad (hay sospechas incluso que eso puede ser una poltica).[13] Nada de eso se plantea entre casa.
  2. En febrero, la TV italiana puso al aire el informe de Gaetano Pecoraro sobre lo que acontece en Argentina con los transgnicos. Horrorizado, visit las zonas ms devastadas por la contaminacin vinculada a la siembra directa y los cultivos OGMs.[14] Registr una cantidad inusualmente alta de enfermos de cncer, por ejemplo. Algo que vienen diciendo los mdicos de la Red de Pueblos Fumigados desde hace aos, aunque con escasa resonancia meditica dentro de fronteras. Y dentro de la regin.

Porque aqu parece que seguimos viviendo en el mejor de los mundos.

Pecoraro visit San Salvador en Entre Ros al que present como el pueblo del cncer donde se puede respirar una atmsfera espesa con altas concentraciones de veneno y los habitantes de bajos recursos utilizan los bidones de glifosato descartados para llevar agua a sus hogares.

Su pronstico es sombro: el granero del mundo va camino a convertirse en una gigantesca enfermera.

  1. Hemos repasado sucintamente la problemtica de los transgnicos, desde el punto de vista sanitario (cuando hablamos de salud y aludimos a los productos GM no precisamos, ni podemos, si las nuevas enfermedades se correlacionan con los productos transgnicos o con el paquete tecnolgico para el cual aquella transgnesis se ha llevado a cabo); desde el punto de vista geopoltico, como lo acabamos de resear en los casos de China y Rusia, cuyas polticas alimentarias estn claramente interferidas por intereses transnacionales asentados sobre todo en EE.UU. y Suiza y vaya uno a saber en qu otros estados o centros de poder), y desde el punto de vista informativo, mejor dicho no-informativo o desinformativo.

Lo futuro es por naturaleza, incognoscible. Pero el presente nos revela cada vez ms prstinamente que la agroindustria tiene un atroz poder contaminante, que es un temible productor de desechos, de inundaciones, de contrarreforma agraria y consiguiente desocupacin rural, de gran escala. Y que la gran escala a favor de los poderosos del planeta, diezmando al campesinado, no se casa bien con el cuidado del planeta. Al contrario, es, por su naturaleza, un proceso que deja a la vera del camino muchsimos desechos y detritus.

Pero a la vera de qu? De nada! La montaa de desechos y desperdicios, que en rigor es algo mucho peor que una montaa, est saturando a todo el planeta.

Y nuestro principal almcigo planetario, el fondo del mar ocano, est totalmente alterado por las polticas humanas. Como la de la direccin econmico-militar estadounidense que durante dcadas, ha llevado desechos industriales a altamar, los ha quemado y luego los ha fondeado; o mediante la plastificacin de los mares (todos los ocanos cuentan hoy con islas de plstico tan extensas como Groenlandia o Argentina).

Como los plsticos no son biodegradables, cuando el oleaje, la falsa digestin de animales, fricciones, los desmenuzan, partculas, minipartculas y hasta micropartculas navegan y se van asentando en los fondos marinos, asfixindolos, bloqueando sus procesos biticos, que son los nuestros.

Hace aos lo sabemos, aunque a algunos les cueste ver la conexin y/o asumirla.

Estamos ponindole bulones al atad. Habr tiempo para reaccionar?

[1] Los primeros cultivos GM en EE.UU. y otros pases del 1M se hicieron bajo carpa, en invernaderos; pero la industria biotech arras pronto con tales recaudos. En Argentina un proyecto de ley presentado por el MAPO (Movimiento Argentino de Produccin Orgnica) alrededor del 2000 para dividir el pas mediante un paralelo y permitir el uso de soja tradicional y/u orgnica de un lado y transgnica del otro, fue ignorado olmpicamente en el Congreso y todo cultivo de soja no transgnica pudo recibir a su lado uno transgnico, con lo cual la mezcla resultaba inevitable y la prdida de la calidad de orgnico tambin.

[2] En Argentina, para mencionar apenas algunos; Grupo de Reflexin Rural, Ecos de Romang, Grupo de Ecologa, Paisaje y Medio Ambiente, Ecos de Saladillo, CETAAR, revistas futuros, biodiversidad, El Abasto En Uruguay, RAPAL, Grupo Guayubir, Greenpeace, Redes, entre otros.

[3] Particularmente el Clarn Rural, pero tambin los boletines y suplementos de Expoagro y dems voceros de la agroindustria a menudo sincerada como agribusiness.

[4] Vase Druker, Steven, Alliance for Bio-Integrity, 1998.

[5] La coartada principal: el agua es tambin un txico, un veneno mortal si uno toma 6 u 8 litros

[6] Provincias de Buenos Aires, Crdoba, Entre Ros, Santa Fe, Santiago del Estero.

[7] Alejandro Villamar, Un regalo de ao nuevo lunar en China, ALAI AMLATINA, 30/1/2017.

[8] Tocador de silbatos, literalmente, aunque est entrando en uso el vocablo alertador: alguien que ubicado en una posicin que le ha permitido saber un acto de corrupcin o de falsificacin de quienes estn con cuota de poder, arriesgando su propia posicin personal, lo denuncia. Como Daniel Ellsberg, Jeffrey Wigand, Herv Falciani, Mordechai Vanunu, Edward Snowden, Chelsea Manning y tantos otros bravos (y bravas).

[9] Ministry Halts Operation of GMO Agency Following Accusations from ex-emloyee, .

[10] Adam Minter, China Wants GMOs, The Chinese People Dont, 16 set. 2016.

[11] Has the US Biotech Industry Infiltrated the Russian Scientific Community?, 17 feb. 2016.

[12] Sustainable Pulse, ibd.

[13] http://blogs.wsj.com/chinarealtime/2014/05/14/claims-that-u-s-soybeans-cause-infertility-stoke-chinas-gmo-battle/

[14] La Iene.

 

La Nacin, Buenos Aires, publicit en un suplemento del ao 2013 un abordaje de los pros y contras de los OGMs, basado en la ms pura informacin. Vemoslo punto por punto. (https://spanish.gmoanswers.com/questions-answers).

RECUADRO

Los OGM y la salud

La salud y la seguridad de los organismos genticamente modificados (OGM) es un tema de debate importante. Obtenga ms informacin sobre la regulacin de los OGM, las pruebas de seguridad y los organismos cientficos y gubernamentales que han ratificado la seguridad de los cultivos y alimentos genticamente modificados.

  1. Los OGM provocan cncer?

En pocas palabras, no, no hay absolutamente ninguna prueba respetable de que los alimentos genticamente modificados provoquen cncer, dice el Dr. Kevin Folta, presidente interino y profesor adjunto de la Universidad de Florida, Departamento de Ciencias Hortcolas.

Lo que no dicen ni Folta ni LN es qu pasa con el paquete tecnolgico que viene siempre adosado a los cultivos GM: la enorme difusin de glifosato (junto a otros agrotxicos, algunos altamente contaminantes y cancergenos, como el 2-4 D, el paraquat) nos permite concluir que la respuesta es capciosa. Podra estar diciendo en el mejor de los casos−una parte de verdad, pero no toda la verdad

2: Estn los OGM provocando un aumento de alergias?

Los OGM no causan nuevas alergias. Si una persona es alrgica a una planta que no est genticamente modificada, por ejemplo, la soya, tambin ser alrgica a la versin genticamente modificada disponible en el mercado actual.

El piadoso olvido de los eventos transgnicos que no han salido al mercado por su fuerte contenido alerggeno, como fue el caso con una nuez de Par GM, nos pone en guardia contra una presentacin tan inmaculada.

3: Estn las grandes empresas forzando a los agricultores a cultivar OGM?

El derecho del agricultor de elegir el mejor tipo de semilla para su campo es uno de nuestros cinco principios fundamentales.

Claro que no. Obliga La Nacin a leerla a sus lectores?

Se han desarrollado otras tcnicas mucho ms persuasivas que la brutal obligacin, reservada siempre como ultima ratio. Se adquieren enormes extensiones a menudo en arriendo y se establece all un rgimen de produccin agroindustrial con insumos exclusivos, se vaca de poblacin, dejando los planteles mnimos para las necesidades empresariales.

Los agricultores, entonces, o son despojados o son constreidos mediante el lavado de cerebro sistemtico y cotidiano a partir de los medios de incomunicacin de masas. Muchos aceptan la modificacin laboral junto con la modificacin gentica. Otros ms que persuadidos, son arrinconados. En la India, p. ej., tras el ingreso al mundo transgnico, con el endeudamiento modernizador se han suicidado miles de campesinos. Se los oblig, se los persuadi? En absoluto: ellos tomaron la decisin con la ms pura informacin, con ecuanimidad

4: Estn los OGM aumentando el precio de los alimentos?

Si bien hay diversos factores que afectan el costo de los alimentos (el precio del petrleo afecta los costos de transporte, las sequas pueden afectar el rendimiento y la oferta disponible, etc.), los OGM tienen un papel importante en mantener los precios lo ms bajos posible.

Basta un dato para desmentir tan rosada perspectiva: los biocombustibles han establecido una competencia entre granos para combustible y granos para comer aumenta as la demanda de granos, y eso tiende a refrenar los precios o a dispararlos?

5: Estn los OGM contaminando los cultivos de alimentos orgnicos?

La coexistencia de mltiples mtodos de produccin (orgnicos, convencionales y genticamente modificados) no es un concepto nuevo.

Confrontemos con un solo episodio histrico, el que refiero en la n. 1 del cuerpo principal. El mundo de los discursos preelectorales todo tan puro, tan noble, tan solidario, tan luminosamente hermoso tiene algo que ver con el mundo a secas?

6: Por qu no se realizan estudios de salud a largo plazo en plantas genticamente modificadas?

Hay una lista de 1.785 estudios sobre la seguridad de los OGM, incluyendo estudios a largo plazo, disponibles para descargar en Informa Healthcare.

Informa Healthcare parece estar dentro de la difcilmente desentraable Life Sciences, una red sin fines de lucro auspiciada por Monsanto, que misteriosamente s es propulsada con fines de lucro. Semejante impronta no auspicia objetividad alguna.

7: Estn los OGM provocando un aumento del uso de pesticidas?

En general, la aplicacin de pesticidas ha disminuido, en gran parte, debido a la adopcin de cultivos resistentes a los insectos, en particular el algodn, de acuerdo con el economista agrcola Graham Brookes.

Las estadsticas de pases con fuerte inversin en transgnicos, como Argentina, revelan un aumento escalofriante de tales pesticidas. Justamente porque las plantas GM estn acondicionadas para soportar sin lmites determinados tipos de agrotxicos, la tendencia es a aumentar su uso. Nada ilgico (cierto que a la vez suprimiendo otros).

8: Por qu las empresas de OGM parecen oponerse tanto a etiquetar los alimentos genticamente modificados?

Segn comenta Cathy Enright, directora ejecutiva del Consejo para la Informacin sobre Biotecnologa, nosotros estamos a favor del etiquetado obligatorio de los alimentos, incluidos los OGM, cuando este plantea un problema de seguridad o salud por ejemplo, para alertar a poblaciones sensibles de la posible presencia de un alrgeno.

Estn a favor del etiquetado cuando hay problemas de seguridad? Puesto que los OGMs son seguros, afirman sus patrocinadores y usufructuarios, para qu etiquetarlos? El razonamiento es redondo. En lgica se llama peticin de principio; invocar como autoridad lo que justamente est cuestionado.

9: Estn los OGM contribuyendo a la muerte de abejas y mariposas?

Cabe destacar que antes de que pueda producirse un cultivo genticamente modificado de forma comercial, las empresas que desarrollan este tipo de plantas deben demostrar que las nuevas plantas no son dainas para los dems insectos, tales como las abejas y las mariposas.

Otra vez la cantinela. Los consorcios biotech no hacen algo malo para matar abejas.

Lo que sin embargo se ha registrado es una merma preocupante de la actividad y la vida de las abejas ante la presencia de la agroindustria. No sabemos si es el evento transgnico o la prdida generalizada de biodiversidad o el derrame de agrotxicos por doquier. Pero hay menos abejas con ms avances de agricultura inteligente.

Es tan extenso el arrasamiento de la vida de las colmenas que la empresa Monsanto lleg a proponer su va de salvacin, humorsticamente un hallazgo si no fuera tan pesadillesco: ofreci minidrones para polinizar las plantas de los cultivos, del bosque, del planeta puede alguien ser tan necio e ignorante? Los CEOS de Monsanto, por lo visto pueden.

10: Si el ganado se alimenta con granos GM, habr OGM en la carne?

Nunca se han detectado OGM en la leche, la carne o los huevos derivados de animales alimentados con productos genticamente modificados.

Esto puede ser cierto. Pero no es suficiente para descartar alguna modificacin en las redes genticas, hereditarias. La vida podra manifestarse en modos que las comprobaciones cientficas actuales no han logrado (por lo menos todava) discernir.

Fuente: https://revistafuturos.noblogs.org/2017/02/occidente-y-eurosia-una-esquizofrenia-transgenica/



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