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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-04-2017

Entrevista a Jos Herrera Plaza sobre Accidente nuclear en Palomares. Consecuencias (1966-2016)
La Duquesa Roja fue la nica persona en aquellos duros momentos que intent desmontar la historia oficial y ampar, asesor y ayud a los vecinos

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Jos Herrera Plaza (Almera, 1955) curs estudios de Economa en la Universidad de Valencia. Tcnico Superior en Imagen y sonido, trabaja actualmente, como cmara operador, en Canal Sur TV. Desde 1985 ha seguido de cerca todo lo relacionado con el accidente nuclear de Palomares. En 2003 fue coautor y coorganizador del libro y exposicin en el Centro Andaluz de Fotografa Operacin Flecha Rota. Accidente nuclear en Palomares. Posteriormente dirigi el largometraje documental homnimo (2007).

***

 

Estbamos en este punto. Citas una carta del 20 de diciembre de 1966 dirigida nada menos que al dictador golpista y fascista. Qu carta es esa? Quines la firmaron? A quin iba dirigida? La escribi la Duquesa roja?

JH.- Luisa Isabel prob todas las posibilidades que le permita el estrecho margen normativo del Rgimen. En realidad esa fue la primera de las dos cartas dirigidas al Dictador, 28 das antes de la manifestacin. En ella los 267 firmantes le solicitaban, de la manera ms respetuosa posible, que las rebajas, hechas caprichosamente a nuestras peticiones, sean justificadas por profesionales; as como la expedicin de certificados de descontaminacin de tierras y cosechas; certificados personales de no estar contaminados y copias de los anlisis realizados a las personas, tierras y productos agrcolas. Silencio del Dictador. Qu valor podra tener para l una pequea comunidad perdida en la profundidad esquinera del pas.

 

Hizo declaraciones pblicas crticas sobre lo sucedido? Cmo reaccion el gobierno?

JH.- Lo que ms les preocupaba a las autoridades era la prensa extranjera, que la nacional se hallaba sojuzgada. La Duquesa, por su rango y relaciones tena numerosos contactos en las corresponsalas de los ms importantes rotativos. En aquellos meses realiz numerosas entrevistas a medios de otros pases. El Gobierno no poda impedir esas entrevistas porque intentaba aparentar una libertad, inexistente para sus sbditos.

 

Hablas de una novela, La base. De qu iba? Se lleg a publicar?

JH.- Cuando colisionaron las dos aeronaves por encima del cielo de Palomares, la Duquesa estaba escribiendo La Base , sobre el alto coste social que tuvo la implantacin de la Base de Rota, las arbitrariedades institucionales y el pago de injustiprecios en las expropiaciones. Creo que fue publicado por una editorial parisina en 1970.

 

Se la jug realmente?

JH.- Los hechos demuestran que se la jug, y ello le supuso un alto coste. En la entrevista que le realizamos para el documental se expres, como era caracterstico en ella, de manera inequvoca: yo, lo que hice, lo hice porque me dio la gana, lo sopes y consider que me mereca la pena, punto. Si de algo soy responsable es de mis actos . 

 

Sigui comprometida con todo aquello durante mucho tiempo?

JH.- No cabe duda de ello. Cuando sali de la crcel por la defensa de los palomareos, public la novela La Huelga . El mismo Tribunal de Orden Pblico, de infausta memoria, que la haba condenado anteriormente volvi a condenarla, pero en rebelda, porque decidi exiliarse antes a Francia.

 

Escribi, public algn libro o artculo sobre lo sucedido?

JH.- Public en entregas semanales lo vivido en Palomares y su periodo en la crcel en la prensa nacional, previa censura claro. De igual manera, intent sacar su libro: Palomares. Memoria (1968), pero los censores lo mutilaron y decidi dejarlo para ms adelante. Tendra que esperar al nuevo milenio para ver la luz en la editorial de la UNED.

 

No haba que tener mucho, pero que mucho coraje para siendo mujer y duquesa tomar el compromiso que tom?

JH.- En aquel tiempo la mujer naca imbuida por el determinismo que marcaban los angostos mrgenes de su rol social; en un guin cerrado elaborado por molleras ms cerradas an. Resulta indiscutible que ella se vali de su estatus de noble, en un tiempo, en un pas, todava jalonado por vetustos ecos feudales y caciquiles. Pero, aunque pudiera moverse con una laxitud mayor que el resto de la ciudadana o gozar de ciertas exoneraciones valoradas como excentricidades, el defender a los pequesimos, atrasadsimos y humildsimos agricultores de Palomares, como los defini Emilio Romero, director del diario Pueblo , e ir en contra del pas valedor del Dictador, supuso la transgresin de los invisibles lmites de su rango y figura, con la puesta en marcha del aparato represor del Rgimen.

 

Hemos sido suficientemente justos son su papel, con su figura, con el reconocimiento a su actitud? Finalizas as este apartado. Cumplidos el medio siglo, que sepamos, an no se e ha reconocido su labor en Palomares ni Villaricos. No deberamos hacerlo? A qu esperamos?

JH.-Una de las obligaciones y al mismo tiempo ventaja del investigador histrico consiste en la ecuanimidad, por encima de prejuicios, filias o fobias personales e ideologa. Conocer con detalle su relacin con los damnificados, la frrea integridad con que se comport con ellos y consigo misma, ha sido una de las mejores y gratas sorpresas con la que me he topado en la reconstruccin de lo sucedido. Por ello, cuando hace ms de un ao se present el libro, volv a desdoblarme, no s si de manera esquizoide, en la figura de D. Alonso Quijano. Present y sostuve frente al Ayto. de Cuevas del Almanzora, la asignacin de una calle principal con el nombre con que era conocida all: Duquesa de Medina Sidonia. El que no se haya producido tal accin desde el advenimiento de nuestra democracia, se me antoja como un desalentador acto de amnesia e ingratitud, a la que tendemos tan frecuentemente los humanos.

 Por defender a los palomareos de los abusos de los EEUU y Espaa, la Duquesa fue condenada a un ao de prisin menor. En repetidas ocasiones le ofrecieron infructuosamente la libertad previo arrepentimiento pblico. En la foto aparece con dos compaeras reclusas en la prisin de Alcal. (Foto: Colecc. Luisa I. lvarez ).

 

Se te intuye muy emocionado, muy prximo al ejemplo y la figura de esta luchadora. Es el caso?

JH.- Es que fue la nica persona en aquellos duros momentos, nadie ms, que intent desmontar la historia oficial, ampar, asesor y ayud a los vecinos empleando sus energas, seguridad personal, hacienda y libertad, en contraposicin con el rgimen y la sociedad de su tiempo, que la vilipendi y apod, a pesar de su independencia poltica, la Duquesa Roja.

 

Unas palabras finales de recuerdo, de homenaje si quieres.

JH. Uno de los guardias civiles nacidos en la zona, J.M. Fernndez Agera, partcipe en los operativos relacionados con la Duquesa, con la perspectiva del tiempo transcurrido nos confes en 2003: Nos llevaba por el camino de la amargura. (...) Se le hizo sufrir mucho, pero ella hizo sufrir ms, porque era inaguantable. Pensbamos que era protagonismo, pero luchaba solamente por los intereses de los agricultores. Yo a esa seora, en vistas de todo lo que vi all, le hubiese puesto un monumento.

En la crcel se le ofreci repetidamente la libertad a cambio de mostrar su arrepentimiento, pero sigui penando porque se mantuvo firme a sus ideas. Persona de ley, de inquebrantable lealtad consigo misma, rara avis en tiempos de codicia y descrdito, donde el mito de Fausto a precios de saldo nos acosa y anega, sumidos en una crisis de valores de incierto futuro. Su fortaleza de espritu y coherencia se nos muestran como modelo ideal frente a la inmundicia de espritu. A pesar de la represin que sufra en sus carnes, lleg a bromear con la inslita situacin histrica que se dio entonces : el ttulo ms antiguo de Espaa en el trullo y el ms nuevo, el prncipe, jurando los fueros....

 

Gracias. Seguimos en breve. Ya nos falta menos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 



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