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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-05-2017

Laicismo y Repblica en Espaa

Vctor Arrogante
Rebelin


Quiero retomar un artculo publicado hace unos aos sobre el laicismo; y lo hago ahora que Hacienda est en campaa para cobrarnos la renta y como el Estado no cumple con el artculo 16.3 de la Constitucin, cuando dice que: Ninguna confesin tendr carcter estatal. Los poderes pblicos tendrn en cuenta las creencias religiosas de la sociedad espaola y mantendrn las consiguientes relaciones de cooperacin con la iglesia catlica y las dems confesiones. Nada es lo que parece ni es lo que debera ser.

Hemos visto como el Estado se entromete en la conciencia personal y colectiva, sin garantizar, como mandata la Constitucin, los derechos vinculados al libre desarrollo de la personalidad, como son la libertad ideolgica, religiosa y de culto. Conocemos como el Estado se entromete en la conciencia personal y colectiva, al dotar de oficialidad la asignatura de religin catlica en la escuela. Conocemos como el Estado se entromete, desde un punto de vista religioso, en el derecho a decidir de las mujeres, reformando la ley de interrupcin voluntaria del embarazo. Conocemos como el Estado se entromete en las conciencias, al establecer protocolos religiosos catlicos en los actos de Estado. Conocemos como el Estado incumple la Constitucin contra la igualdad de los ciudadanos ante la ley y el respeto a su libertad de conciencia.

Los responsables de las instituciones del Estado, no representan a unos u otros, segn conveniencia; representan siempre a la totalidad y a los intereses generales, no a grupos, por mayoritarios que estos pretendan decir ser, ni a capillitas ideolgicas alejadas de procedimientos democrticos y de las libertades. La libertad ideolgica tiene una vertiente ntima, relacionada con el derecho de cada uno a tener su propia visin de la realidad, as como mantener todo tipo de ideas u opiniones, con la posibilidad de compartir y transmitir, en definitiva exteriorizar esas ideas. Pero de esto a apoderarse del patrimonio comn, en detrimento de otras alternativas ideolgicas o no, como la de ateos y agnsticos, que han visto limitado su derecho a manifestacin por las calles de Madrid, en perjuicio del derecho de manifestar ideas y convicciones en libertad.

Espaa ha dejado de ser catlica, deca en las Cortes el Presidente del Consejo de Ministros Manuel Azaa: el problema poltico consiguiente es organizar el Estado en forma tal que quede adecuado a esta fase nueva e histrica el pueblo espaol. En 1978, el espritu nacional-catolicismo y del Movimiento estaban vivos y cost incorporar la frase Ninguna confesin tendr carcter estatal, lo que era como proclamar la aconfesionalidad y neutralidad del Estado en materia religiosa, acorde con los principios de libertad y pluralismo poltico. Nos decan que en el desarrollo de la ley orgnica quedara todo claro, pero no se produjo la real ruptura entre el Estado y la iglesia, que hubiera sido la solucin para la necesaria regeneracin democrtica. Demasiados polvos histricos acumulamos, nos han trado a la situacin actual, donde la iglesia, alejndose cada vez ms de ser un poder fctico, se convierte de nuevo en un poder real.

La redaccin del artculo 16, durante el debate, fue sinuoso, pero no conflictivo. Hubo ms acuerdo de lo que tendra que haber habido. Al derecho a no declarar sobre las creencias religiosas, se le sum el de no hacerlo tampoco sobre la ideologa. El apartado 3 no figuraba en el primer borrador, aunque en el Anteproyecto ya estaba incorporado. La mencin a la iglesia catlica, se introdujo en el Dictamen de la Comisin de Asuntos Constitucionales y Libertades Pblicas, por la enmienda presentada por UCD y Alianza Popular (antecesores del actual Partido Popular). Ninguna confesin tendr carcter estatal, pero la cooperacin con la iglesia catlica ser especial; algo as como todos somos iguales ante la ley, salvo para algunos y algunas cosas.

El valor fundamental de un Estado aconfesional y laico, es el respeto a las creencias de toda la ciudadana, al derecho de cada persona a pensar segn sus propios criterios, a que todo posicionamiento religioso o espiritual no vulnere los derechos ajenos. No es imponer ideas a nadie, es aspirar a que la religiosidad no vulnere la neutralidad ideolgica a la que estn obligadas las instituciones, y a que todos, profesemos la religin que profesemos o no profesemos ninguna, tengamos cabida, en igualdad de condiciones, en la sociedad plural y tolerante y por tanto democrtica.

El laicismo defiende la separacin entre el Estado y las iglesias u organizaciones religiosas; el laicismo garantiza la libertad de conciencia, contemplada en la Constitucin, y avala el cumplimiento del respeto a la libertad de pensamiento y a la libre eleccin de la moral privada. Por lo tanto, el laicismo no impone, defiende los derechos ciudadanos ante la imposicin, dice Coral Bravo, miembro de Europa Laica: laicismo es tolerancia, el laicismo garantiza la hermandad y la concordia. El laicismo nada tuvo que ver con el nazismo, sino todo lo contrario, y el laicismo no slo no conduce al fin de ninguna democracia, sino que, justamente, ninguna democracia es tal si no es laica, si no respeta la libertad de creencias de la ciudadana

Hay que terminar con la influencia de la iglesia en la escuela, as como con la simbologa religiosa en las instituciones del Estado, prohibiendo que los cargos pblicos, como tales acudan, representando al Estado, a los actos religiosos. Hay que desvincular los actos de Estado a las ceremonias de la iglesia y poner fin a la financiacin pblica de de la iglesia catlica. Para establecer un Estado autnticamente laico, tenemos la obligacin de romper con la iglesia catlica por decencia y dignidad. Es una institucin que particip activamente en la represin franquista, sin que haya dado muestra alguna de perdn o reconocimiento hacia las vctimas. No es una institucin ejemplar, es opaca y antidemocrtica, alejada del principio de igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres. Sin romper con esta institucin, que oprime conciencias y controla gobiernos, jams entraremos en la era de modernidad que necesitamos para el mayor bienestar.

Siendo respetuoso con las personas que profesan alguna religin, como ciudadano libre, que paga sus impuestos, me siento perjudicado en mis derechos e insultado en mi inteligencia.

@caval100

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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