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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-05-2017

31M: 80 aos del bombardeo de Almera

Al-Hakam Morilla Rodrguez
Rebelin


"... un plato para el obispo, un plato de sangre de Almera"
Pablo Neruda


El gran arquitecto local Guillermo Langle, constructor despus de cuatro kilmetros y medio de refugios bajo el subsuelo de Almera, rescat de los escombros con sus propias manos el macilento cadver de una mujer embarazada, asesinada por un obs. A la nia iban a llamarla Paz... para siempre arrebatada por genocidas nazis y sus cmplices clerical-franquistas.

Primer bombardeo indiscriminado sobre la ciudad de la Alcazaba, machacando a civiles indefensos. La aviacin republicana haba atacado por error en las proximidades de Ibiza a un acorazado alemn, ilegalmente ubicado all, tomndolo por un buque de guerra de los golpistas. El tirano sanguinario Hitler al principio quiso en represalia caonear Valencia, provisional capital del gobierno, pero sus asesores le convencieron de que la operacin de castigo, denominada 'Bsser Wolf' (Gran lobo feroz), fuese sobre un puerto de menor relevancia. Se decantaron por el de Almera.

Cuatro modernos destructores capitaneados por el acorazado Admiral Scheer, el 31 de mayo de 1937 del Horror a las 7:29 de la maana, vomitaron su asesino estrpito sobre las instalaciones y edificaciones de la urbe mediterrnea. Doscientas tandas de proyectiles en batera se ensaaron sobre los desprevenidos vecinos en un amargo despertar, incendindose gran nmero de inmuebles. Un Terror dantesco, en el que no se debe olvidar la intervencin de los hidroaviones germanos ametrallando. Cincuenta y cinco heridos, decenas de muertos entre ellos nios, y cerca de cincuenta viviendas arrasadas. Muchos ms ataques se sucederan despus contra Almera durante la guerra contra la sedicin franquista, en una ciudad por entonces de refugiados, en especial de Mlaga, Granada y otros lugares de Andaluca; no obstante la terrible virulencia de esta agresin no admite parangn con otras durante ese perodo. El mercado, la Escuela de Artes, la Estacin de tren, un par de hoteles, un banco, el propio Ayuntamiento, la catedral de Almera y la iglesia de san Sebastin resultaron daados. El universal poeta Pablo Neruda incluso dedicara unos estremecedores versos a esta brutalidad homicida nazi.

Causa envidia que en el ochenta aniversario del bombardeo sobre Gernika se hayan sumado en Euskadi todas las fuerzas polticas, las instituciones sin excepcin, se ha invitado a figuras internacionales, se han organizado eventos conmemorativos con colectivos sociales, han acudido  hasta descendientes de las vctimas, incluso parientes de los pilotos... y eso que los nazis teutones de la Legin Cndor actuaron sin distintivos identificativos, como fuerza de apoyo clandestina parafascista, y podran no haberse dado por concernidos.

Muy al contrario, en una Almera no precisamente con una Administracin municipal pobre, con veintisis millones reconocidos de supervit en 2016 -derivados para enjugar el dficit del Estado por ley, no para reinversin local o paliar carencias-, excepto la pantomima de un tmido recordatorio por parte de la Junta de Andaluca, no se har nada significativo. Y eso que en el caso almeriense la bestialidad se ejecut en nombre de un Estado extranjero... al que ni siquiera el Consistorio ha instado oficialmente a pedir perdn. No importa, como se trata de parias 'lagaosos' ningn alemn se sentir motivado para condolerse o reconciliarse. Y menos su gobierno hediondo de usureros filototalitarios. Todo gracias a un desaprensivo regidor.

Un alcalde de una Almera del S.XXI debe tener ms humanidad que la de ponerse acomplejado un guin entre dos apellidos corrientes, para que no se pierda el tercero lejano del ltimo alcalde de la dictadura del Carnicero de El Ferrol... nada mejor para pavonearse del cateto parentesco en los sanedrines de beatos opusinos.

Un alcalde de una Almera de un nuevo milenio no debe ser tan retrgrado y paleto como para imponer para la ciudad una bandera de piratas saqueadores genoveses del S. XII, por ser los primeros en aparecer crucecita en ristre, y despus aparentar con cinismo que forma parte del pasado a olvidar un bombardeo indiscriminado a su propia ciudad, ejecutado sin piedad por una salvaje potencia extranjera, hace slo ocho dcadas.

Un alcalde de una Almera que no repugne a los que la habitan y la visitan tiene que mostrar un reconocimiento por la Memoria histrica, patrimonio de todos, porque sta forma parte de la Dignidad Humana y de la Cultura. Sin embargo s vale llenarse los bolsillos con visitas guiadas a la red soterrada de refugios, sin rememorar ahora el aniversario del motivo por el que fueron construidos?

Aunque ciertas 'autoridades' de dudosa legitimidad desprecien el real conocimiento de nuestro pasado, dificultando as intentar no repetirlo en lo sucesivo, por mucho que entre jesuticas sonrisas se minusvalore el fomento de la paz... al menos podran empezar por tener vergenza: antes de exigirse su inmediata dimisin o cese.

Al-Hakam Morilla Rodrguez, Coordinador de Liberacin Andaluza.

@liberacionan

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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