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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-06-2017

El pathos trgico de Venezuela en su laberinto (I)

Fernando Esteche
PIA Noticias / Resumen Latinoamericano


Qu pas (pasa) en Venezuela? 1) La ontologa chavista

Chvez fue el mejor hijo de Bolvar, el dilecto. De eso nadie puede tener dudas. Por audacia histrica, por patriotismo nuestroamericano, por generosidad. Fue un estadista con la singular capacidad no slo de comprender el tiempo histrico en el que vivi, sino de trazar una prospectiva que le permiti comprender cada sutileza de la poltica internacional. En el marco de un juego geopoltico entendi el antiimperialismo como necesidad casi existencial, como nica posibilidad de realizacin de Nuestra Amrica, por aquello que no se cans de traernos al presente en cada intervencin: Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la Amrica de miseria en nombre de la Libertad.

La Venezuela Bolivariana fund un proceso de singular riqueza en su intento titnico por desembarazarse de los cepos que el liberalismo occidental le impona a las formidables fuerzas revolucionarias del bravo Pueblo.

As surgi una forma de produccin poltica que es justo definir como Proceso Constituyente Permanente , y que nosotros hemos sealado como Revolucin Permanente . [1] De eso se trata la ontologa del chavismo en su produccin histrica y poltica.

Revolucionar, superar los escollos, adecuarse a las nuevas realidades e incorporar al pueblo en un proceso constituyente; ir construyendo ms y mejores herramientas y canales de representacin y de democracia popular que se van superando conforme se constituyen, se recorren, se transitan y permiten nuevos estadios en el camino a la democracia directa. Esto, nada tiene que ver con el canon hegemnico de democracia que se nos propone desde las codificaciones de Filadelfia para ac.

Lo que de ninguna manera puede cuestionarse en Venezuela es que no haya sido sometido al escrutinio de la voluntad popular cada uno de los pasos que se fueron desarrollando. Es de una impertinencia descarada que pases con bajsimos niveles de participacin poltica se permitan cuestionar la calidad democrtica del proceso bolivariano, que, entre todos los pases del globo, es el que ms elecciones (20 en total) ha concretado en los ltimos tres lustros. Elecciones monitoreadas y sometidas a la inspeccin de las usinas homologadoras de occidente como la Fundacin Carter y dems.

Hay numerosas doctrinas de diplomacia que reivindicarn el principio de no intervencin y de respeto de la voluntad soberana de los pueblos. Doctrinas que debieron, desde finales del siglo XIX en adelante, esgrimirse y sostenerse frente al recurrente y arrogante injerenismo norteamericano en la regin.

El pueblo venezolano consagr legal y legtimamente la Constitucin de la Repblica Bolivariana de Venezuela, que determina en su articulado al Presidente de la Nacin y su Consejo de Ministros en condiciones de convocar al poder constituyente:

Art. 347 El pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente originario. En ejercicio de dicho poder, puede convocar una Asamblea Nacional Constituyente con el objeto de transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurdico y redactar una nueva Constitucin .

Art. 348 La iniciativa de convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente podrn tomarla el Presidente o Presidenta de la Repblica en Consejo de Ministros; la Asamblea Nacional, mediante acuerdo de las dos terceras partes de sus integrantes; los Concejos Municipales en cabildo, mediante el voto de las dos terceras partes de los mismos; o el quince por ciento de los electores inscritos y electoras inscritas en el Registro Civil y Electoral.

De esta manera, la impugnacin de la eufemsticamente llamada oposicin a la convocatoria presidencial para una Asamblea Nacional Constituyente, cuestiona a la mismsima Constitucin del estado. La reivindicacin del esencialismo republicano que promueven se desbarata y no hay mueca meditica que pueda disimularlo. Lo que se est cuestionando no es la administracin de gobierno, sino la Repblica Bolivariana. No se trata de Maduro sino de todos los derechos y deberes que se construyeron a travs del proceso constituyente durante el chavismo.

2) El golpe de Estado de la Asamblea Nacional

Para comprender mejor el proceso de inestabilidad institucional como golpe de Estado continuado, es dable recorrer cmo se desarroll el encaramamiento de la derecha fascista en el poder institucional.

En diciembre de 2015 la derecha, articulada en la Mesa de la Unidad Democrtica (MUD) se impuso en las elecciones legislativas para la Asamblea Nacional. Sin embargo, previo a la publicacin de los resultados finales desconocan los comicios, tal como desconocieron todos los resultados electorales entre 1999 y 2015 y la propia Asamblea Nacional. Sin embargo, al conocer su victoria, la derecha acept plenamente los comicios.

El antecedente del desconocimiento del triunfo de la eleccin presidencial de Nicols Maduro Moros y la violencia impuesta a travs del plan La Salida (2013, 2014), [2] permiten comprender el desarrollo de una maniobra para la deslegitimacin del gobierno y de la Repblica Bolivariana. Ya hemos sealado en artculos anteriores en este mismo portal [3] lo infundado de los argumentos de estos sectores que pretenden impugnar y cuestionar la transparencia democrtica y la legitimidad del presidente Maduro.

Producto de una reforma electoral pensada en realidad por la administracin Maduro como picarda para sostener una mayora ficticia, con un volumen de votos absolutos ajustadamente mayor al del oficialismo, la oposicin fascista logra mayor cantidad de representantes a la Asamblea.

Numerosos fueron los caminos que la oposicin pro-imperialista. Como una Hidra de Lerna , perge para provocar el golpe de Estado continuado. Pensaron en exigirle al presidente la renuncia, en realizar un juicio por insania contra Maduro, en mentir sobre su nacionalidad; intentaron promover una enmienda constitucional para acortar el mandato, convocar una constituyente para volver al esquema representativo de la IV Repblica; las guarimbas ; el referendo revocatorio, entre las ms destacadas.

A finales de abril de 2016 decidieron activar el proceso para solicitar el revocatorio. Para concretar dicha convocatoria deban presentar el 1% de las firmas registradas electoralmente -con el objetivo de legitimar a las organizaciones polticas promotoras de dicho proceso- y posteriormente deban recoger el 20% de firmas del padrn electoral.

Este proceso, cuando presentaron el primer 1%, se vio abortado ante la evidencia de por lo menos 600 mil firmas apcrifas entre las que se hallaban 11 mil personas fallecidas, 53 personas no registradas en el padrn, ms de 3 mil menores de edad, 1500 privados de su libertad por delitos graves como violaciones u homicidios, con ms de 10 mil denuncias por usurpacin de identidad. Pese a las advertencias del caso, el Consejo Nacional Electoral-CNE (que segn la Constitucin Venezolana es un poder autnomo equivalente al legislativo, judicial y ejecutivo) autoriz a que se recolectaran el 20% de las firmas empadronadas. Sin embargo, fueron numerosos juzgados los que plantearon recursos de amparo y suspensin del proceso ante la masividad de las denuncias por usurpacin de identidades. La oposicin responsabiliz a Maduro de esta situacin con el objetivo de ir produciendo un imaginario de inestabilidad institucional.

El 23 de octubre de 2016, la Asamblea Nacional sesion bajo el ordenamiento de la oposicin nucleada en la Mesa de Unidad Democrtica (MUD) y se declar en abierta rebelda. Acordaron los siguientes puntos:

Asimismo, la Asamblea Nacional resolvi desatender las sentencias del Tribunal Superior de Justicia que anulaban sus actuaciones por inconstitucionales adems de declararlas en desacato, impugnando todas las acciones hasta tanto no se ajuste a derecho. De esta manera, lo que podemos observar es que uno de los poderes constitucionales -polmicamente constituido y con una legitimidad severamente cuestionada- desconoce otro poder (TSJ) e impugna a los dos restantes (Ejecutivo y Electoral) pretendiendo disolverlos.

Esto expone al sistema institucional venezolano a un Estado de excepcin, si uno fuera contemplativo; aunque en realidad se trata de un poder en el cual se encaram la derecha pretendiendo avasallar al resto de los poderes y con ello, a la propia Repblica Bolivariana. Esto hace inevitable la referencia al ascenso del hitlerismo desde el Reichstag, donde la llegada al poder se dio mediante un proceso que desde el parlamento comenz a impugnar los distintos poderes instituidos.

A pesar de todo lo expuesto, Maduro sigue convocando a la oposicin abiertamente anti-republicana a discutir los caminos de resolucin de la compleja situacin a la que semejantes irresponsabilidades (e irresponsables) arrastraron a Venezuela. Para llevar adelante este dilogo, pidi la intervencin de la UNASUR y de los ex presidentes Rodrguez Zapatero, Leonel Fernndez y Martn Torrijos. Por su lado, la oposicin pidi la intercesin del Vaticano, a lo que inmediatamente se accedi. Sin embargo, la Iglesia Catlica Venezolana es abiertamente opositora y se ha encargado de sabotear este proceso.

El carcter hidrtico o multiceflico de la oposicin operada y monitoreada alternativamente por el IRI republicano o la NED demcrata, dificulta la posibilidad de previsibilidad de este sector y la concrecin de acuerdos.

3) Quin es quin. De villanos y hroes

En esta tragedia hay algunos personajes interesantes a contemplar para imaginar las posibles resoluciones parciales y comprender las razones de algunos movimientos que, en apariencia aspticos, se encuadran en las distintas maniobras posibles sobre el futuro de Venezuela.

Es el caso de la fiscal General Luisa Mara Ortega Daz, quien se encuentra en su cargo desde el ao 2007 y fue confirmada por la Asamblea Nacional (pese a que se encontraba declarada en desacato por el TSJ y por lo tanto, sus resoluciones eran nulas). Sobre Ortega Daz pesan decenas de sealamientos por su parcialidad poltica a favor del chavismo.

La fiscal es la esposa de Germn Ferrer, diputado del Gran Polo Patritico. Su hermano es Humberto Ortega Daz, protagonista junto al Comandante Hugo Chvez en el Movimiento del 4 de Febrero. Se desempe en diferentes cargos del gobierno chavista, incluyendo el directorio de la extinta CADIVI (Comisin de Administracin de Divisas, actualmente Centro Nacional de Comercio Exterior o CENCOEX).

Ortega Daz fue una de las que ms fervientemente seal la justeza de la detencin del golpista Leopoldo Lpez y ha tenido casos como aquel donde acus a los miembros de la ONG SUMATE, conducida por la opositora Mara Corina Machado, por conspiracin contra la Nacin y por recibir dinero espurio. A su vez, figura entre los funcionarios que el Senado norteamericano seal como involucrados en violaciones a los derechos humanos, desde la singular mirada que pueden tener desde el imperialismo sobre este tema y la situacin venezolana en general.

Sorpresivamente, fue esta funcionaria la que le otorg cierta legitimidad a las infundadas denuncias de la Asamblea Nacional sobre el autogolpe de Nicols Maduro, desconociendo las propias sentencias de los tribunales venezolanos y cuestionando la decisin del CNE. Comienza as, un curioso derrotero que ir sintonizando cada vez ms finamente con la idea de guerra hbrida.

En estos dos meses, donde se pueden identificar un recrudecimiento de las protestas y guarimbas callejeras, fue Ortega Daz quien ofici de vocera e informante sobre las trgicas muertes que se fueron sucediendo. Sin plantear ningn tipo de control o supervisin de los acontecimientos desde su fiscala, sino simplemente como cronista de los mismos, responsabiliz al gobierno de Maduro con los mismos argumentos que utiliz la oposicin. Adems, ha quedado en evidencia la inaccin que ha mostrado la fiscala ante las protestas y cmo esta situacin propicia un clima de impunidad.

El 19 de mayo, excediendo nuevamente sus funciones de Fiscal General, ya no slo ofici de vocera del relato opositor, sino que adems impugn la convocatoria a la Asamblea Constituyente. Esto lo hizo, no desde el punto de vista del derecho, sino como valoracin poltica, lo que la convierte, por si ya no lo era, en un actor central que se pretende en una equidistancia a todas luces desigual- entre el chavismo y la oposicin. La seora se va probando el traje para ponerse a la cabeza de un eventual gobierno de transicin.

Para el coordinador general del Programa Venezolano de Educacin-Accin en Derechos Humanos (PROVEA), Rafael Uzctegui, la Fiscala vive un proceso de reinstitucionalizacin. Por otro lado, Lilian Tintori, esposa del encarcelado dirigente opositor Leopoldo Lpez, celebr el accionar de Ortega Daz: Se pas al lado correcto Celebro que la fiscal se pas al lado correcto!.

El TSJ en ejercicio de sus incumbencias, con una minora disonante de su lgica poltica, es quin ha sealado la gravedad institucional de desacato de parte de la Asamblea Nacional. No parece ser este cuerpo colegiado, como poder independiente, un ariete de la poltica imperial y de la operacionalizacin de Guerras de Cuarta Generacin o golpe blando como hemos visto en Honduras, Paraguay y como operaron en Argentina y Brasil. De ah se comprende la cooptacin de la fiscal general en la construccin de una legitimidad que exceda la autolegitimacin de un propio cuerpo como la AN.

Lo mismo, tanto el CNE y los rectores que lo integran, y el TSJ, han sido cuestionados e impugnados por parciales y por haber sido constituidos bajo la hegemona chavista. Es claro que lo que estn cuestionando es la Repblica Bolivariana con toda la institucionalidad que esto importa.

4) El golpe blando. La violencia, Sharp y Nye.

La evidente maniobra desestabilizadora, que se encuadra en las teoras y manuales de Gene Sharp y Joseph Nye e intenta promover nuevas formas de dominacin sobre los pueblos, ha sido profusamente explicitada y denunciada por el mismo gobierno bolivariano.

Las grandes cadenas noticiosas ofrecen la imagen de una Venezuela en rebelin, con un gobierno dictatorial y tambaleante, mal informando sobre hechos trgicos y ocultando la realidad de las agresiones a la Repblica.

Simultneamente, el inefable Luis Almagro como Secretario General de la OEA, (definida por el canciller de la Dignidad, el cubano Ral Roa, como Ministerio de las Colonias) impulsa sanciones contra el gobierno del presidente Maduro respondiendo a los reclamos de la derecha anti-republicana. Promueve la aplicacin de la Carta democrtica y tiene como trgodos y coreutas solcitos al gobierno de Argentina y al gobierno usurpador de Brasil. Asimismo, se suspende a Venezuela del MERCOSUR en atencin a la Carta Democrtica, con maniobras descaradas y jurdicamente inconsistentes.

Lo que enfrenta Venezuela es un golpe de Estado continuado o ahora llamado golpe de Estado blando. Se trata de una guerra abierta hbrida impulsada por el imperialismo que conjuga tcticas de Guerra de Cuarta Generacin con pre-insurgencia callejera combinado con maniobras de aislamiento internacional, a fin de asfixiar y deslegitimar al gobierno.

Las masacres sobre dirigentes y militantes que en Honduras o Paraguay se perpetraron a expensas de lo que ellos llaman golpes blandos, sin mencionar las revoluciones de colores del Magreb, contrastan con la idea que pretende restarle contundencia a los golpes. Se trata sin ms de una usurpacin del legtimo poder y de una guerra contra los sectores populares.

El eufemismo de golpe blando o golpe suave fue pergeado por el estadounidense Gene Sharp, a finales del siglo pasado, y ha cobrado singular vigencia en la ltima dcada a expensas del redespliegue imperialista en distintas regiones del globo.

Sharp seala que la naturaleza de la guerra en el siglo XXI ha cambiado () Nosotros combatimos con armas psicolgicas, sociales, econmicas y polticas. Con sinttica elocuencia define las nuevas tcticas que se fueron tomando en guerras de baja intensidad, de cuarta generacin, o hbridas.

Sharp plantea un repertorio que abarca desde el debilitamiento del gobierno hasta la fractura institucional. El autor del polmico ensayo titulado De la dictadura a la democracia describe 198 mtodos para derrocar gobiernos mediante golpes suaves. Russian Today las sintetiz en cinco etapas:

Gene Sharp remite inmediatamente a Joseph Nye y su teora de poder blando y poder inteligente.

Lo cierto es que en su momento el Comandante Chvez al ver el accionar que a travs de la NED se operaba en el Magreb, hizo la primera advertencia que se volvi grito desesperado ante el mundo frente a los acontecimientos de Libia y el asesinato de Gaddafi y sus hijos. En soledad, denunci el magnicidio y advirti sobre la operacin destituyente y disolvente que se haba realizado. No le costaba imaginarse en el lugar de Gaddafi. Esta operacin se llev adelante siguiendo puntualmente el protocolo propuesto por Sharp.

Primero en Libia, sin considerar cada una de las revoluciones de colores del Magreb, luego en Siria. Operaciones de falsa bandera, montajes de enfrentamientos de tropas gubernamentales contra manifestaciones desarmadas, aislamiento internacional, gran campaa meditica, disputa de sentidos y luego guerra abierta.

Esta situacin llega al extremo cuando vemos que el alcalde David Smolansky, integrante del partido Voluntad Popular, escribi en su cuenta personal de la red social Twitter que el gobierno de Maduro estaba utilizando armas qumicas contra la poblacin como est ocurriendo en Siria.

Tambin en Honduras, Paraguay y Brasil se desarrollaron y desarrollan procesos de guerra hbrida y se trabaja con el protocolo destituyente. Pero Venezuela es sin dudas, el escenario privilegiado de dicha maniobra.

Quien esto escribe ha podido ver personalmente en Caracas el accionar de grupos juveniles, generaciones que crecieron en el chavismo, de sectores medios y medios altos, perfectamente organizados, coordinados, pertrechados con mscaras anti-gas, cascos y armamento casero; con nociones bien claras de movimiento insurgente y urbano; con jefes de grupos, orden cerrado y orden consecutivo de mando. Esto en medio de masivas concentraciones de sectores del mismo rango social pero absolutamente desentendidos de estas operaciones, aunque les dan contexto.

Ataques a escuelas pblicas, a un hospital materno infantil; invasin de bibliotecas estatales con quema de mobiliario; destrozos de sealizaciones urbanas y luminarias; obstruccin de vas de transporte y derribe de rboles sobre calles; saqueos a comercios y ataques a locales partidarios u oficinas gubernamentales; emboscadas a personal de las fuerzas de seguridad, incendios de transportes que no acatan el paro. Guarimbas que empiezan a controlar zonas de acceso a urbanizaciones y cobrar peajes. Quema masiva de vehculos. El paroxismo fue la toma de la sede del TSJ, hecho que expone un grave y delicado ataque a uno de los poderes constitucionales y que ningn medio internacional cuestion, sino que festejaron.

De eso se tratan las movilizaciones no violentas de la oposicin anti-republicana de Venezuela. Uno no sabe si ya han pasado a otra etapa de guerra abierta en las calles o a la no violencia del protocolo Sharp, que en este caso se viste de vandalismo y sabotaje.

Una profusa campaa meditica presenta la situacin con mayor gravedad y masividad de la que realmente tiene. No hay que dejar de contemplar que estos movimientos de insurgencia callejera atacan al corazn del funcionamiento urbano normal, perjudicando al comercio, al trabajo, la educacin, principalmente. Incluso impacta sobre la cotidianidad de la propia base social en que se sustenta.

Un pargrafo singular merecen las trgicas muertes de cuarenta y dos venezolanos en lo que va desde el 3 de abril al 16 de mayo. Sobre esto que se presenta idntico al caso sirio (como un gobierno asesinando a sus ciudadanos) vale la pena sealar que 25 personas de esas fueron asesinadas por opositores, por ser chavistas o policas. Es decir, ms del 60%. Dos motorizados fallecieron por accidentes provocados por trampas y barricadas colocados en rutas por los opositores. Nueve enrolados en la oposicin murieron electrocutados al querer saquear un freezer de una panadera.

Hasta la fecha se cuentan tres muertes por accin policial, razn por la cual una docena de funcionarios involucrados han sido detenidos y procesados. Otros tres casos se estn investigando, pero son elocuentes las imgenes que los muestran con vida cuando son rodeados por otros opositores y caen exnimes con el resultado trgico de su muerte producida por armas caseras a muy corta distancia. Se investiga si se trata de asesinatos de falsa bandera para acusar al gobierno de los mismos tal como tambin se prob que ocurri en Siria.

5) La guerra econmica

Hiperinflacin, internacionalizacin de precios, desabastecimiento. Largas colas para conseguir algn producto de la canasta bsica. Asignacin por libreta de identidad del da para poder hacer compras con precios controlados. Bancarizacin.

La guerra econmica es el plafn en el cual se desarrolla el golpe de Estado continuado y busca generar descontento, desabastecimiento programado e hiperinflacin provocada. Claro que hay responsabilidades de impericia gubernamental, de corrupcin enquistada en sectores claves del Estado, pero no puede dejar de verse el sabotaje y boicot deliberado por parte de las clases dominantes que controlan el 92% de la produccin y el abastecimiento de productos bsicos. Fedecamaras-Venamcham es uno de los principales integrantes de lo que llaman la oposicin y como tal, acta de manera criminal contra su pueblo.

Por eso hay que sealar que si bien la crisis de precios del petrleo en una economa que el chavismo no supo o no pudo reconvertir y superar impact de lleno en la vida cotidiana de los venezolanos, hoy que los precios internacionales del petrleo tienden a estabilizarse arrecia la caresta de la vida hacia el interior de Venezuela. Esto se explica principalmente por la guerra econmica.

Desarrollan esta guerra las clases empresariales privadas de la derecha anti-republicana, en combinacin con la gran banca internacional. Por eso Venezuela ha sido sometida al bloqueo financiero con muy malas calificaciones de las agencias de riesgo (Standar & Poors, JP Morgan) siendo este pas uno de los ms puntuales pagadores de deuda. Se ha montado un cerco, un bloqueo y un boicot de la banca internacional para el acceso a crditos y divisas.

Esto se expresa en acciones prfidas denunciadas por Maduro, como el abandono de los compromisos contrados por el City Bank, a travs del cual el estado venezolano pagaba todas las cuentas del pas para las transacciones en Estados Unidos y en el mundo, lo que demor la posibilidad de que el gobierno pudiera resolver la importacin de alimentos y medicamentos.

El descalabro del mercado cambiario para agudizar la inflacin, acciones que slo pueden realizar grupos poderosos financieros, y la manipulacin del mercado cambiario empujando la inflacin, ataca de lleno a las polticas de readecuacin salarial que define el gobierno.

As se produce una suerte de vasallaje en el monopolio de esta divisa extranjera a los comerciantes, productores e importadores quienes trasladan el precio al consumidor y al usuario.

6) La posibilidad de la Paz

Segn pudimos observar y conversar con distintos analistas polticos en tierra de Chvez, la Repblica Bolivariana de Venezuela enfrenta el desafo de superar esta guerra hbrida planteada desde las necesidades del redespliegue imperialista en la regin en combinacin con las clases dominantes venezolanas.

El gran desafo es construir la tregua, conseguir la pacificacin, en la que no merece hacerse ilusin alguna nadie de que ser total, en tanto exista el imperialismo como sistema de produccin histrica social.

Hay por lo menos cuatro caminos o planes de construccin de una paz medianamente estable que permitan desarrollar medidas de normalizacin de la vida cotidiana de los venezolanos.

Uno es el Plan Destituyente, es decir, la culminacin del golpe de Estado continuado mediante la renuncia de Nicols Maduro a la presidencia pero que no resolvera el problema del chavismo en el poder porque debera sucederlo el vicepresidente. Adems, los poderes constitucionales CNE y TSJ son definidos por el anti-republicanismo como parte del sistema chavista bolivariano. Es decir, lo que hara falta es la renuncia en masa de los funcionarios del Estado, los cuales esperan poder someterlos a una Justicia readecuada y aggiornada al tiempo de revancha que aora la derecha esculida. Este Plan no contempla a los sectores populares, no considera a los dignatarios directos de la Revolucin Bolivariana que hasta aqu, por prudencia, no han ganado masivamente las calles para defender la Repblica Bolivariana.

Porque si bien es cierto que en comunas populosas como el 23 de enero se han perdido elecciones, no es menos cierto que los cerros y los barrios vctimas directas de la guerra econmica tienen muy clara la naturaleza poltica de la propuesta de la oposicin con la que nunca podran conculcar ms all del descontento que pueda sucederse producto de la caresta de la vida.

Sectores que se reivindican chavistas pero critican a Maduro por su impericia en resolver la crisis y su incapacidad en combatir la corrupcin de las propias filas, o eventualmente por haber acertado en combatirla, estn pensando en que una posible pacificacin venga de la mano del Plan Zamora.

El Plan Estratgico operacional Zamora fue presentado en abril por el propio presidente Maduro quien sostuvo que El Departamento de Estado (EEUU) ha dado la luz verde y el visto bueno para un proceso golpista descarado para la intervencin de Venezuela, as lo digo y as lo enfrentar () Frente a este escenario he decidido activar el plan estratgico especial cvico militar para garantizar el funcionamiento de nuestro pas, su seguridad, el orden interno, y la integracin social, Plan Zamora que me ha sido presentado por el comando estratgico operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

El presidente anunci activacin de la Fase Verde de dicho Plan. Hay quienes piensan en una conmocin interna y una amenaza externa muy grave y suean con superar las fases subsiguientes hasta alcanzar el control por parte del Jefe Operacional del Plan, el General Vladimir Padrino Lpez, actual Ministro de Defensa, que desplazara al presidente Maduro. Cuartelero con terreno, no es un general de escritorio; querido por las tropas y alineado a Diosdado Cabello, quien parecera encarnar mejor que el propio Maduro la herencia de Chvez y que expresa al ala militar de la Revolucin Bolivariana.

El General Padrino Lpez se ha mostrado como uno de los ms leales al presidente, por lo cual la idea de ser vector de su desplazamiento aparece medio reida con la realidad, pero en la conmocionada tierra de Bolvar todo es posible desde Pez en adelante.

La implementacin radicalizada de dicho plan podra plantearse como una posibilidad transicional con el reaseguro de las Fuerzas Armadas Bolivarianas. Claro que semejante situacin es imposible de concebir sin un acuerdo de algn tipo con los Estados Unidos; de lo contrario sera profundizar la inestabilidad y excepcionalidad institucional para ofrecer una excusa al intervencionismo.

La aplicacin de dicho plan con o sin Maduro y sin acuerdo con los Estados Unidos redunda en la profundizacin de la guerra que pasara ya a un estadio de defensa nacional del tipo sirio.

La otra posibilidad, plantada por quienes piensan en salidas y transiciones, se articula en torno de la Fiscal General y la posibilidad de que encabece una transicin que contenga al chavismo y ordene la hidra opositora en una solo lgica institucional.

La propuesta del presidente Maduro ha sido la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente.

Ante la ficcin del reclamo opositor por democracia, el presidente perge la maniobra ofreciendo ms democracia. As se le arrebat de un saque una de sus principales banderas, que se la ve en figurillas para explicar por qu no acuden al llamado a Asamblea Constituyente.

Algunas crticas que plantearon tienen que ver con que una asamblea no resolver los problemas estructurales de Venezuela, lo cual es indudablemente cierto. No puede resolver ni la guerra econmica, ni el redespliegue imperial ni el sabotaje institucional interno; pero ofrece un escenario democrtico de construccin de marcos generales legitimados para intentar resolver estas cuestiones. Como sea, aparece como la propuesta ms sensata en el intento de pacificacin parcial del pas.

7) La imposibiidad de la Paz

La Paz en Colombia es la Guerra en Venezuela nos deca una fuente altamente calificada para el anlisis de este proceso de doble impacto.

Siempre se entendi como verdad de perogrullo que la insurgencia colombiana operaba como una suerte de retaguardia estratgica de la Revolucin Bolivariana y como contencin del injerencismo norteamericano.

Paul Coverdell, relator legislativo ante el Congreso Norteamericano, cuando se presentaba el Plan Colombia defina explcitamente que el objetivo del mismo tena que ver directamente con el control de Ecuador y Venezuela, dos de las principales (sino las principales) cuencas petrolferas del planeta.

Cuando los ms destacados articuladores de la geopoltica norteamericana definen la etapa de guerra infinita, lo que nos estn anunciando es justamente que la principal forma de produccin poltica es la guerra, y que eventualmente la poltica, contrariando en 180 a Clausewitz, aparecer como continuacin de la misma, como momento extraordinario.

Por esto, y porque entendemos que lo que sucede en Venezuela es un plan sistemtico de desestabilizacin en el marco de una guerra de cuarta generacin y eventualmente de guerra hbrida, pensar la paz es pensar slo un momento posible de la poltica. Se trata de una guerra no declarada por parte de los Estados Unidos, cuya posibilidad de retraccin en su redespliegue, es el fracaso continuado que viene sucedindose de su proyecto de fin de ciclo y de construccin de alternativas de dominacin con las (nuevas) derechas.

Hay que entender la victoria de Lenin Moreno en Ecuador a partir de los estragos de la restauracin neoliberal que el macrismo oper en Argentina. Del mismo modo, la victoria de Lenin Moreno provoca la agudizacin de la ofensiva contra Venezuela en la desesperacin por contener la reversin del cambio de correlacin de fuerzas internacional que haban conquistado. El inminente fracaso de la operacin en Brasil, con los escndalos de Temer y la acometida de Lula, son tambin elementos de contextualizacin para el aceleramiento del estrangulamiento sobre el proceso bolivariano.

Es una bomba de tiempo y el tiempo corre a favor de los Pueblos. Slo as se explica la desesperacin y urgencias por definir los procesos abiertos.

La posibilidad de intervencin extranjera parecera imposible si seguimos pensando en la primavera postneoliberal y fcilmente olvidamos la larga y trgica historia de intervencionismo norteamericano en Nuestra Amrica.

Las nueve bases norteamericanas desplazadas en Colombia configurando un cinturn contrarevolucionario, sumadas a las bases de OTAN en el Caribe -puntualmente las bases de F15 y F16 de Curazao y Aruba a 40 Km de la Pennsula de Paraguan donde se concentran las mayores refineras venezolanas-. Son sugestivas las disposiciones, lo que no puede entenderse sino fuera a travs de un plan injerencista invasor y apropiador de dicha pennsula en atencin a la doctrina de defensa de los intereses vitales ante posibles situaciones de alta inestabilidad poltica.

Insistimos en que se estn subestimando las reservas de subjetividad revolucionaria del Pueblo Bolivariano y de los pueblos todos de Nuestra Amrica. Las demostraciones de las Fuerzas Armadas Bolivarianas comprometidas en el antiimperialismo -milicias de defensa bolivarianas donde se enrolan centenas de miles de venezolanos-, son solo muestras parciales de la enorme capacidad de resistencia que nuestro continente posee para enfrentar una agresin injerencista.

Sostenemos, sin temor al error histrico, que Caracas puede convertirse en la Madrid americana. No nos caben dudas que contingentes de revolucionarios nuestroamericanos estn dispuestos a auxiliar al bravo pueblo bolivariano ante un ataque invasor norteamericano.

La gran diferencia es que aquella heroica Madrid luchaba desesperada contra una tendencia histrica que la enterraba. En este caso, la heroica Caracas se mantiene firme a favor del tiempo histrico, que ya est sepultando la era del imperialismo. El mundo ha cambiado, por eso nos vestimos con el optimismo histrico que nos advierte que Venezuela vencer!

[1] Revolucin Permanente es Proceso Constituyente Permanente. Una mirada de la situacin de la poltica revolucionaria en la Argentina. Ponencia presentada en el XIII Seminario Internacional Los partidos y una nueva sociedad, Mxico DF marzo 2009.

[2] Presentado por Leopoldo Lpez en Estados Unidos el 31 de octubre de 2013, en un restaurante llamado El Arepazo, en compaa de representantes de la organizacin golpista Fundacin Venezolanos Perseguidos Polticos en el Exilio (Veppex). Puesto en marcha luego de las elecciones de 2014.

[3] Quieren desbolivarianizar Venezuela. Noticias PIA. 14 de junio 2015. Disponible en http://www.noticiaspia.org/


Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2017/06/05/el-pathos-tragico-de-venezuela-en-su-laberinto/


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