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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-08-2017

Naciones Unidas y ONG informan de torturas, violaciones y trabajo esclavo en el pas norteafricano
Libia, de las bombas de la OTAN a la crisis humanitaria

Enric Llopis
Rebelin

Imagen: Alessandro Rota. Intermn.


Qu realidad sufren las personas atrapadas en Libia, pas al que llegan huyendo de la pobreza, las persecuciones y la guerra? Un informe de la ONG Oxfam-Intermn y sus socias en Italia MEDU y Borderline-Sicilia difundido el ocho de agosto lo resume en un puado de palabras: tortura, violaciones y trabajo en condiciones de esclavitud. Basado en 158 testimonios, de 131 hombres y 27 mujeres, el documento pone rostro a lo que denomina el infierno libio. Los resultados constituyen un aldabonazo en la conciencia de la vieja Europa. Todas las mujeres, con excepcin de una, sealan haber sido vctimas de la violencia sexual; el 74% de las personas entrevistadas fueron testigo de torturas o el asesinato de alguno de sus compaeros de viaje; el 84%, objeto de violencia extrema o trato degradante; el mismo porcentaje denunci que durante la estancia en Libia se les negaba el agua o la alimentacin. Adems de la informacin estadstica, la ONG pone el acento en las responsabilidades: las terribles consecuencias de la poltica migratoria de la UE y sus estados miembro.

Oxfam-Intermn asegura que, debido a la falta de rutas seguras, la del Mediterrneo central de Libia a Italia- se ha convertido en la puerta principal de ingreso a Europa; as, segn la Organizacin Internacional para las Migraciones (OIM), entre enero y agosto de 2017 entraron en Europa por va martima 116.692 migrantes y refugiados, de los que 96.438 (el 83%) arribaron a Italia; adems, 2.240 personas perdieron la vida en la ruta del Mediterrneo central entre enero y agosto. Oxfam-Intermn recoge el relato de personas refugiadas y migrantes que llegaron a Sicilia tras comenzar, desde Libia, la travesa por el Mediterrneo. Incluye el testimonio de vctimas de diferentes bandas, que encerraban a los refugiados en celdas subterrneas para despus pedir un rescate a las familias; o de otras que recibieron palizas y apenas pudieron alimentarse durante meses.

Estos casos no representan una excepcin en el drama migratorio. El pasado 10 de agosto Unicef inform de que aproximadamente 550.000 nios necesitan asistencia urgente en Libia. La Agencia Efe se hizo eco de las declaraciones del director de Unicef en el Norte de frica, Geert Cappelaere, tras visitar el pas. Destac la extrema vulnerabilidad de cerca de 80.000 nios, forzados al desplazamiento interno por la violencia de milicias y mafias. Estos menores son carne de explotacin infantil, incluidos aquellos que estn en centros de detencin, subray Cappelaere. El alto responsable de la agencia de Naciones Unidas para la infancia se refiri a la situacin de inestabilidad poltica y colapso econmico que vive Libia, seis aos despus de que se iniciara el conflicto.

ACNUR dio cuenta el cuatro de julio otras consecuencias del caos libio. La agencia de Naciones Unidas inform de la evacuacin de seis mujeres refugiadas, desde el pas norteafricano a un tercer destino, donde se las acept para el reasentamiento. Se da la circunstancia de que haban sufrido terribles abusos, y fueron vctimas de la esclavitud por parte de una banda armada en Libia. ACNUR tambin reiter en un comunicado el llamamiento de 75,5 millones de dlares para proveer las necesidades humanitarias y de proteccin de las personas en Libia; y record que el 89% de quienes atraviesan el Mediterrneo rumbo a Europa parten del pas magreb.

El analista internacional Carlos Martnez apunta algunos antecedentes geopolticos de la actual tragedia humanitaria; en concreto, la ofensiva militar sobre Libia (marzo-octubre de 2011) liderada por Francia, Gran Bretaa y Estados Unidos, que acabaron con el gobierno de Muamar el Gadafi. Muchos de los opinadores que decan hace seis aos que algo debera hacerse en Libia, hoy no saben qu ocurre en este pas; hay un gran silencio informativo, que slo se rompe con algunas noticias sobre el drama de las personas refugiadas, la compraventa de esclavos o las violaciones de mujeres; pero, nos guste o no, en 2011 exista un Estado, no un territorio dividido en manos de terroristas; hoy ya nadie afirma algo hay que hacer en Libia, resalta el activista. Adems del gobierno de Trpoli, que cuenta con el apoyo de Naciones Unidas, y la presencia de grupos relacionados con Al Qaeda y el Estado Islmico, en el Este del Libia ejerce el control un tercer actor: el mariscal Jalifa Haftar, en su da un hombre de Gadafi. Ha sido muy hbil, y posiblemente sea el prximo presidente del pas; busca aliados, como Egipto o Rusia, que no quieren que Libia se convierta en un estado fallido.

Martnez sostiene que los ataques de la OTAN sobre Libia violaron la Resolucin 1973 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (marzo de 2011), que autorizaba a tomar todas las medidas necesarias para la proteccin de los civiles; constituir una zona de exclusin area y hacer efectivo el embargo de armas en el pas. Engaaron a Rusia y a China; adems, las bombas de la OTAN mataron a civiles, subraya el analista.

Asimismo resalta el valor de un informe del Parlamento britnico (septiembre de 2016) que critic la operacin promovida por los presidentes Cameron y Sarkozy en Libia. El informe del Comit de Asuntos Exteriores del Parlamento de Gran Bretaa seala que no se contaba con la informacin de inteligencia precisa. Y, ms an, que la intervencin militar fue el resultado de una poltica oportunista de cambio de rgimen. En cuanto a las consecuencias, la agresin dio lugar a un derrumbe poltico y econmico, guerras entre milicias y tribus, crisis humanitarias y de migrantes, violaciones generalizadas de los derechos humanos, difusin de las armas del rgimen en la regin y el crecimiento del Estado Islmico en el Norte de frica. Carlos Martnez llama la atencin adems sobre figuras como la de Abdel Hakim al-Hasidi, uno de los comandantes de las fuerzas rebeldes que se enfrentaron a Gadafi en 2011, quien reconoci que sus combatientes mantenan vnculos con Al Qaeda.

Casi al calor de los primeros ataques, la politloga Nazann Armanian enumer en un artculo publicado en el peridico digital Pblico (13 de marzo de 2011) algunas de las caractersticas de la Libia del momento: un pas africano sin hambrunas, con un porcentaje de alfabetizacin del 80%, que garantizaba el acceso al agua potable y la sanidad; con una esperanza de vida que rayaba los 79 aos y una situacin de la mujer en la que podan reconocerse avances. La analista sealaba la paradoja, slo aparente, de que el alzamiento contra Gadafi no lo protagonizara la poblacin libia, harta de su dictadura frrea. Se trataba, por el contrario, de jefes tribales pseudo caudillos-, que respaldados por los comandos de la OTAN estn empujando al pas hacia una guerra civil. La autora de El islam sin velo e Irak, Afganistn e Irn. 40 respuestas al conflicto en Oriente Prximo pone el nfasis en un elemento medular, el petrleo. El artculo citado no slo menciona a Libia como principal reserva de oro negro en el continente, sino que tambin lo destaca como un crudo barato y de gran calidad. Toda una tentacin para las petroleras estadounidenses, marginadas en el mercado libio que estaba dominado por Europa, China y Rusia, remata Nazann Armanian. Algo similar ocurri en Irak.

Con qu consecuencias? El pasado mes de abril la OIM document con testimonios la existencia de mercados de esclavos en las rutas migratorias y de refugiados en el norte de frica. Las principales vctimas, jvenes que se dirigen a Libia. As, el personal de esta organizacin en Nger inform del rescate de un ciudadano de Senegal, despus de permanecer rehn durante meses. Tras ser objeto de compra, segn las explicaciones de la vctima, pas por diferentes casas en las que se hallaban otros migrantes cautivos; los captores pidieron un rescate para la puesta en libertad: en el caso de algunos migrantes que no pudieron pagar, fueron asesinados o se les dej morir de inanicin, segn los testimonios recabados; a las mujeres, agreg la vctima de origen senegal, se las forzaba a convertirse en esclavas sexuales.

Diversas fuentes coinciden en el riesgo de ser vendidos como esclavos en plazas o garajes en la ciudad libia de Sabha, punto de trnsito en las rutas migratorias. Se les puede reclutar, por ejemplo, para trabajar en la construccin o en el caso de nigerianos, ghaneses o gambianos- como guardias en las casas de secuestro. La OIM menciona el caso de Adam (nombre ficticio de un ciudadano de Gambia), secuestrado con 25 compatriotas durante el itinerario Sabha-Trpoli.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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