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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-12-2017

Uruguay y Argentina, de la incomunicacin o de la comunicacin sesgada

Luis E. Sabini Fernndez
Rebelin


El ascenso de Mauricio Macri a la presidencia argentina ha sido en general recibido con mucho regocijo del lado uruguayo. Porque se terminaban las nubosidades y tormentas propias de la relacin que ha tenido siempre el Uruguay con el peronismo argentino.

La razn es brutalmente material: el proyecto peronista de un pas hacia adentro, por ejemplo, dedicado a incrementar el turismo interno (as como la industria nacional, p. ej.) entr en conflicto, agudo, con el proyecto uruguayo, tan implantado al sur del territorio, de aprovecharse de la masa turstica de enfrente en la larga, hermosa, franja de cientos de kilmetros de arena y balnearios

Francisco Piria, por ejemplo, que iniciara su actividad pionera balnearia en la tima dcada del s. XIX, remat su capolavoro, el magnfico y en su poca nico en toda Amrica Latina, Hotel Argentino, en 1930. Repare el lector en el nombre del hotel. Qu habra pasado si lo hubiese hecho 15 aos despus, cuando Pern popularizaba el selecto Mar del Plata y lo converta en la meca del turismo popular (y sindical) argentino?

Pero no necesitamos hacer historia contrafctica; cuando Pern es derribado, 1955, el festejo en Uruguay fue enorme. El conflicto haba calado tanto que cuando en junio de ese ao, aviadores rebelados contra el gobierno peronista ametrallan y bombardean la Plaza de Mayo presuntamente ocupada por partidarios peronistas, pero en rigor lugar de trnsito de la poblacin portea que trabajaba en las inmediaciones, y son as asesinados, desde el aire, centenares de habitantes de Buenos Aires, en Uruguay esos aviadores −asesinos seriales de civiles desarmados−, sern recibidos como hroes por parte del entorno meditico que luchaba contra el dictador. [1]

Este contrapunto abona y se nutre de viejas rivalidades, en las cuales el Uruguay ha sufrido abusos que justifican algunas reacciones, como nuestra resistencia a la actitud imperial argentina con su pretensin de soberana en las aguas fronterizas (doctrina Zeballos) y aun ms atrs, en el enfrentamiento al hegemonismo porteo, con las cuales podramos remontarnos a la lucha de puertos de principios del s. XIX. Pasando por la argentinizacin del tango rioplatense

Aquella indisposicin hacia el peronismo ha llevado al Uruguay al maniquesmo fcil que es de trmite en este tipo de conflicto con banderas de por medio, es decir, chovinismo mediante.

Si la expresidenta argentina Cristina Fernndez de Kirchner, la mediticamente tan vapuleada CFK, era titular de un populismo que promova el turismo interno y un MERCOSUR para pases grandes, Macri, devenido su contrincante decisivo, tendr que ser −basndonos en un maniquesmo tan falso como redondo− nuestro amigo.

Los medios masivos de incomunicacin de masas del pas, todo adscriptos a la ideologa liberal madeinUSA abonan esa imagen. Dije del pas, pero bien vale una precisin; los medios masivos, la TV en particular, pero no solamente, amn del dominio meditico norteamericano (hoy habra que decir israelo-estadounidense), goza o sufre el de los emporios mediticos del otro lado del ro. Como el de Clarn, una empresa dedicada al periodismo de guerra, como lo ha explicitado alguna de sus figuras claves. Y ya se sabe que durante la guerra, la primera vctima es la verdad.

Y hay que ver las ramificaciones que tiene el emporio Clarn en Uruguay. Radiales, televisivos

Para pensar en Uruguay, desde Uruguay, tenemos varias emancipaciones pendientes.

Volvamos a Macri. Un vero representante del gran capital. CFK es, o era, una dirigente peronista, es decir un ejemplar con oratoria brillante de un bonapartismo perifrico. Podr ser millonaria y haber cumplido con los requisitos mencionados por Quino, [2] pero pertenece al mundo de la poltica. De la clase poltica. Macri, en cambio, es un agente empresarial y como tal se ha adueado del poder poltico ms que por haber ganado una eleccin porque kirchneristas, con torpeza, la perdieron.

Por ganar una eleccin democrticamente, Macri no ha devenido poltico y menos democrtico. Conserva su estilo de trabajo empresarial al punto que su gabinete ha sido constituido primordialmente por CEOS (vinculadas al estado argentino; la patria contratista, y a transnacionales all radicadas) ms agentes de lobbies, como Patricia Bullrich, Gabriela Michetti, Elisa Carri, Sergio Bergman. Y ostenta seguramente un rcord de colocaciones en parasos fiscales entre los presidentes del mundo

Es difcil que encontremos en nuestro mundo actual una organizacin social ms verticalista que la empresa, con menor democracia interna (salvo, claro, el cuartel).

se es el estilo Macri. Por eso los traspis que est teniendo, procurando aplicar la disciplina empresaria a una sociedad, la argentina.

No est acostumbrado a discutir ni regatear. Ni l ni la mayor parte de su gabinete.

A tal punto llega el autoritarismo cotidiano. Apenas algunas perlas: 1) un exministro del elenco Ka fue detenido en su hogar a la una y media de la maana. Reviviendo el estilo de la dictadura. Porque las detenciones judiciales democrticas NO se pueden hacer en la noche. Ya conocemos nuestra constitucin: El hogar es un sagrado inviolable. Franqueable de da con orden de juez; de noche de ninguna manera.

El estilo de allanar en la noche, durante las ms profundas horas de sueo se hace para aumentar la vulneracin de los allanados. [3]

2) Ante la OMC, en su reunin anual en diciembre, esta vez en Buenos Aires, el gobierno asombr a una serie de democracias bienpensantes, que no podan entender que organizaciones ambientalistas, oenegs dedicadas al control de gestiones pblicas, muy legales redes que bregan por un aumento de intereses a las finanzas mundializadas, por ejemplo, fueran de una plumada suprimidas del cnclave. Se trata de instituciones totalmente admitidas en el juego democrtico, como ATTAC, AI, Nuestro Mundo No Est en Venta, 11 11 11. El gobierno dispuso incluso del derecho de admisin a periodistas autorizados en todo el resto del mundo a trabajar en su especialidad. La misma oficina central de la OMC tuvo que tomarse el trabajo de advertir a decenas de invitados de no venir a Bs. As. dado que las acreditaciones de la OMC eran invlidas para el gobierno local.

3) la Armada, bajo jurisdiccin ministerial, enva un submarino de Ushuaia a Mar del Plata, que sufre una explosin a 3 horas de la partida y durante semanas se ignora la suerte de la nave siniestrada, de sus 44 tripulantes. Otro ejercicio de periodismo de guerra. Se supo que la Armada saba de irregularidades en la reparacin del ARA San Juan. Un documento alertaba que el submarino tena filtraciones de agua y que hace ms de un ao navegaba con las bateras en mal estado. [4]

Este desapego por los derechos humanos, por las libertades pblicas, por la mismsimas vidas humanas, no significan que esta gente confundi las administraciones (empresarial y social)?

Y en Uruguay, vemos, canales mediante, las penosas escaramuzas del lunes 17, no la demostracin de despotismo estatal del jueves 14.


Notas

[1] Recuerdo por la radio un muy exaltado y aplaudido Augusto Bonardo.

[2] Para amasar una fortuna hay que hacer harina a mucha gente.

[3] El Estado de Israel practica asiduamente este estilo con los palestinos, particularmente con nios, menores a veces preadolescentes. La ministra Bullrich acaba de hacer un curso acelerado de seguridad en Israel.

[4] Diario Panorama DP , Stgo. del Estero, 18dic. 2017.


Blog del autor:http://revistafuturos.noblogs.org

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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