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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-01-2018

Una crnica histrica desde el punto de vista de la salud
El negocio de la telefona mvil

Carlos lvarez Berlana
Rebelin


CIENCIA

El mtodo cientfico es en esencia sencillo, pero requiere rigor en el planteamiento de los experimentos y especial cuidado en la interpretacin de los datos. El mtodo cientfico, por tanto, no resulta tan fcil de aplicar y est sujeto a errores de planteamiento, sesgo y falacias lgicas. Segn el investigador de la ciencia John P. Ioanidis la mitad de estudios publicados podran ser falsos. Estas valoraciones dan por supuesta la buena fe de los investigadores. En su libro Mala ciencia Ben Goldacre hace un repaso de los trucos utilizados por la industria farmacutica para que los ensayos clnicos den los resultados deseados, entre los que se encuentra introducir una Variable Independiente que no discrimina, cortar el experimento en el momento ms propicio o no tener en cuenta variables contaminantes que camuflarn los resultados. Sin embargo Goldacre no es por s mismo un ejemplo de buen criterio cuando se muestra afn a determinadas opiniones cientficas establecidas bajo intereses econmicos, como la inocuidad de las vacunas o el carcter psicosomtico de la electrosensibilidad.

La cercana entre las multinacionales de la telefona y las administraciones pblicas ha favorecido la aprobacin de reglamentaciones que permitiesen el despliegue de las redes inalmbricas sin pruebas sobre sus riesgos sanitarios y bajo unos criterios establecidos desde la propia industria. Pero esta fcil puesta en marcha de la telefona mvil sin tener en cuenta sus posibles peligros no hubiera sido posible sin la colaboracin de expertos y cientficos en connivencia con las empresas de telecomunicaciones.

ANTECEDENTES MILITARES

Los campos electromagnticos de alta frecuencia pulsados se sabe que son dainos al menos desde los aos 50 por los problemas de salud producidos en los trabajadores de radar que los ejrcitos no divulgaron por motivos estratgicos. El biofisilogo Pierre Le Ruz explica que hay estudios cientficos encargados por el ejercito francs en la dcada de los 70 en los que ya se demuestra el llamado Sndrome de microondas, con sntomas asociados a los campos electromagnticos entre los que se puede encontrar alteraciones en el electroencefalograma, en el electrocardiograma, en el comportamiento y aparicin de cncer. Esas ondas fueron abandonadas por los militares por otras de mayor frecuencia y liberadas para la telefona mvil comercial que cobr auge a finales de los aos 80. As pues, hasta los aos 90 los lmites de exposicin a los campos electromagnticos de alta frecuencia fueron necesarios principalmente para trabajadores militares y personal especializado. La marina de los EEUU en base a las teoras del biofisilogo alemn Herman Paul Schawn, que afirmaba que no eran posibles otros efectos biolgicos que no fueran consecuencia del calentamiento apreciable de los tejidos por la exposicin a los campos electromagnticos, fij el lmite en 10 W/cm2 (microvatios por centmetro cuadrado). A partir de los 90 fue preciso fijar lmites de exposicin para la poblacin en general y se asumi que un descenso de 10 a 1 garantizara la seguridad, quedando el lmite fijado por el Instituto de ingeniera elctrica y electrnica IEEE- en los Estados Unidos en 1 W/cm2. El cambio de posicin posterior de Paul Schawn, que consider que no eran descartables los efectos biolgicos no trmicos fue ignorado y los cientficos que postularon efectos biolgicos distintos al calentamiento en el periodo 1950-95 ridiculizados.

 

WTR, GEORGE CARLO, HENRY LAI

En Enero del 93 David Reinhart present una demanda en los Estados Unidos alegando que el telfono mvil haba sido la causa del cncer que mat a su mujer. El cirujano que atendi a la esposa de Reinhart, David Peallmother, destac que la forma del tumor cerebral coincida con la posicin de la antena del telfono mvil. Reinhart logr asistir al programa de televisin de Larry King en la CNN y gener revuelo en la opinin pblica, lo que acab dando lugar a una serie de audiencias en el congreso de los EEUU en las que se puso de manifiesto que el negocio de la telefona mvil se haba desplegado sin unos estudios previos sobre su seguridad los nicos estudios aportados por las compaas eran relativos al horno microondas- y bajo la discutible premisa de que las ondas utilizadas eran no ionizantes y por lo tanto inocuas para el ser humano. La industria mvil para mejorar su imagen y legitimar su posicin se comprometi a financiar estudios sobre los efectos en la salud de las radiaciones de telefona. La CTIA asociacin para las comunicaciones inalmbricas de las compaas operadoras- escogi a George Carlo para encabezar unas investigaciones que limpiasen la imagen de la telefona mvil. George Carlo era un mdico epidemilogo y abogado cuya consultora cientfica haba colaborado con la industria del papel para defenderse de las acusaciones ambientalistas respecto de las dioxinas emitidas durante el proceso de fabricacin. Se fund la organizacin sin fines de lucro WTR Wireless Tecnology Research-. La industria de telefona consigui que fuese la FDA agencia del medicamento- (institucin con fama de ser ms tolerante con los intereses de las compaas) en vez de la EPA agencia medioambiental- quien supervisase el trabajo de la WTR. Recayeron sospechas sobre George Carlo, que en ese momento trabajaba en el tema de la seguridad de los implantes mamarios, de ser un hombre pagado por la industria de telefona. Carlo crea una junta de revisin presidida por John Graham, presidente de la Escuela de Salud pblica de la Universidad de Harvard y suma una nmina con ms de 200 mdicos y cientficos. Se disearon sistemas para reproducir la exposicin a telfonos mviles, se realizaron estudios in vitro e in vivo y se pusieron en marcha estudios epidemiolgicos. En los estudios de laboratorio se utiliz sangre humana y tejido linftico que fueron analizados en placas de Petri.

Uno de los cientficos contratados por el WTR fue Henry Lai, del departamento de bioingeniera de la Universidad de Washington. Lai, que haba trabajado para la fuerza naval sobre los efectos del radar, comunic a Carlo en el 94 que haba descubierto que la radiacin de microondas similar a la de los telfonos mviles poda inducir daos en el ADN de las clulas. Despus de este descubrimiento, segn una carta interna de Diciembre del 94 titulada Juegos de Guerra y filtrada a Microwave news en el 97, Motorola pona en marcha una estrategia destinada a desacreditar a Henry Lai y tranquilizar a los usuarios. Hubo una llamada de telfono (presuntamente de Bill Guy -asesor cientfico en el WTR) al NIHNational Institute Health-, que financiaba parte de la investigacin, denunciando que Lai estaba haciendo un trabajo no especificado que implicaba al ADN. El NIH acept las explicaciones de Lai acerca de los motivos que le haban llevado a incluir el ADN en su estudio. Desde la CTIA se rest importancia a los hallazgos de Lai. Carlo le pidi a Lai que siguiese con sus investigaciones y le prometi una financiacin que nunca llegara. En el 95 se publica el trabajo de Lai en Bioelectromagnetics y la CTIA dice que no afecta a la seguridad puesto que la frecuencia no es la misma que la utilizada por los telfonos celulares. Motorola contrata a Jerry Phillips, investigador del Centro mdico de veteranos en Florida California-, para duplicar los estudios de Lai. Jerry Phillips encuentra que a algunas intensidades se produce un mayor nmero de roturas de ADN y a otras uno menor (algo que el investigador tejano considera normal dados los mecanismos compensatorios de reparacin del propio organismo). Motorola no estuvo de acuerdo con los resultados e intent evitar que el trabajo saliera a la luz. Phillips lo acab publicando, aunque no ha vuelto a encontrar financiacin para sus trabajos. Posteriormente aparecieron replicaciones que negaban los estudios de Lai, todas ellas realizadas por Joe Roti en la Universidad de St Louise. La postura de los diferentes responsables de la CTIA ha sido la de que los experimentos de Lai no han podido ser reproducidos y que los estudios cientficos demuestran que los telfonos mviles no afectan a los genes. Sin embargo, un buen nmero de investigaciones han encontrado daos en el ADN consecuencia de la exposicin a las microondas, como las realizadas por dos de los laboratorios europeos dependientes del proyecto REFLEX (que trataremos a continuacin) y la de la Escuela de medicina de Zhejiang en China. En el 98 Henry Lai entr a trabajar para un laboratorio dependiente de Motorola. En el 99 escribi una carta abierta a Microwave news denunciando irregularidades durante su poca en el WTR que fue duramente contestada por George Carlo. En declaraciones posteriores ha reconocido su ingenuidad al creer que realmente le estaban contratando para realizar investigacin cientfica. Actualmente sigue con sus trabajos en relacin a los riesgos de los campos electromagnticos aunque se niega a recibir financiacin de las empresas de telecomunicaciones.

La actitud colaborativa de Carlo con la CTIA no dur mucho. Se fueron rebelando informaciones que no resultaron del agrado de las compaas de telfonos. En el 97, tras la publicacin en el New England Journal of Medicine de un artculo en el que se mostraba que los telfonos mviles podan interferir con los marcapasos la CTIA decide reducir la financiacin. Carlo pone su cargo a disposicin pero ambas partes por cuestiones de imagen deciden que contine al frente del proyecto. En el 98 cuando los resultados estn listos la industria pide que le sean entregados y ser ella quien se encargue de su difusin. Carlo comenta a la CTIA que no puede garantizar la seguridad de los telfonos mviles. Thomas E. Wheeler, cabeza visible de la CTIA, ejerce presiones sobre Carlo que decide presentar los resultados por su cuenta. La industria de telefona comienza una campaa de desprestigio contra George Carlo con acusaciones de inestabilidad emocional o de haberse quedado con el dinero de la WTR. En Junio del 99 en el Simposio State of the Sciencie para discutir el impacto de los mviles en la salud celebrado en el hotel Hyatt Regency de California Carlo ofrece su informe, en el que acusa a las compaas de irresponsabilidad y hace un llamamiento a la prudencia en el uso de la telefona mvil. En total bajo el patrocinio de la WTR fueron publicados 56 estudios cientficos en los que adems de microncleos en la sangre formacin roleau-, dao gentico y funcional se hall fuerte relacin entre el uso del mvil y distintos tipos de cncer cerebral. La campaa de descrdito en torno a George Carlo an prosigue y el mdico epidemilogo americano se ha convertido en un luchador en contra de los telfonos mviles. Sin embargo no nos debemos engaar, Carlo se presenta como un hroe pero su figura no est suficientemente clara. Fue elegido por la industria mvil por haber realizado previamente trabajos de lavado de imagen de grandes compaas que atentaban contra la salud, durante un tiempo promocion un sistema de proteccin electromagntica -Biopro- que l mismo ha acabado reconociendo que era intil y actualmente da charlas exponiendo teoras que explican el dao producido por las ondas de sistemas inalmbricos sin el suficiente fundamento cientfico, que ante un sector informado de la poblacin generan ms desconfianza que simpata hacia la causa en contra de la contaminacin electromagntica.

LA ICNIRP

En 1992 al amparo de la IRPA Asociacin Internacional de Proteccin Radiolgica-, afn a la industria nuclear, se funda en Europa la ICNIRP Comisin internacional para la proteccin de la radiacin no-ionizante- con el doctor Michael Repacholi a la cabeza, que posteriormente ser tambin jefe del Proyecto CEM campos electromagnticos- de la OMS. Segn sus estatutos los miembros de la ICNIRP son elegidos por voto secreto en mayora simple de la junta general de socios a propuesta de los miembros actuales y el consejo ejecutivo del IRPA y sociedades asociadas a la IRPA. El ICNIRP se constituye como una organizacin no gubernamental que sin embargo por la condicin de Repacholi como miembro de la OMS recibi reconocimiento oficial de la OMS, la UE y diversos pases incluyendo Alemania en el que tiene su sede. Repacholi se retir de la OMS en 2006 tras acusaciones de corrupcin y se fue a Norteamrica donde trabaj para la industria elctrica. La ICNIRP basa sus posicionamientos en la teora de Schawn en su primera poca asumida por el ejrcito de los Estados Unidos de que no existen efectos para la salud que no sean termales causados por las radiofrecuencias. Hay que mencionar aqu que tanto las bases tericas de la ICNIRP como sus lmites de exposicin propuestos estn copiados del IEEE Instituto de ingeniera elctrica y electrnica de los Estados Unidos-. Estos lmites, que fueron ligeramente disminuidos en su gua del ao 98 por la ICNIRP, que slo consideran los efectos trmicos y excluyen cualquier incidencia a largo plazo como cncer o trastornos neurodegenerativos, fueron adoptados por la OMS y recomendados en el 99 por la UE a los Estados miembros. Para la medicin del efecto de calentamiento en las proximidades de una fuente de emisin como un telfono mvil se desarroll la tasa SAR de absorcin trmica, que es una medida general de calentamiento de cualquier material sin tener en cuenta las particularidades de los organismos vivos.

Citar a continuacin las palabras del profesor Adlkofer de la universidad de Viena, director de la fundacin VERUM -que nos servir de gua posteriormente en relacin al proyecto REFLEX- y del investigador sobre bioelctromagnetismo de la universidad de Trent Neil Cherry:

Para el ICNIRP el problema se concentra y se basa en un solo mecanismo biolgico, el calentamiento de tejidos, esto es inadecuado e incorrecto. Gran parte de los documentos oficiales del ICNIRP se han dedicado a extensos discursos sobre el SAR y a la determinacin de un umbral trmico. Toda esta metodologa es errnea, sus evaluaciones de efectos en la salud comienzan considerando irrelevantes la evidencia epidemiolgica y la existencia de mecanismos biolgicos no termales. Frank Adlkofer [2012]-

La OMS, el ICNIRP y sus homlogos internacionales y nacionales han desarrollado un sofisticado sistema de enfoque para descartar toda la evidencia epidemiolgica, de estudios con animales o sobre clulas que estn en conflicto con su punto de vista de que la RF slo puede causar efectos dainos trmicos. Como la evidencia epidemiolgica y de laboratorio ha crecido en gran nmero, la metodologa de desdear todo estudio contrario ha perdido toda sofisticacin. Como lo demuestra su informe del ao 98 el ICNIRP es descaradamente selectivo, reduccionista, parcial y cientficamente deshonesto. El ICNIRP es cientficamente deshonesto ya que cita documentos que informan claramente de un aumento significativo en el cncer tras la exposicin a campos electromagnticos como si no mostrasen evidencia de cncer. El ICNIRP deliberadamente opta por aceptar las conclusiones que pretenden que no hay ninguna asociacin entre la exposicin al radar y efectos en la salud cuando los datos de los informes demuestran lo contrario. El ICNIRP tambin incluye estudios en su evaluacin que son incapaces de mostrar los efectos no trmicos, como si ello proporcionase la evidencia de que no hay efectos. (...) Yo sostengo firmemente que el enfoque y las conclusiones de la ICNIRP y la posicin de la OMS es metodolgicamente y de hecho cientficamente errnea. Colocan la salud pblica severamente y demostrablemente en riesgo. Neil Cherry [2008]-

Hay que mencionar la situacin del Proyecto CEM de la OMS, que iniciado en el ao 96 con la finalidad de impulsar una armonizacin de normas de seguridad, es de hecho una entidad supeditada a la ICNIRP. La duplicidad entre la ICNIRP y el Proyecto CEM de la OMS no se reduce a sus orgenes en la figura del Michael Repacholi; en la actualidad los seis miembros del grupo principal del Proyecto CEM de la OMS pertenecen tambin a la ICNIRP. Si repasamos los conflictos de inters en el seno de la ICNIRP, algo que hizo la Asociacin Espaola de Afectados por Antenas de Telefona AVAATE- en 2015, nos encontramos con que la prctica totalidad de sus expertos cientficos tiene vnculos con empresas de telecomunicaciones. Mirando los curriculums pblicos, pues en muchos casos sus declaraciones de inters ante la ICNIRP omiten informacin sustancial, este grupo de expertos integrado en su mayor parte por ingenieros, por encima de epidemilogos o bilogos, trabaja para fundaciones creadas o financiadas por empresas de telecomunicaciones, asesora directamente a asociaciones de ingeniera por el desarrollo tecnolgico, tiene investigaciones financiadas por entidades de las empresas de telefona como la GSM association, la Mobil manufacturer forum o participadas por empresas de telefona como la MTHR -UKs Mobile telecommunication and health research program-, o forma parte de fundaciones o programas por la seguridad radiolgica de origen pblico pero financiadas al 50% por fondos privados de la industria como la Fondation sant et radiofrquences de Francia o la Fundacin sanidad y radiofrecuencias de suiza.

A finales de los 90 la EPA Agencia de proteccin ambiental de los Estados Unidos consider los estndares de la ICNIRP errneos por no incluir los efectos no trmicos. Desde China y Rusia, que manejaban sus propias investigaciones cientficas se rehusaron los varemos de la ICNIRP. El profesor Karl Hecht de la Academia de ciencias mdicas de Rusia opina que los lmites de la ICNIRP estn basados en pseudo-ciencia y que inclusive exposiciones mucho ms bajas no garantizan la seguridad dada la complejidad biolgica del cerebro. El biofsico terico ruso Vladimir N. Binhi afirma que la exclusin de los efectos no trmicos se sustenta en argumentos que son falacias lgicas y con experimentos que son artefactos con una finalidad intencionada. David Mercer de la Universidad de Wollongong, en un anlisis sociolgico en el que destaca la dimensin poltica del Proyecto CEM de la OMS, explica como la utilizacin de un discurso a medida de la ciencia, en el cual no pueden realizarse extrapolaciones a niveles distintos del mundo real, las asociaciones epidemiolgicas en ausencia de mecanismos explicativos deben descartarse, la revisin por pares no es suficiente y se precisa de experimentacin con animales enteros y del establecimiento de una relacin dosis respuesta; facilita la eliminacin de un importante nmero de investigaciones cientficas relevantes sobre el tema. Igor Belyaev del Instituto de investigacin radiobiolgica de la Academia rusa de ciencias destaca la exclusin de informes con efectos no trmicos en la revisin del IEEE. En comparacin con una revisin sueca de 2005 de mucho menor tamao, en la que se incluyen 115 referencias con investigacin por pares con efectos no trmicos, el IEEE slo incluye un 25% de estos estudios. En el 2008 el Parlamento Europeo, tras el informe Bioinitiative, declar que los lmites de la ICNIRP estaban obsoletos. Sin embargo los lmites de exposicin no fueron disminuidos en ninguno de los pases europeos.

 

ELECTROSENSIBILIDAD

Investigadores destacados en bioelectromagnetismo como Henry Lai en su revisin de estudios sobre los efectos de las torres celulares de 2010 o Magda Havas en su estudio sobre efectos de las tecnologas inalmbricas de 2013 nos cuentan que tenemos constancia de casos de electrosensibilidad desde la dcada de los aos 50. La entonces denominada enfermedad por radiacin de radiofrecuencia o Sndrome de microondas surgi entre los operadores militares tras la utilizacin del radar de largo alcance. Los sntomas que incluyen dolor de cabeza, fatiga, mareos, trastornos del sueo, tumores, anormalidades reproductivas, cardiovasculares, depresin, irritabilidad y deterioro de la memoria segn Jonson-Liakouris en 1998 estn bien descritos en el estudio realizado por Lilienfield en el ao 1978 para el Servicio exterior de salud con datos entre 1953 y 1976 que tena como finalidad determinar los efectos en la salud despus de saberse que la embajada de los EEUU en Mosc haba estado siendo irradiada sistemticamente con microondas. Segn Lai los sntomas detallados por Lilienfield son idnticos a los de Santini en 2002, Navarro en 2004 o Abdel-Rassoul en 2007, considerando que las caractersticas de la radiacin detectada en la embajada estadounidense, con frecuencias moduladas entre 0.6 y 9.5 Ghz y exposiciones de bajo nivel de 6 a 8 horas por da con un tiempo medio de exposicin de 2-4 aos son equiparables a las que recibimos de manera habitual en la actualidad, que por tanto el estudio Lilinfield es asimilable a los estudios realizados sobre sntomas de salud en las cercanas de las torres celulares y que hay una base consistente que caracteriza el cuadro de sntomas de la electrosensibilidad.

Las investigaciones y los informes sobre problemas de salud ocasionados por telecomunicaciones de alta frecuencia a partir de la dcada de los aos 60 se fueron multiplicando. Segn menciona Brodeur en su trabajo de 1977 The zapping of america: microwave, their deadly risk and the cover-up en 1971 aparece el primer informe del Programa de control de polucin electromagntica en el medioambiente de la Oficina de Poltica en las telecomunicaciones de los Estados Unidos sobre los efectos de los campos electromagnticos en el que se alerta respecto al riesgo del uso creciente de tecnologas con microondas. Hace unos meses tuvimos acceso a una revisin de Karl Hecht de 878 investigaciones rusas entre los aos 1960 y 1997 realizada para el Programa alemn de investigacin en telecomunicaciones en la que se demuestra que la radiacin por microondas es causa de mltiples patologas y trastornos no especficos. El informe de la investigacin de 120 pginas desapareci de los archivos de la Agencia federal de comunicaciones que lo haba encargado.

Con el incremento de exposicin electromagntica de la poblacin consecuencia del desarrollo de infraestructuras elctricas, de redes de radio y televisin, mayor acceso a electrodomsticos, de manera destacada el uso creciente de monitores de computador y especialmente la llegada del telfono mvil, el fenmeno de la electrosensibilidad salta del mbito profesional militar a la poblacin en general. Segn expone George Carlo, el WTR en la dcada de los noventa contacta con cientos de personas que manifiestan padecer sntomas fsicos tras el uso del telfono mvil y la conclusin tras las investigaciones es que las alteraciones fsicas son reales. En 2001 la IARC Agencia internacional para la investigacin del cncer- clasifica los campos magnticos procedentes de redes elctricas como posiblemente cancergenos sobre la base de un aumento estadstico del doble de riesgo de leucemia en intensidades superiores a 0.4 T ( microteslas). En 2002 un grupo de cientficos, entre los que se encontraban los presidentes de la sociedad Bioelectromagnetics Carl F. Blackman y Martin Blank, tras la Conferencia internacional acerca del estado de la investigacin sobre campos electromagnticos celebrada en Catania, haca pblica una Resolucin en la que declaraban que existen mecanismos que explican de manera plausible efectos que los estudios epidemiolgicos y experimentales demuestran que pueden ser adversos y que ocurren por debajo de los lmites actuales de ICNIRP e IEEE. En 2003 un estudio del gobierno holands sobre afecciones de salud y alteraciones cognitivas realizado por Zwaborm y Vossem en el Laboratorio de fsica y electrnica TNO destaca alteraciones en la memoria, atencin visual y tiempos de reaccin, as como modificaciones en el sentimiento de hostilidad y disminucin en la sensacin de bienestar en los sujetos expuestos a emisiones GSM y UMTS. En 2004, adems del proyecto Reflex que constata daos en el ADN de las clulas expuestas a campos electromagnticos dentro de los lmites legales, aparecen estudios epidemiolgicos sobre las poblaciones de la ora en Espaa, en Netanya de Israel y Naila de Alemania que demuestran un aumento de sntomas de salud asimilables a los sntomas de la electrosensibilidad- en las cercanas de las antenas celulares. En una revisin sistemtica realizada por las universidades de Basilea, Berna y Bristol por Huss, Egger, Hug, Huwiler-Muntener y Roosli sobre fuentes de financiacin y resultados de los estudios se concluye que el 68% de los estudios publicados entre 1995 y 2005 establecen que la exposicin a los CEM puede afectar a la salud.

La OMS aborda la cuestin de la electrosensibilidad en el 2005. A pesar de los mltiples estudios sobre efectos nocivos de los campos electromagnticos la posicin de la mxima autoridad mundial sanitaria es la de que no existe relacin demostrada entre los sntomas de la electrosensibilidad y las exposiciones a campos electromagnticos. De manera relevante tenemos que destacar los trabajos del Comit nacional ruso para la proteccin frente a la radiacin no-ionizante RNCNIRP-, que fundado en 1997 y participando dentro del Proyecto CEM de la OMS cuyo papel en defensa de la industria de telecomunicaciones merece mencin aparte- reiteradamente alerta sobre distintos problemas de salud como procesos autoinmunes y denuncia el planteamiento termalista de la ICNIRP asumido por la OMS por no proteger adecuadamente la salud. La posicin de la OMS sobre la electrosensibilidad, que no ha variado hasta la actualidad, proviene de un taller realizado en Praga dirigido por Michael Repacholi y con Anders Alhbom como responsable de epidemiologa en 2004. Como hemos mencionado Repacholi abandon la OMS en 2006 despus de saberse que el Proyecto CEM de la OMS que encabezaba haba estado recibiendo financiacin irregular procedente del Mobile Manufactures Forum MMF- a travs de un hospital en Adelaida. Pocos meses despus de dejar el cargo Repacholi testificaba ante el consejo designado por el Estado de Connecticut a favor de los trazados de lneas de alta tensin propuestos por la Connecticut Light Power y la United Iluminated Company. Anders Alhbom, como mencionaremos a continuacin, fue excluido del panel de la IARC en 2011 al conocerse sus vnculos con empresas de telefona. De ese taller de Praga se trat de dejar fuera a Olle Johasson, que finalmente logr asistir aunque sus trabajos no fueron tenidos en cuenta.

En el debate acerca de la condicin real de este problema de salud se suelen esgrimir los estudios subjetivos de provocacin como la prueba de la no existencia de la electrosensibilidad. Expertos en bioelectromagnetismo como Andrew A. Marino en su estudio de provocacin de 2011, en el que demuestra la capacidad de un sujeto electrosensible de distinguir los CEM, precisan que el afectado puede experimentar alteraciones y no ser capaz de reconocerlas o atribuirlas y que por lo tanto no es lo mismo padecer electrosensibilidad que poder distinguir los campos electromagnticos en unas condiciones experimentales. El investigador ms citado desde la posicin de negacin de la electrosensibilidad es James Rubin, que ha realizado revisiones de estudios y estudios subjetivos de provocacin. A pesar de que en sus revisiones de estudios encuentra un porcentaje de estudios que demuestran la capacidad de los electrosensibles para reconocer los CEM, como la realizada en 2005 para el Departamento de mviles de la Escuela de psiquiatra del Kings collage de Londres, en la que hay un 23% de estudios con indicios que demuestran la capacidad de los electronsensibles para distinguir los CEM -cifra que supera el 50% en una revisin anterior realizada por otros autores segn se cita en el propio trabajo-, Rubin considera que o los resultados no son significativos o que los experimentos en los cuales los electrosensibles demuestran su capacidad de reconocer los CEM lamentablemente no renen las condiciones adecuadas y concluye que la electrosensibilidad es un trastorno psicosomtico. Los estudios de provocacin realizados por Rubin han sido considerados muy dudosos por no cumplir condiciones de aislamiento y por utilizar dispositivos que acoplados a la cabeza emitan radiacin an en la situacin de apagado. Rea en un estudio de provocacin sobre un amplio abanico de sntomas que incluye somnolencia, mareos, dolores de cabeza y variables somticas como latido cardiaco y respiratorias en el ao 91 describe las dificultades de este tipo de investigaciones con electrosensibles; la necesidad de un ambiente limpio electromagntico y qumico, los tiempos de recuperacin despus de las exposiciones, la discriminacin de los individuos reactivos al placebo y la utilizacin de las frecuencias que producen mayor respuesta en cada individuo. Tras seleccionar a 16 pacientes de entre 100 electrosensibles frente a un grupo de control de 25 individuos Rea alcanza cifras del 100% de respuestas positivas en afectados frente al 0% en el grupo de control. James Rubin que ha trabajado como perito en la defensa de compaas de telefona, adems de por el diseo de sus experimentos, ha sido criticado por estar sus investigaciones financiadas por la industria de telefona.

Tras la aparicin del primer Informe BioInitiative en 2007, una revisin de ms de 2000 estudios sobre efectos de los campos electromagnticos de alta y de baja frecuencia dentro de los lmites legales realizada por 14 cientficos y expertos en salud pblica de universidades de todo el mundo se produce el posicionamiento de la Agencia Europea de Medioambiente AEMA- a favor de aplicar el principio de Precaucin y dos resoluciones del Parlamento Europeo en 2008 y 2009 pidiendo revisar los lmites de seguridad para tener en cuenta las nuevas evidencias cientficas. El Informe BioInitiative que apunta la presencia de protenas de stress, el stress oxidativo y los daos en el ADN como los mecanismos biolgicos que explican las alteraciones ante la exposicin, constata un aumento de cncer, alhzeimer y reacciones alrgicas y autoinmunes. En su resolucin de 4 de Septiembre de 2008 sobre la Revisin intermedia del plan de accin europeo sobre medioambiente y salud 2004-2010 el Parlamento Europeo considera que los lmites de exposicin para el pblico son obsoletos e insta a adaptar la normativa de 1999 a la evolucin de las tecnologas, las recomendaciones de la AEMA y normas ms exigentes adoptadas en Blgica, Italia o Austria, y a abordar la cuestin de los grupos vulnerables como embarazadas y nios. En la resolucin de 2009, Campos electromagnticos: consideraciones sanitarias el Parlamento Europeo pide que se revise el fundamento cientfico y los lmites de seguridad de la Recomendacin 1999/519/CE, as como el reconocimiento de la electrosensibilidad con la finalidad de garantizar una adecuada proteccin e igualdad de oportunidades a las personas que la sufren. En 2011 la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa en su resolucin 1815 Peligros potenciales de los campos electromagnticos y sus efectos en el medioambiente pide reconsiderar la base cientfica de las actuales normas de seguridad establecidas por la ICNIRP que tienen graves limitaciones y prestar atencin a las personas electrosensibles afectadas por un sndrome de intolerancia a los campos electromagnticos.

Tras los posicionamientos de la AEMA, del Parlamento Europeo y de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa ningn pas del entorno ha rebajado sus lmites de seguridad y a da de hoy el nico pas del mundo que reconoce la electrosensibilidad como discapacidad funcional es Suecia, desde el ao 2000. A pesar del prestigioso panel en el que en sus diferentes actualizaciones han participado 29 expertos de los cuales 10 son mdicos, 21 doctorados y 3 master, adems de tres expresidentes de la Sociedad Bioelectromagnetics y tres miembros de BEMS, BioInitiative ha sido criticado por la falta de currculum de sus integrantes y organismos como el Electric Power Research Institute EPRI- lo han minimizado por la dbil evidencia epidemiolgica y la ausencia de mecanismos explicativos plausibles. Comits designados para evaluar el riesgo de las radiofrecuencias de telecomunicaciones como el SCENIRH, instancias de salud pblicas nacionales o internacionales como la OMS han eludido sistemticamente tomar en consideracin el informe.

La teora del carcter psicolgico de la electrosensibilidad, especialmente la expectativa negativa de respuesta o efecto nocevo tiene cierto nmero de seguidores entre sectores cientifistas y tecnologicistas supuestamente bien informados. Los mdicos que la tratan, investigadores independientes y las asociaciones de afectados de todo el mundo, sin embargo, afirman que es una respuesta fisiolgica ante los campos electromagnticos. Hemos de reconocer que la investigacin sobre este problema de salud an tiene mucho camino por recorrer, y una de las reclamaciones de las asociaciones de personas que la padecen es que se asignen ms fondos para investigacin. Hay no obstante una creciente evidencia sobre las alteraciones bioqumicas y fisiolgicas tanto en afectados como en la poblacin en general ante los campos electromagnticos. Olle Johanson en su estudio sobre la electrosensibilidad de 2006 constata un aumento de mastocitos de la piel en personas electrosensibles, cuyas observaciones realizadas en animales y en tejidos celulares descartan segn el investigador una explicacin psicolgica o psiquitrica. Magda Havas en su investigacin de 2013 en la que afirma que la electrosensibilidad es fisiolgica, destaca alteraciones en la variabilidad cardiaca, formacin rouleaux acmulos de eritrocitos en la sangre-, as como alteraciones del sistema nervioso autnomo caracterizadas por una activacin del sistema simptico y regulacin a la baja del sistema parasimptico tpicas de las reacciones lucha-huda. Chiara de Luca en 2014 que postula una desintoxicacin celular deteriorada como precursora de procesos inflamatorios encuentra mutaciones en las isoenzimas CYP2C9, CYP2C19 y CYP2CD6 del genotipo que pueden identificar a los pacientes de Sensibilidad Qumica y electromagntica. Dominique Belpomme en 2015 desarrolla una serie de pruebas para caracterizar la electrosensibilidad y la Sensibilidad Qumica que incluye aumento de histamina como marcador de procesos inflamatorios, aumento de nitrotirosina como marcador de stress oxidativo, protena SB100 como marcador de apertura de Barrera Hematoenceflica BHE-, protenas de choque trmico -protenas de stress- HSP70 y HSP27, anticuerpos anti O-mielina, y disminucin de melatonina en orina.

A pesar de la creciente evidencia de alteraciones producidas por los campos electromagnticos existe un nmero de profesionales y expertos que explican la electrosensibilidad bajo el efecto nocebo. Erika Mallery Blyte en su dossier enviado al Comit econmico y social europeo de 2014 con ms de 200 referencias considera que est probada la condicin fisiolgica y que no es vlido el efecto nocebo. Mael Dieudonn del centro Max Weber en su investigacin de 2016 concluye que la hiptesis del efecto nocebo no es consistente ya que la sintomatologa aparece antes de que los sujetos sean conscientes de las exposiciones. En la Declaracin cientfica internacional de Bruselas sobre electrosensibilidad y Sensibilidad Qumica Mltiple de 2015 se considera que el efecto nocebo no es una explicacin vlida pues hay marcadores biolgicos objetivos detectables en pacientes y en animales.

Ante toda esta informacin cientfica que demuestra que la electrosensibilidad es un trastorno fisiolgico en respuesta a los campos electromagnticos llama la atencin la insistencia de algunos profesionales en explicar el problema bajo un punto de vista psicolgico. Estos miembros de comits de salud, periodistas, mdicos sin experiencia directa con electrosensibles, o expertos en ciencia descartan sistemticamente toda informacin contraria a sus opiniones y propugnan teoras psicolgicas sin demostracin que nunca han proporcionado mejora clnica a los afectados. Sabemos despus de las filtraciones que se produjeron y que les supusieron indemnizaciones millonarias que la industria del tabaco contrat a cientficos y profesionales de la informacin desde los aos 50 para decir que no estaba demostrado que el tabaco perjudicase la salud. Tenemos ejemplos de la lucha de los lobbys como son en la actualidad los ftalatos y el glifosato y ms atrs en el tiempo el del amianto por defender sustancias de demostrado dao para la salud. Recientemente durante su liquidacin se ha hecho pblico a travs del Center for Media and Democracy que la empresa carbonera Peabody estuvo financiando a toda una red de individuos, cientficos, ONGs y organizaciones polticas dedicadas a negar el cambio climtico. Estas posturas de apoyo ciego a la tecnologa podran considerarse irracionales y ser explicadas como Sesgos de confirmacin o bajo la categora de Disonancia cognitiva. Por otro lado, cabe pensar que detrs de la defensa a ultranza de la inocuidad de los campos electromagnticos y la calificacin de los electrosensibles como enfermos psiquitricos por parte de algunos profesionales de la informacin estn los intereses econmicos.

PROYECTO REFLEX  

 

En el mbito de la Unin Europea UE-, en lo referente a campos electromagnticos emitidos por los sistemas de telefona encontramos en el ao 92 una propuesta de resolucin realizada por los eurodiputados Santos Vernier y Pepper en la que se solicitan medidas en contra de los efectos nocivos de las radiaciones no ionizantes dado el creciente nmero de estudios que apuntan a los mecanismos subyacentes de trastornos de tipo nervioso, del ritmo circadiano y al probable papel de las radiaciones no ionizantes en la promocin del cncer. En el ao 94 el informe realizado por el eurodiputado Lannoye a peticin del Parlamento pide la aplicacin de los Principios de precaucin y ALARA emisin en niveles tan bajo como sea posible-. En la Resolucin A3-0238/1994 el Parlamento europeo solicita reglamentaciones que limiten la exposicin, se promocione la investigacin sobre los efectos en la salud, la instauracin de un sistema de medicin armonizado del impacto de los CEM e informacin en el etiquetado de productos sobre emisin de campos electromagnticos, as como insta a los Estados miembros a supeditar la instalacin de subestaciones a un estudio previo de impacto mediombiental. En el 98 el informe Tamino, ponente designado por la Comisin de salud y medioambiente del Parlamento Europeo vuelve a solicitar los Principios de precaucin y ALARA. En la propuesta de resolucin del 25-2-99 el Parlamento Europeo insta a la seguridad e investigacin sobre los riesgos para la salud que contemple los riesgos no trmicos. Sin embargo, Gianni Tamino considera insuficiente la propuesta del Parlamento Europeo del ao 99 ante su informe del ao 98.

En el ao 2004 la UE encarga a la fundacin VERUM de Munich la realizacin del estudio Reflex con financiacin de 4 millones de dlares sobre los efectos biolgicos de los campos electromagnticos, que se llevar a cabo por 12 grupos de investigacin en 7 pases europeos. El grupo de la Universidad libre de Berln y el de la Universidad de medicina de Viena demostr que los campos de extremadamente baja frecuencia y los electromagnticos de radiofrecuencias de exposicin actual semejantes a los de los telfonos mviles poseen potencial daino sobre los genes. Dos de los miembros del grupo de Viena intentaron introducir datos alternativos de procedencia indeterminada y recusaron las principales conclusiones de la investigacin. En 2008, poco antes de que la UE decidiese la nueva financiacin para el proyecto con la finalidad de comenzar los estudios en animales tras los estudios realizados en cultivos celulares, el profesor Alexander Lerchl de la Universidad privada Jacobs de Bremen y miembro del Comit sobre radiacin no-ionizante de la Comisin alemana de proteccin radiolgica afirm que los datos de REFLEX haban sido fabricados. La nueva propuesta de investigacin realizada por la fundacin VERUM fue rechazada a pesar de que el estudio anterior haba recibido una puntuacin excelente por parte de los revisores de la UE y haba sido recomendada para su financiacin. Lerchl fue ascendido a jefe del Comit de radiacin no-ionizante de la Comisin sobre seguridad radiolgica alemana. La fundacin Vodafone colabora estrechamente con la Universidad Jacobs de Bremen y el propio Lerchl recibi apoyo financiero de la FGF Fundacin alemana para la investigacin de las ondas de radio- dependiente de la industria de telecomunicaciones. Junto a Wolfgang Schutz, rector de la Universidad de Viena, y el periodista de Der spiegel Manfred Dworschak, Alexander Lerchl contino con una campaa de desprestigio en contra del proyecto REFLEX, pretendiendo que dos de los artculos publicados por el grupo de trabajo de Viena fueran retirados de la literatura cientfica. El Consejo para la tica cientfica de la Universidad de Viena confirm las acusaciones de fraude sin contrastar los datos de laboratorio. Pocos das despus se filtr que el director del Consejo para la tica cientfica era un abogado contratado por la industria de telefona austriaca y Schutz ante las demandas de Rudiger, jefe del equipo de investigacin de Viena, se vio obligado a sustituirlo por un nuevo director. El Consejo para la tica cientfica bajo la direccin del nuevo responsable encontr infundadas las acusaciones de fraude. Los medios de comunicacin ya haban sido informados del supuesto engao en el proyecto Reflex y el acuerdo al que llegaron Schutz y Rudiger fue eliminar uno de los dos artculos cientficos por cuestiones de forma para limitar el desprestigio de la Universidad de Viena, pero este acuerdo no se pudo llevar a cabo por la negativa de los firmantes del artculo uno de ellos AdlKofer- y de los editores de la revista cientfica. A pesar de la retirada de las acusaciones de fraude por parte del Consejo para la tica cientfica de la universidad, Schutz continu con sus denuncias ante la prensa. El periodista Dworschak public en Der spiegel dos artculos hacindose eco de las acusaciones de fraude pero no de los desmentidos, y Lerchl prosigui con sus ataques al proyecto Reflex y una defensa a ultranza de la inocuidad de los campos electromagnticos utilizados en telefona. Diversos resultados de investigacin han ido avalando las observaciones del proyecto Reflex respecto del dao gentico producido por los CEM. Lerchl, sin embargo, fue confirmado en el 2010 para un segundo periodo como presidente de la Comisin de seguridad radiolgica por el gobierno alemn .

En Marzo de 2012 Lerchl consigue que retiren un estudio de Nader Salama sobre la funcin reproductora en presencia de CEM de los conejos macho adultos publicada en el Internacional Journal of Andrology. El tribunal que en 2012 juzg la denuncia presentada por Frank Adlkofer contra Suddeustche Zeitun SZ- consider que aunque fue un error que el diario alemn se sumase a una campaa de difamacin sin confirmacin, se debi a la informacin falsa que les haba suministrado Alexander Lerchl. En 2012 y tras la sentencia de la Corte suprema de derecho al trabajo de Italia a favor de Innocento Marcolini, gerente comercial en Brescia, considerando que el tumor junto a su odo era consecuencia de hablar por el mvil varias horas al da por motivos de trabajo; Lerchl lanz ataques que incluan acusaciones de fraude contra Lennart Hardell, cuyos trabajos haban sido tenidos en cuenta por la Corte de apelacin en Brescia por encima del Estudio Interphone al no estar financiados por la industria de telefona. Frank Adlkofer enmarca estos ataques como un intento de conseguir que SZ no recurra la sentencia y le recuerda a Lerchl que su solicitud ante el Panel de la IARC en 2011 fue rechazada por sus conflictos de inters al estar trabajando su asesora para el Informationszentrum Mobilfunk alemn IZMF-. Paradjicamente en Marzo de 2015 aparece un estudio en el que figura Alexander Lerchl que demuestra un mayor crecimiento de cncer en ratones expuestos a niveles legales de radiacin de radiofrecuencia. Poco despus, en la primavera de 2015, Alexander Lerchl es condenado por el tribunal del distrito de Hamburgo por difamacin en relacin al estudio Reflex, cuyos resultados considera que estn corroborados por estudios posteriores. La ayudante de laboratorio de la Divisin de medicina en el trabajo del Hospital general de Viena, Sra E. Kratochvil le haba denunciado por la violacin de sus derechos personales. La sentencia dice que las declaraciones de Lerchl son acusaciones deliberadamente falsas y no deben ser aceptadas.

En el 2002 el gobierno alemn ingres unos 65 millones de dlares por la concesin de licencias para la telefona UMTS. Entre el 2002 y el 2008 el Programa alemn de investigacin sobre telecomunicaciones DMF- instaurado por la Oficina alemana para la proteccin de la radiacin BFS- llev a cabo 54 estudios, en ninguno de los cuales se encontr dao biolgico no termal- a las intensidades y frecuencias establecidas legalmente y ninguna evidencia de un descenso en los niveles de la hormona melatonina. Estos resultados de la DMF constituyen la base para la reglamentacin alemana, a pesar de que son totalmente incongruentes con el estado de la investigacin cientfica actual que ha demostrado efectos biolgicos no termales y un descenso de la melatonina en presencia de los CEM usados en comunicaciones inalmbricas.

HPA, SIR WILLIAM STEWART

En el ao 2000 el IEGMP Independent Expert Group of Mobile Phones- presidido por Sir William Stewart (bilogo y jefe del equipo cientfico asesor presidencial en el periodo 1990-95) como parte del Nacional Radiological Protection Board NRPB- a peticin del gobierno britnico emiti un informe sobre los peligros de la telefona mvil. En este contradictorio informe el IEGMP encontr evidencias preliminares de efectos biolgicos no trmicos, aunque no necesariamente implicasen daos o enfermedad, y evidencia de que el bienestar de las personas poda verse afectado por el emplazamiento de las torres de telefona mvil. As mismo, considerando las diferencias genticas en la poblacin, que existan factores que influyan en la sensibilidad particular. El IEGMP dadas las lagunas en el conocimiento consider conveniente un enfoque de precaucin y de gestin de riesgos respecto el tema de la telefona mvil. Sin embargo, a pesar de todo ello, el informe afirm que la telefona mvil no implicaba perjuicios para la salud y recomend unos lmites de exposicin segn las directrices de la ICNIRP del ao 98 que proponen unos niveles cinco veces inferiores a los vigentes en ese momento en el Reino Unido-. El informe se emplaz a realizar una nueva revisin en dos o tres aos.

En 2005 el grupo de expertos del NRPB presidido por William Stewart, englobados ya en la HPA Health Protection Agency- (Agencia de seguridad en la salud del Reino Unido), tambin presidida por William Stewart, presenta una revisin de su informe del ao 2000. El informe no est disponible en los archivos de la pgina web de la HPA. Aunque el buscador del gobierno de UK no proporciona ninguna entrada que corresponda, a travs de un enlace de la noticia en Microwave News hemos podido acceder al archivo de informaciones del NRPB de 2005, en el cual hemos podido encontrar un link de descarga del documento. El informe contina siendo contradictorio pues aunque comienza diciendo que el balance de pruebas sugiere que las exposiciones en niveles ICNIRP no tienen efectos adversos para la poblacin en general a continuacin afirma que actualmente no es posible afirmar que la exposicin a radiacin de radiofrecuencia, incluso en niveles inferiores a las directrices nacionales, carece de efectos potenciales negativos para la salud. El informe insiste en que debe realizarse una aproximacin de precaucin, hace hincapi en un mayor riesgo de dao en nios, pide un endurecimiento en las reglamentaciones sobre mstiles de telefona, una mejor informacin comparativa de los niveles de radiacin de los telfonos mviles expresada mediante la tasa SAR-, la utilizacin de kits manos libres, la delimitacin de reas de exclusin y mayor investigacin sobre efectos biolgicos, cerebrales y electrosensibilidad. En la presentacin del informe realizada en Enero de 2005, Stewart dice que en esos cinco aos ha aumentado la evidencia de un posible dao provocado por los campos electromagnticos y menciona el proyecto REFLEX en el que se haban confirmado las alteraciones en el ADN y en la sntesis de protenas como posiblemente precursoras del cncer, los estudios epidemiolgicos de Lennard Hardell de la Universidad de Orebro que haban relacionado el uso del mvil con el cncer cerebral y los trabajos de Leif Salford sobre la permeabilidad de la barrera hematoenceflica como mecanismo causal explicativo de posibles daos neurolgicos asociados al uso del telfono mvil. En sus intervenciones pblicas el presidente de la HPA William Stewart dijo que no crea que pudiese afirmar que los mviles fuesen totalmente seguros y pidi a los padres que no dieran telfonos a nios menores de 8 aos y que entre 8 y 14 aos slo deberan usarlo cuando fuese necesario, preferiblemente mediante mensajes de texto.

En Diciembre de 2007 el grupo de discusin sobre campos electromagnticos de la HPA creado a instancias de William Stewart public un memorndum en el que se apelaba al principio de precaucin en relacin al wifi en las escuelas. Unos meses antes, en Mayo del 2007, se emita en el programa Panorama de la cadena BBC un documental Wifi: a warning signal- en el que se comprobaba que la radiacin del wifi dentro de un aula inglesa alcanzaba el triple de intensidad que en las inmediaciones de una antena de telefona. En el programa de la televisin pblica britnica se entrevistaba a varios expertos, entre los que se encontraba William Stewart que seal que el wifi poda producir cambios en la funcin cognitiva, que haba indicios de posibles inducciones al cncer y cambios en la biologa dentro de la clula que no se deberan pasar por alto. El citado memorndum del grupo de trabajo sobre CEM de la HPA resaltaba que los niveles de exposicin de wifi y WLAN en las aulas casi siempre superaban los de cualquier estacin base y que ello iba en contra del Principio de precaucin propuesto y de las recomendaciones de los informes del 2000 y 2005 de la NRPB-HPA sobre la proteccin en las escuelas. El documental presentado en Panorama a pesar de dar datos fiables y contar con reputados investigadores fue duramente atacado bajo la acusacin de alarmismo y falta de rigor y la BBC se desvincul pblicamente de sus afirmaciones. Aunque el gobierno de Tony Blair tericamente asumi la recomendacin de no permitir que las escuelas se encontrasen frente al haz principal de las antenas de telefona, el despliegue de wifi ha proseguido en los colegios britnicos. En 2015 tuvimos noticia del suicidio en Chadlington de Jenny Fry, de 15 aos de edad, que padeca electrosensibilidad. En contra de las peticiones de su madre, Jenny reciba frecuentes castigos en su colegio por ausentarse del aula buscando lugares en los que realizar su tarea escapando del wifi. Jenny, que durante la investigacin fue descrita como inteligente y organizada, horas antes de su fallecimiento mand un mensaje a un compaero diciendo que no poda soportar ms su electrosensibilidad. La HPA, tras la marcha de William Stewart en 2009 ha publicado informes en los que niega la posibilidad de riesgos en la telefona mvil y el wifi, y se desdice de las anteriores recomendaciones.

 

INTERPHONE

 

El proyecto Interphone es un estudio de casos y controles en el que las personas con tumores cerebrales son comparadas con un grupo de referencia, con la finalidad de averiguar si el uso del mvil est relacionado con los cnceres de cabeza y cuello. Se puso en marcha en el 2000 con una financiacin de 19.2 millones de euros provenientes de la comisin europea -3.7 mill-, la industria de telefona -5.5mill- y otras fuentes. Grupos de 13 pases dirigidos por Elizabeth Cards bajo la coordinacin de la IARC Agencia internacional para la investigacin del cncer- revisaron 2708 casos de glioma tumor cerebral maligno- y 2409 de meningioma acstico diagnosticados entre el 2000 y 2004 respecto a un grupo de control de 5634 individuos. Lennart Hardell de la universidad de Orebro y Kjell Hansson Mild National Institute for Working life- publican por su cuenta en 2002 en la revista European Journal of Cancer Prevention un estudio en el que se hall un riesgo 3 veces superior de neurinoma acstico para los usuarios habituales de telfono mvil. Anders Ahlbom jefe de epidemiologa en la Sociedad danesa del cncer en Copenhague- y Mara Feyching del Instituto Karolinska publican en 2004 dos estudios en los que se encontr el doble de riesgo de neurinoma y un riesgo mayor para el lado de la cabeza en el que se posiciona el mvil, pero no lo consideraron estadsticamente significativo. En el mismo ao 2004 el grupo de trabajo del Karolinska para Interphone dirigido por Feychting da a conocer un estudio en el que no hay ninguna asociacin entre los dos tipos de cncer cerebral con el uso de mvil que se publicara al ao siguiente en el American Journal of Epidemiology. Dentro del proyecto Interphone el estudio dans con 2 casos de neurinoma acstico entre usuarios de mayor uso se publica en 2004 y no encuentra riesgo. El equipo sueco publica en 2005 con 12 casos y encuentra relacin entre neurinoma y uso de mvil. En 2005 cinco pases del norte de Europa incluidas Dinamarca y Suecia agrupan sus datos e informan de un riesgo de ms del 80% en el lado de la cabeza para usuarios de ms de 10 aos. El estudio alemn se publica en 2006 con 12 casos de ms de diez aos de uso de mvil encontrando 2.2 ms riesgo de glioma. Michael Schuz de la Sociedad danesa del cncer- publica en 2006 un estudio junto a Cards sobre el glioma que halla relacin con el lado de la cabeza en el que se usa el mvil. En 2006 el grupo britnico publica en el British Medical Journal un incremento del 20% en glioma para usuarios de ms de diez aos, pero lo consideran no significativo. En 2007 Dinamarca, Finlandia, Suecia y Reino Unido publican conjuntamente en el International Journal of Cancer un estudio que incluye 1521 casos de glioma y 3301 controles que dio un aumento de casi un 40% en gliomas para usuarios de mvil por ms de 10 aos. En 2008 Australia, Canad, Israel, Italia y Nueva Zelanda an no haban publicado estudios Interphone. En 2009 Seung-Kwon Myung, que sostuvo que los estudios de Hardell eran de calidad superior a los de Interphone, desde Corea del Sur en colaboracin con los EEUU publica un meta-anlisis de 13 estudios en el Journal of Clinical Oncology que informa de un 20-25% de aumento de riesgo cncer.

Tras varios aos de discusiones y una solucin de compromiso forzada por el director de la IARC Christopher Wild, el comit Interphone public un documento en 2010 con datos eliminados y otros pasados a anexos. Desde el comienzo de los trabajos con la conclusin de un primer borrador en 2005 las posiciones haban sido enfrentadas, algunos investigadores consideraron el riesgo establecido, mientras otros cuestionaban el diseo de las investigaciones. Mara Feychting del Instituto Karolisnka neg la relacin con los usuarios de mayor uso en un comunicado de prensa. Michael Schuz explic toda relacin establecida en Interphone entre mvil y cncer por medio de los problemas de sesgo en las investigaciones. Para Siegal Sadetzki del Instituto Gertner en Israel- el estudio no fue concluyente, aunque los datos eran coherentes con un mayor riesgo en usuarios habituales, en el lado de la cabeza en el que se suele sostener el mvil, as como en el lbulo temporal ms cercano al telfono. Bruce Armstrong -de la Universidad de Sydney- consider que se demostraba una cierta incidencia del riesgo de aumento de gliomas, aunque no lo pudo afirmar con certeza. Jack Siemiatycki -de la Universidad de Montreal- dijo que los datos estaban sucios -haba problemas de recogida-. (Tras la seleccin inicial de datos el mvil pareca ser un factor de proteccin frente al cncer, debido a casos de tumor no incluidos en relacin al grupo de control). Segn Cards cuando se realiz la seleccin de nuevo tras el anlisis para evitar los sesgos el riesgo se hizo significativo. Estos problemas de sesgo de seleccin pueden suponer que la relacin entre mvil y cncer est minimizada, afirmaron Hardell y Milham. Ahlbom y Feychting se mostraron muy preocupados por el sesgo de recuerdo respecto al lado de la cabeza en el que se sostiene el mvil. Cardis y Sadeztki consideraron que la imprecisin en la dosimetra, el uso relativamente bajo y los mtodos indirectos de adquisicin de datos haban favorecido la minimizacin de los resultados. Otras crticas incluyen la sospecha de que el protocolo Interphone, influido por las compaas de telefona, que no inclua a jvenes ni ancianos, ni inclua el uso del telfono inalmbrico y tena sobrerepresentados a los usuarios en el grupo de control, estaba diseado para no obtener resultados. Elizabeth Cardis -jefa del proyecto Interpone- dijo que los resultados mostraban un efecto real. La ausencia de consenso hizo que el proyecto Interphone no realizase la revisin de estudios epidemiolgicos anteriores que suele ser habitual. Hardell opin que Interphone corroboraba sus propios estudios que relacionaban el mvil con el cncer. David Carpenter -director del Instituto de salud y medio ambiente de Albany (y miembro de Bioinitiative)- consider que era muy poco profesional ignorar algunas de las pruebas ms slidas que mostraban riesgo. Sin embargo la IARC concluy que un aumento del riesgo de cncer no haba sido establecido.

El proyecto Interphone tena especial relevancia para la IARC, puesto que iba a servir como base de los estudios a revisar por el grupo de cientficos designados para realizar una nueva clasificacin de la telefona mvil en relacin al cncer. Poco antes del encuentro fijado en Lyn para mayo de 2011, la periodista sueca sobre temas ambientales Mona Nilsson public un artculo en el que se rebelaba que Anders Ahlbom perteneca al consejo de administracin de la empresa de su hermano -Gunnar Ahlbom AB-, una consultora que tena contratos con Ericsson. Ahlbom, director de epidemiologa de la ICNIRP, fue excluido del panel de la IARC como miembro con derecho a voto, aunque se le mantuvo la invitacin en calidad de experto, ante lo cual Ahlbom decidi no asistir. Mara Feyching ex estudiante de Ahlbolm en Karolisnska-, Adele Verde, Anthony Swerdlow y Paolo Vecchia presidente de la ICNIRP- pidieron por carta junto a otras firmas a la IARC que se eliminase a Hardell del panel de Lyon, aunque la IARC mantuvo la invitacin y su trabajo acab resultando esencial en la decisin tomada respecto a la clasificacin de la telefona mvil. El escndalo de conflicto de inters protagonizado por Ahlbom no le impidi seguir siendo director del proyecto COSMOS financiado por TeliaSonera, Ericsson y Telenor, que aportan el 50% de los 7 millones de dlares de presupuesto, que har un seguimiento de 250.000 usuarios de mvil en Suecia, Finlandia, Gran Bretaa, Dinamarca y Pases Bajos durante 25 aos, produciendo bases de datos e ndices de exposicin cruzados con datos de trfico proporcionados por las operadoras que se conciliarn con ndices de morbilidad y mortalidad. Otras instituciones participan en la financiacin de COSMOS entre las que se encontraba el Swedish Research Council que declin seguir con su aportacin al no compartirse los datos con otros investigadores. Junto a Ahlbom al cargo del proyecto COSMOS se encuentra Mara Feychting, vicepresidente de la ICNIRP y miembro de la Fundacin suiza de investigacin sobre comunicaciones mviles fundada por Swisscom, Orage y 3G mobil, que no considera incurrir en conflicto de inters puesto que la financiacin se recibe a travs de una entidad intermediaria Vinnona-. Sin embargo, la empresa Ericsson cree normal que puedan aportar opiniones sobre el diseo de los estudios. Los encuentros entre los investigadores y las compaas de telfonos iniciados en 2005 a pesar de realizarse por medio de intermediarios y ser completamente transparentes no cuentan con informes disponibles. Mara Feychting es coinvestigadora del estudio EMF y supervivencia a la leucemia infantil, cuyo investigador principal es Joachin Schuz -de la Sociedad danesa del cncer-, financiado por el Electric Power Research Institute EPRI- (El EPRI es una institucin vinculada a la industria elctrica que ha mantenido una firme posicin de apoyo a la inocuidad de los telfonos mviles). Michael Schuz, adems de director de Interphone desde 2009, presidente de la asociacin profesional BEMS, miembro de COSMOS y CEFALO por la investigacin del cncer cerebral asociado a los telfonos mviles, es consultor de la Wissenschaftlicher Beirat Funk -FMB- (un grupo asesor de empresas de telefona en Austria). Michael Schuz, aunque en lmites por debajo de los establecidos por la ICNIRP hay estudios de laboratorio y epidemiolgicos que demuestran que las radiofrecuencias de telefona son posiblemente cancergenas, no ve motivos para bajar dichos lmites al no haber estudios de laboratorio ni mecanismos explicativos para estos efectos. Schuz prefiere considerar que estas conclusiones son efecto del sesgo, el azar o factores contaminantes, y pide sopesar los beneficios de la telefona y prudencia antes de tomar acciones precipitadas basadas en razones emocionales.

En Mayo de 2011 en Lyon un panel de 30 cientficos de 14 pases de la IARC organismo para la investigacin del cncer de la OMS- y tres observadores de la industria, dirigidos por Jonathan Samet de la Universidad Sur de California, tras una semana de discusiones en las que no se tuvo en consideracin el estudio REFLEX clasific los campos electromagnticos de telefona en la categora 2B o posiblemente cancergenos. Antes de la reunin de la IARC en Lyon hubo dos documentos totalmente contradictorios elaborados bajo los auspicios de Interphone, a los que se sumaron dos nuevos estudios de ltima hora apoyando los riesgos; uno sobre la ubicacin del cncer en relacin a la posicin del telfono mvil que se mantena sacando los usuarios de mayor uso publicado en Occupational and Enviromental Medicine elaborado por Australia, Canad, Francia, Israel y Nueva Zelanda, que no cont con los datos que se haba negado a compartir el Norte de Europa. El segundo fue un trabajo firmado por Cards y Schuz que relacionaba el lado de la cabeza con el que se usa el mvil en el neurinoma acstico. Sin embargo, a pesar de que buena parte de las investigaciones y varios de los cientficos miembros del proyecto Interphone encontraron riesgo de cncer para la telefona mvil, las conclusiones de la IARC fueron que no lo hay. La OMS sigue manifestando que no hay evidencia de vnculo entre la telefona mvil y el cncer, aunque ha incluido algunas recomendaciones como alejar el telfono de la cabeza, usar el manos libres, llamar en zonas de alta cobertura y no prolongar las llamadas.

Peter Skip del Instituto nacional del cncer de Estados Unidos y Mara Brettner de la Universidad de Mainz disintieron de la categora 2B en la clasificacin del panel de cientficos de la IARC y cuestionaron Interphone y a Hardell apoyndose en el estudio de cohortes dans. El estudio de cohortes dans es ampliamente citado por individuos u organismos que pretenden negar el riesgo de cncer producido por los telfonos mviles. El Nacional Cancer Institute NCI- public la segunda entrega del estudio dans en 2006. La American Cancer Society ACS- se bas en el estudio de la Sociedad danesa del cncer para manifestar que el temor a que el mvil de cncer es una creencia sin fundamento. Anders Ahlbom y Mara Feychting que criticaron duramente los posibles sesgos en los trabajos de Hardell y los estudios publicados dentro de Interphone minimizaron sin embargo los problemas de sesgo del estudio de cohortes dans. Michael Kundi de la Universidad mdica de Viena y miembro de la IARC- critica el estudio de cohortes de Dinamarca por graves problemas de sesgo. El estudio de cohortes de la Sociedad danesa del cncer -en el que participa Joachim Schuz-, dirigido por Christoffer Johansen, publicado en su tercera entrega en el American Journal of Epidemiology en Junio del 2011 (actualizacin en el British Medical Journal en Octubre), que se realiza sobre 400.000 abonados poseedores de mvil en el 95 un 20% de la poblacin-, cataloga como no usuarios a enfermos de cncer que compraron un telfono mvil con posterioridad y a 200.000 usuarios de empresa -considerados como un tercio de mayor uso en esa poca de precios altos para la telefona- que acabaron en el grupo de control. En el 97 haba un 44% de usuarios de mvil, lo que significa que un 22% de considerados no usuarios en el 2007, fecha del corte de datos, podran haber acumulado diez u once aos de uso y tambin fueron incluidos en el grupo de control. El estudio no considera los telfonos inalmbricos, trata a los abonados como usuarios (no es lo mismo ser titular que realizar el uso) y no tiene en cuenta a aquellos que abandonaron el uso del mvil con posterioridad al 95.

El 20 de Mayo de 2011 (antes de la reunin de Lyon) Feychting y Swerdlow publican un estudio en el American Journal of Epidemiology en el que descartan la relacin entre el penacho de radiacin del mvil y la ubicacin de los tumores. En Junio de 2011, en una editorial de Occupational and Enviromental Medicine Cards y Siegal Sadetzki consideran que el riesgo no se puede descartar y recomiendan usar el manos libres. En Julio de 2011 la ICNIRP dice en Environmental Health Perspectives que los telfonos mviles son seguros y cita el estudio de Feychting y Swedlow pero no las conclusiones de Cards y Sadetzki. La IARC publica Interphone en 2012 y niega el riesgo de cncer. No se prosigue la investigacin sobre la partida a pesar de que el grupo de Israel haba encontrado vnculo entre el uso de mvil y el cncer en estas glndulas. La Sociedad danesa del cncer informa en 2012 que el nmero de hombres diagnosticados con glioblastoma -tipo de cncer cerebral maligno- casi se ha duplicado en los ltimos diez aos. En 2013 se publica el estudio CERENAT 5 por Isabelle Baldi en el que se establece que los usuarios de mayor uso -media hora al da- tienen entre dos y tres veces ms riesgo de glioma.

El proyecto Interphone es un ejemplo de la lucha dentro de la ciencia entre las posiciones independientes y las marcadas por la industria de telefona. Los estudios estadsticos y epidemiolgicos son un terreno fcil para la manipulacin de los resultados mediante el sesgo en la recogida de los datos, pero tambin en la interpretacin estadstica de los mismos. Este tipo de investigaciones, sobre todo si son a muy largo plazo para retrasar cualquier posible medida de proteccin frente a la telefona, son las preferidas por las empresas, siempre que sean realizadas por sus cientficos afines. No en vano Ahlbom y Feychting recibirn para el proyecto COSMOS a 25 aos una fuerte financiacin de las operadoras, mientras que Hardell se queja de que no le llegan fondos para sus trabajos. Estos estudios implican cada vez una mayor dificultad; dada la proliferacin de fuentes hoy da se hace muy complicado tener una medida de la exposicin real de cada individuo. Por este motivo era de capital importancia el proyecto Interphone, que aunque con periodos de uso an no muy prolongados Milham y Hardell consideran que muchos efectos se encontrarn a partir de los 20 aos de uso- se realiz con datos de una poca en la que el usuario de mvil an no estaba tan expuestos a mltiples fuentes de radiacin. Sin embargo los cientficos cercanos a las empresas de telefona consiguieron enturbiar el Proyecto Interphone hasta el punto de que se le considere cientficamente con muy poco crdito.

CESE

En Julio de 2014 el Comit Econmico y Social Europeo CESE-, un rgano consultivo que asesora a la Unin Europea, decidi iniciar un proceso para la realizacin de un dictamen sobre electrosensibilidad. La seccin de Transportes, Energa y Sociedad de la Informacin TEN- se encarg de elaborar la propuesta de dictamen. El grupo de trabajo designado por la seccin TEN consult a expertos y a asociaciones de afectados y el 7 Enero de 2015 aprob un propuesta en la que se denunciaba que estaban en juego derechos fundamentales como la integridad fsica, la salud y la libre circulacin de las personas electrosensibles y se peda el reconocimiento de la electrosensibilidad como enfermedad en los mbitos sanitario y laboral y como discapacidad en el mbito social. La mencionada propuesta de dictamen adems sealaba la necesidad de reforzar la independencia de los organismos que intervienen en la determinacin de los lmites legales dada la seria divergencia cientfica entre los diferentes informes y peda un descenso de los niveles de exposicin electromagntica para el pblico en general. Richard Adams, miembro del Grupo III consumidores y medioambiente- del CESE, que se haba manifestado desacreditando a Lennart Hardell, uno de los expertos citados en la informacin adjuntada al CESE por la organizacin de denuncia de la contaminacin electromagntica Radiation research trust, tras la aprobacin de la propuesta de dictamen en la seccin TEN anuncia que presentar una propuesta de dictamen alternativa. Paralelamente la publicacin Powerwatch destapa el conflicto de inters de Richard Adams, que aunque figura como representante de asociaciones medioambientales pertenece al consejo de administracin de Sustainability First, -una organizacin patrocinada por empresas que promueven tecnologas inalmbricas- y al consejo asesor de RWE, una empresa que comercializa sistemas inteligentes que utilizan transmisin por radiofrecuencias . A pesar de las informaciones aparecidas sobre sus conflictos de inters, el da anterior a la votacin en el pleno del CESE, el 21 de Enero de 2015, Richard Adams presenta un contradictamen acorde a los intereses de las compaas operadoras, que niega la relacin entre los campos electromagnticos y la electrohipersensibilidad y que deja a las personas afectadas en la misma situacin de indefensin que padecan. Este dictamen alternativo sale adelante con el apoyo mayoritario del Grupo I del CESE empresarios- con un resultado ajustado de 136 votos a favor, 110 en contra y 19 abstenciones. El 16 de Febrero de 2015 asociaciones de electrosensibles europeos y de defensa ante la contaminacin electromagntica, envan una carta de queja al presidente del CESE, en la que se denuncian los conflictos de inters de Richard Adams, ponente del contradictamen finalmente aprobado. El presidente del CESE responde que el contradictamen ha sido aprobado de acuerdo con el procedimiento establecido en el reglamento del Comit y que no se puede revocar. En Marzo de 2016 siete asociaciones europeas de electrosensibles envan diferentes quejas al Defensor del Pueblo Europeo en las que se denuncian los conflictos de inters de Richard Adams y la irregularidad de un proceso en el que se aprob en el ltimo momento un dictamen diferente al elaborado por el grupo de trabajo designado. En Septiembre de 2016, tras el proceso de investigacin y alegaciones realizado, el Defensor del Pueblo Europeo concluye mala administracin por parte del CESE por permitir la ocultacin de los conflictos de inters de uno de sus miembros y por la aprobacin de una enmienda a la totalidad a un dictamen sin dejar tiempo suficiente para examinarla. En Octubre de 2015 se produce la renovacin del CESE y el gobierno britnico no designa a Richard Adams para un nuevo mandato como miembro, sin embargo Luca Jahier, presidente del grupo III organizaciones sociales- nombra a Richard Adams tcnico asesor. A da de hoy organizaciones de defensa medioambiental y de electrosensibles europeos siguen luchando por que se realice un nuevo dictamen sobre electrosensibilidad en el CESE y para que Richard Adams deje de ocupar funciones dentro del mismo.

ESTRATEGIAS DE LA INDUSTRIA

Como hemos visto los cientficos que sostienen las tesis de las operadoras pueden llegar a lo ms alto en las instituciones de proteccin radiolgica y encuentran sobrada financiacin para sus investigaciones. Aquellos cientficos que denuncian los efectos dainos de los campos electromagnticos de telefona son desacreditados y tienen dificultades para encontrar dinero para sus proyectos. Hay una clara disparidad en los resultados de los experimentos cientficos segn su fuente de financiacin. Una revisin de estudios publicada en Environmental Health Perspectives en Enero de 2007 realizada por Huss, Egger, Hug, Huwiler-Muntener y Roosli da como resultados que los estudios financiados por la industria de telefona constatan en un 42% que no hay vnculo entre el uso de tecnologas inalmbricas con problemas de salud y ni uno slo halla relacin. Mientras que segn los estudios con financiacin pblica un 36% encuentra efectos nocivos para la salud y el 18% no encontr relacin. Lloyd Morgan en 2012 realiza un anlisis en relacin al cncer en el que puede apreciarse que las investigaciones independientes siempre encuentra riesgo, aunque no sea estadsticamente significativo, mientras que las investigaciones financiadas por la industria nunca lo hacen. Se puede decir que conociendo quien sea el patrocinador es posible adivinar las conclusiones a las que llegarn las distintas investigaciones. Sabemos que hay diferentes maneras de conseguir que un experimento cientfico diga lo que nosotros queremos que diga, por eso es importante la replicacin de experimentos con la que poder confirmar sucesivamente las observaciones. Sin embargo, la replicacin es un arma utilizada por la industria para mantener artificialmente abierto el debate cientfico. En el Laboratorio de sistemas de integracin de materiales IMS- de Bordeux, Isabelle Lagroye y Bernard Veyret se dedican a la repeticin de experimentos sobre riesgos asociados a la exposicin a campos electromagnticos. Lagroye, es profesora de la Escuela EPHE de estudios superiores de Pars y fue responsable del proyecto REFLEX en Bordeux. Veyret, un negacionista respecto de los efectos carcingenos y no termales de los CEM, es jefe del Proyecto ELF y salud, pertenece al Centro nacional de investigacin cientfica francs, es miembro fundador de la asociacin de investigadores EBEA, es miembro de la ICNIRP y consultor de la OMS. Lagroye casualmente consigui un post-doctorado en el Centro de radiacin oncolgica del doctor Rotti en Saint Louis, el cual se encarg de realizar varias replicaciones que negaban el experimento de Henry Lai en el ao 95 sobre el efecto de la radiacin de radiofrecuencia en el ADN. Curiosamente en el IMS la biloga Isabelle Lagroye y el fsico Bernard Veyret nunca confirman los experimentos que afirman daos biolgicos ante la exposicin a CEM. En uno de sus trabajos de replicacin Lagroye y Veyret repitieron los experimentos de Leif G. Salford, neurocirujano del Hospital Lund de Suecia sobre la apertura de la barrera hematoenceflica BHE- en presencia de CEM. La barrera hematoenceflica protege al cerebro del paso de determinadas sustancias txicas a travs de la sangre que pueden afectarle negativamente. Este efecto de apertura de la barrera sangunea del cerebro en presencia de los CEM es uno de los mecanismos explicativos respecto de los posibles daos neurolgicos ocasionados por las microondas de telefona. Este experimento es relativamente sencillo, se expone a un grupo de ratas y a otro de control a los CEM y despus se las realiza un anlisis para detectar sustancias en el cerebro como la albmina que no deberan estar all si la BHE hubiera funcionado correctamente. Los experimentos de replicacin realizados en el IMS niegan el efecto de apertura de la BHE encontrados por Salford, sin embargo con posterioridad al menos 15 experimentos diferentes han confirmado el impacto de los CEM en la barrera hematoenceflica.

A la industria de telefona no le importa que ms de 7000 estudios cientficos con financiacin independiente aseguren que hay efectos biolgicos perniciosos ante la exposicin en los niveles actuales a las ondas de telefona. Una de sus principales estrategias es retrasar las decisiones, mantener la incertidumbre de manera engaosa y decir que es necesario seguir investigando. Mientras tanto, por supuesto, no se reducirn cautelarmente las emisiones de los sistemas inalmbricos y las conclusiones de los expertos afines nunca sern contrarias al negocio de la telefona. Si disear investigaciones errneas y jams publicar las que sean contrarias no fuese suficiente, siempre queda la opcin de mentir descaradamente o interpretar los estudios cientficos en el sentido contrario en el que se debera, como cuando se dice que uno de cada cinco estudios que demuestra la capacidad de los electrosensibles de distinguir los CEM no es suficiente para considerar este problema de salud desde un punto de vista fisiolgico, o que la relacin entre uso de mvil y cncer cerebral est descartada y que por lo tanto la telefona mvil es segura.

Carlos lvarez Berlana, miembro de Electro y Qumico Sensibles por el Derecho a la Salud- EQSDS

Artculo en pdf: http://electroyquimicosensibles.org/wordpress/wp-content/uploads/2017/09/El-negocio-de-la-telefona-mvil.pdf


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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