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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-05-2018

El gran dao del fracking a Colombia

Rodrigo Bernardo Ortega
Rebelin




El desastre provocado por la empresa Ecopetrol en el corregimiento La Fortuna en Barrancabermeja (Colombia), a causa del derramamiento de 550 barriles de petrleo, confirma una vez ms el profundo dao social, econmico y medioambiental ocasionado por la extraccin de recursos del subsuelo. Segn las investigaciones preliminares, 25 kilmetros del ro Sogamoso estn contaminados sumados a 49 cuerpos de agua. Al menos unos 2.500 animales murieron y 9 personas se encuentran con problemas de salud como consecuencia del derrame, sin contar los cientos de pescadores que se quedaron sin sustento. Lo ms grave de todo es que segn las proyecciones de los especialistas, el dao ambiental ser reparado en 20 aos (2038) pero, sin duda, quedarn secuelas permanentes (http://www.vanguardia.com/santander/barrancabermeja/428554-nueve-personas-afectadas-y-2460-animales-muertos-deja-derrame-de-cr). Este triste panorama muestra las catastrficas consecuencias de la sobreexplotacin de minerales e hidrocarburos. Detrs de la evidente responsabilidad del gobierno colombiano estn las empresas norteamericanas y canadienses que buscan lucrarse a costa de la naturaleza y la vida misma.

Por si no fuera poco con este escenario desolador, el ministerio de ambiente dio va libre en 2017 al fracking en nuestro pas. Esta tcnica que se basa en la produccin de petrleo y gas de yacimientos no convencionales, simboliza la degradacin a la que ha llegado el ser humano. En efecto, el fracturamiento hidrulico (nombre formal de este procedimiento) se trata, en pocas palabras, de la instalacin de tuberas (de ms de dos kilmetros hacia abajo y tres kilmetros de lado) para romper piedras que contienen petrleo usando agua a presin. No obstante, dada la infraestructura y el nivel de profundidad, el agua no llega con suficiente fuerza por lo que es necesario utilizar ms de 130 qumicos combinados con arena que potencializan su accin. El problema fundamental de esta tcnica es que las filtraciones pueden contaminar las aguas subterrneas de manera definitiva (https://www.youtube.com/watch?v=RPDtD0lP1l0). De igual forma, el producto que sale luego de la fractura de las rocas est altamente contaminado y puede llegar a la superficie.

Sin embargo, la torpe explicacin brindada por la viceministra de energa, Rutty Paola Ortiz es que Colombia podr aumentar las reservas de crudo en 3.000 millones de barriles, como si eso fuera la salvacin del mundo (https://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/ministerio-de-ambiente-permite-el-fracking-en-colombia-articulo-709782). Por el contrario, el fracking es una prctica que trae consigo riesgos ambientales inminentes. En 2016, la Agencia de Proteccin Ambiental de Estados Unidos realiz un estudio en el que comprob una afectacin grave en la calidad y la disponibilidad del agua potable en ese pas. De hecho, se calcula que se emplean 23 millones de litros de agua (mezclada con qumicos) al mes en un pozo de fracking. Todo para sacar un recurso cada vez ms devaluado, por lo que hacer este procedimiento no slo es costoso en trminos ambientales y econmicos, sino tambin intil porque las ganancias reducidas se concentran en pocas manos.

Habra que preguntarles a los defensores del fracking si es una tcnica cuyos efectos secundarios se pueden mitigar, entonces por qu pases como Francia, Alemania, Blgica, y Suiza tienen grandes restricciones o incluso prohibiciones definitivas a este procedimiento? La respuesta salta a la vista y es porque es una tcnica depredadora de la naturaleza y sus efectos no pueden controlarse as se inviertan millones de dlares en abogados y cientficos que busquen ocultar la verdad. De acuerdo con estimaciones, el agua empleada para romper las rocas es el equivalente a la de consumo domstico de entre 2 y 7 millones de personas por ao. (http://www.nofrackingmexico.org/que-es-el-fracking/). Un completo absurdo. Dicho de otro modo, las multinacionales petroleras no conformes con los daos ambientales que las tcnicas de produccin tradicionales ocasionan, ahora pretenden que millones de familias en el mundo se mueran de sed para sacar un crudo envenenado.

Y el culpable de toda esta lgica retorcida no es otro que el gobierno de los Estados Unidos que ha hecho leyes a la medida para las multinacionales con el fin de explotar los recursos de pases pobres que, como el nuestro, no tienen polticos competentes para defender la soberana, entendida como la proteccin y cuidado del territorio. Se calcula que existen ms de un milln de pozos de fracking en el mundo, causantes de temblores, escasez de agua y contaminacin irreversible. En el teln de fondo siempre hay un actor en comn: alguna empresa estadounidense. De hecho, el escenario geopoltico actual se caracteriza por la hegemona de un nuevo actor en la produccin de hidrocarburos. En el pasado quedaron los gobiernos de Arabia Saudita e Irak como los principales exportadores de crudo. Hoy, con 13 millones de barriles al da, el primer productor de petrleo es Estados Unidos (https://elpais.com/economia/2015/07/10/actualidad/1436539995_579371.html). Parte del xito de esta realidad ha sido la utilizacin del fracking como mtodo de explotacin. No conforme con los daos causados a la superficie y a las aguas de su pas, el gobierno de Estados Unidos quiere propagar este mal por el mundo a travs de poderosas multinacionales que estn dispuestas a pagar grandes sobornos a gobiernos corruptos.

La Casa Blanca tiene un plan geoestratgico para utilizar el petrleo como un arma de presin a los pases del sur. De igual manera, pretende dejar paulatinamente la dependencia de la importacin de crudo de estados del Medio Oriente las cuales oscilan en el 40 y 45%. Convertido en el primer productor, Estados Unidos busca estabilizar los precios y reactivar una economa que ha estado en crisis por varios aos. El proyecto incluye disminuir la dependencia de las importaciones, fortalecer las relaciones comerciales con Canad (como qued demostrado con el nuevo oleoducto Keystone XL) y presionar por diversas vas a terceros pases para que implanten el fracking como mtodo de extraccin (http://elsalmoncontracorriente.es/?El-fracking-como-arma-estrategica). En este sentido, el gobierno del presidente Trump ha encontrado en Colombia un lugar idneo para llevar a cabo su plan depredador y en la empresa Ecopetrol un socio incondicional. Todo esto sin tener en cuenta los daos medioambientales provocados por esta tcnica.

En el pas ya comenzaron a observarse los impactos ambientales. En efecto, en la vereda Pita Limn de San Martn, Cesar, se encontraron rastros de una sustancia aceitosa en el agua extrada de pozos subterrneos para consumo domstico (http://sostenibilidad.semana.com/impacto/articulo/fracking-en-colombia-denuncian-contaminacion-de-agua-en-san-martin-cesar/39500). No es de extraar que cerca de la vereda exista una planta de la empresa Conoco Phillips que utiliza el fracking para extraer hidrocarburos en la zona. Como era de esperarse la multinacional con sede en Texas neg cualquier responsabilidad en la evidente contaminacin del agua y asegur que se debe a otros factores ajenos al empleo del fracturamiento hidrulico. No obstante, todas las pruebas apuntan a que San Martn es el primer municipio colombiano afectado por la explotacin no convencional de petrleo.

Sumado al desperdicio del agua, a la contaminacin con qumicos y a los sismos inducidos, el fracking significa adems un problema de salud pblica. Se ha logrado determinar daos sensoriales, respiratorios y neurolgicos por el consumo de agua contaminada con sustancias como plomo, mercurio, radio, formol, cido hidroclrico, plomo, entre otros productos qumicos (https://birongo.aporrea.org/actualidad/a183277.html). No obstante, esa es la composicin que entra a los pozos, el agua de desecho est an ms contaminada, pues es una mezcla de metales pesados, hidrocarburos y hasta materiales radiactivos presentes en el subsuelo. Las empresas de fracking almacenan esta agua altamente contaminada (e imposible de reutilizar) en pozos letrina. Haciendo una metfora es el equivalente de esconder la basura debajo del tapete. Esta accin resulta intil y peligrosa pues se ha comprobado que el agua se filtra y contamina acuferos potables. Es un autntico atentado a la naturaleza.

Volviendo al tema de la salud, algunas investigaciones han arrojado resultados inquietantes. Se estableci que al menos 25% de las sustancias utilizadas en la perforacin de pozos pueden causar cncer y malformaciones genticas, el 37% afectan el sistema endocrino, el 40% puede provocar diversos tipos de alergia en la piel y el 50% afectar de manera irreversible el sistema nervioso (http://www.nofrackingmexico.org/que-es-el-fracking/). Desde esta perspectiva, el dao del fracking es holstico. El empleo de tecnologa que perfora la tierra de manera indiscriminada, la inyeccin de veneno que amenaza con contaminar el agua potable y volver infrtiles millones de hectreas, y los daos a la salud de las personas son indicios ms que suficientes para acabar de una vez con esta tcnica. Tambin se sabe que la perforacin contribuye al aceleramiento del calentamiento global debido a las emisiones de gas metano.

A pesar de todos los argumentos econmicos y ambientales que contradicen las supuestas bondades del fracking, existe un grupo de multinacionales que buscan instalarse a como d lugar en Colombia. Adems de la Conoco Phillips (quien tiene adjudicadas 33.714 hectreas para la explotacin de hidrocarburos), est la empresa Drummond de Canad (cuyos permisos estn casi listos para realizar fracking en el Cesar y en las inmediaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta donde habitan indgenas de las etnias wiwa, wayu y yupka). Por otra parte, la empresa Parex Resources tambin de Canad, tiene actualmente pozos convencionales en Arauca y busca ampliar su espectro de explotacin. Tambin estn involucrados los intereses de la Exxon Mobile de Estados Unidos, la empresa petrolera ms grande del mundo y culpable de otros tantos desastres ambientales (https://www.las2orillas.co/las-5-gigantes-petroleras-que-arrodillaron-al-gobierno-para-permitir-el-fracking/). Las dos ltimas compaas tienen asociaciones con Ecopetrol, la misma empresa colombiana que hace pocos das caus un terrible dao ambiental referenciado al inicio del artculo. Pues bien, esa misma compaa a travs de su director ejecutivo, Juan Carlos Echeverry, ha dicho que si no permiten el fracking en Colombia, nos vamos para Brasil o Venezuela o para donde nos dejen. Esta actitud desafiante e inconsciente muestra el panorama al que se enfrentan millones de personas que se vern afectadas con la extraccin de hidrocarburos.

Pero la actitud del directivo obedece a la postura del gobierno nacional quien haciendo caso omiso de la evidencia cientfica ha optado, como siempre, por obedecer sin la ms mnima reserva las directrices de Washington. La presin es tal que Ecopetrol no ha dudado en poner en marcha las pruebas necesarias y de esa manera la entrega de numerosas hectreas para la explotacin de hidrocarburos. Detrs de todo hay una actitud imperial de Estados Unidos que busca exportar un modelo que a pesar de los inconvenientes parece tener el futuro asegurado (https://magnet.xataka.com/en-diez-minutos/el-imperio-del-fracking-asi-ha-vuelto-estados-unidos-a-la-cabeza-de-la-produccion-del-petroleo). El plan estratgico de Estados Unidos es abrir la mayor cantidad de pozos de fracking para equilibrar un poco el dao en su territorio y de esa manera acallar las crticas que ha recibido por parte de los grupos ambientalistas. En otras palabras, podemos estar asistiendo a la era del imperialismo del fracking, poca que se caracteriza por como menciona el acadmico David Harvey, la acumulacin por desposesin, es decir, la proteccin del sistema capitalista mediante la privatizacin y el acaparamiento de tierra.

Por esa razn, es necesario hacer un llamado a la sensatez. Si la extraccin de crudo con el mtodo tradicional era devastadora para el medio ambiente, el fracking es una tcnica mucho peor. Desde toda perspectiva es un atentado, una clara forma de terrorismo. Lo preocupante es que en un pas tan biodiverso como Colombia, el control de los recursos naturales est al servicio de las grandes multinacionales. Por eso es necesario decir que las empresas de fracking deben abandonar el territorio colombiano ya que la catstrofe puede ser incontenible. Ms si se toma en cuenta que de acuerdo con expertos el futuro de esta tcnica no est del todo claro pues si el precio del petrleo desciende por debajo de 80 dlares, las ganancias seran reducidas en comparacin a la enorme inversin, pero sobre todo al profundo dao ambiental ocasionado.

No al Fracking en Colombia!


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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