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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-05-2018

Hidroituango, ejemplo emblemtico de la pujanza paisa

Renn Vega Cantor
Rebelin


El ro Cauca nunca ms ser el mismo despus de esta intervencin del represamiento de sus aguas. [] el eje del poder empresarial antioqueo, desde Medelln, ha demostrado una vez ms su profundo desprecio por las poblaciones alejadas del valle de Aburr y el rico nororiente antioqueo. Las comunidades cercanas a las riberas del ro Cauca, del Magdalena y de su zona caribea no cuentan para ellos.

Es que (a) un proyecto de 12 billones de pesos, considerado el ms grande construido en la infraestructura nacional, las leyes, reglamentos, resoluciones, comunidades y el sentido comn, no interesan. Un capitalismo salvaje en que para colmo de males se encuentran vinculados como socios entidades territoriales actuando contra sus propias comunidades sin que nadie les diga nada.

Jan Slodvak, HidroItuango: corrupcin empresarial produciendo desastres ambientales. Disponible en: http://corrupcionaldia.com/2018/05/15/hidroituango-corrupcion-empresarial-produciendo-desastres-ambientales/

El puente de Chirajara, en la va a Villavicencio, que se derrumb a comienzos de este ao, era exhibido por polticos (Germn Vargas Lleras, en primer lugar) y cacaos dueos de este pas (Luis Carlos Sarmiento Angulo, uno de los 500 multimillonarios del mundo) como la gran obra de la ingeniera colombiana. Luego de su derrumbe, y cuando nadie volvi a hablar de ese indestructible puente, las propaganda meditica se traslad a otra gran obra, la Represa de Ituango, en el bajo Cauca, nororiente de Antioquia. Esta fue presentada hasta hace unos veinte das como la mxima expresin de la pujanza de los paisas.

Para la muestra un botn, de comienzos de este ao, cuando un comentarista de prensa deca: En este 2018 que comienza, los paisas culminarn su nueva y espectacular hazaa: construir en apenas ocho aos Hidroituango, el proyecto hidroelctrico ms grande en la historia del pas, tras arrebatarle un corredor estratgico al crimen organizado y vencer en forma aplastante a organizaciones de fachada que les hacen el juego. Ese mismo personaje conclua su nota panegrica, titulada Hidroituango: el nuevo golpe de los paisas, con estas palabras: La ambicin y la pujanza de los paisas suscita admiracin, pero tambin envidias y antipatas en Colombia. Considerando lo sucedido en obras como El Guavio o en el minsculo deprimido de la calle 94 en Bogot, -demoras, robos, sobrecostos-, con Hidroituango llega desde Antioquia otra leccin al pas acerca de cmo se deben hacer las cosas. Y de cmo hacerlas bien. (Germn Manga: Hidroituango: el nuevo golpe de los paisas. Disponible en: https://www.semana.com/opinion/articulo/hidroituango-el-nuevo-golpe-de-los paisas/553099).

Es difcil encontrar tantas mentiras en tan pocas lneas, algo que por supuesto no nos debe sorprender en ese reino macabro de la simulacin que se llama Colombia. No vamos a entrar a desmentir cada uno de los embustes que se dicen en esa nota, solamente queremos destacar un aspecto: el de la pujanza de los paisas, que supuestamente todo lo pueden, hasta desviar un ro y construir una obra suicida, que sera el orgullo no solamente de esos paisas sino de todo el pas, a pesar de las envidias que eso suscitara en el resto de colombianos.

Esas palabras, que eran repetidas hasta hace pocas semanas por los gobernantes de Medelln, Antioquia, el gerente de las Empresas Pblicas de Medelln y polticos oriundos de la regin, para sacar pecho sobre la grandeza de los paisas, han quedado hechas aicos por la dura realidad de lo que hoy est sucediendo en Hidroituango, cuyo historial genocida se ha completado con una accin ecocida, como la que hoy estamos presenciando.

Desde el momento en que empez la crisis el 5 de mayo, con el desbordamiento no natural del Ro Cauca, por haber sido desviado de su cauce, sali a relucir nuevamente ese espritu paisa, por parte del gobernador de Antioquia, Luis Prez Gutirrez que afirm textualmente en un trino: tenemos muy buenos ingenieros, estamos asumiendo un pequeo impase () no hay ningn riesgo ni para los municipios ni para los habitantes aguas arriba o aguas abajo. (Disponible en: https://www.semana.com/Item/ArticleAsync/567040 ) Ese mismo individuo sostuvo que no se deba hacer una telenovela con lo que suceda en Hidroituango, pues todo estaba controlado. Que la primera autoridad de Antioquia diga semejantes estupideces nos confirma su cordura e inteligencia, si recordamos que el mismo afirm que Maluma ― ese propagador del odio a las mujeres a travs de su horroroso ruido que vende como si fuera msica― era un poeta urbano, de la estirpe de Jorge Luis Borges y la artista Debora Arango. La seriedad de ese gobernador se puede constatar por sus declaraciones posteriores, en las que ha dicho que lo de Hidroituango sera peor que el diluvio universal, y pocos das despus sostuvo que solamente sera como una especie de inundacin nacional eventual.

Todo estas bobadas seran una ancdota trivial, si no fuera por los crmenes que ha generado la Represa de Ituango desde antes que comenzara su construccin, cuando polticos de origen regional, que luego seran Ministros, Gobernadores, Presidentes, Senadores. organizaron la expulsin de los campesinos antioqueos de bajo Cauca, mediante grupos paramilitares que llevaron a cabo unas cien masacres, en las cuales asesinaron a 3500 personas, desterraron a ms de cien mil campesinos de la regin, e implantaron un rgimen de terror, tras lo cual vena el alabado desarrollo y progreso. Tal y como lo aval Luis Alberto Moreno, el presidente del BID (Banco Interamericano de Desarrollo), en su visita a la Represa el 15 de abril de 2018: Hay muchos estudios que apuntan a que en las zonas donde hay energa hay desarrollo. Es muy difcil pensar que traer desarrollo econmico a donde no hay energa y por eso nos sentimos muy orgullosos de haber acompaado este proyecto. (http://www.elmundo.com/noticia/Hidroituango-generara-sus-primeros-300-megavatios-en-diciembre/369733)

Claro, para la muestra un ejemplo concreto de desarrollo y progreso, como el de Ituango y las zonas ribereas del bajo Cauca, cuyos habitantes han sido perseguidos y masacrados con saa. Eso viene sucediendo desde hace varios aos, porque han sido asesinados o desaparecidos los lderes de las organizaciones populares y campesinas que advirtieron de los impactos destructivos de la construccin de esa represa, arrasadora de la vida y de los pescadores y pequeos agricultores de la regin. Ese desangre no ha parado, porque al mismo tiempo que se destap la crisis de Hidroituango, por la fuerza incontenible del Ro Cauca, en el municipio de Valdivia era asesinado el martes 8 de mayo el humilde barequero Luis Alberto Torres Montoya, de 35 aos, integrante del Movimiento Ros Vivos. Seis das antes haba sido asesinado Hugo Albeiro George Prez, de 47 aos, integrante de la Asociacin de Vctimas y Afectados por Megaproyectos ASVAM El Aro del municipio de Ituango, Un desangre que no se detiene, porque tiene un objetivo claro: despejar por completo el camino para que este proyecto de desarrollo se imponga, porque el progreso no se puede detener, y menos por culpa de los campesinos y pescadores.

Hay que agregar a ese genocidio, el ecocidio en marcha que implica la destruccin de diversas formas de vida, de especies vegetales y animales de la regin, empezando por algunas variedades de peces, que constituan la fuente vital y cultural de los habitantes ribereos. Porque, hay que recalcarlo, no se est hablando de un posible desastre futuro, que pretendidamente se ha evitado porque la represa no ha colapsado en su totalidad. No, el desastre ya es un hecho real, en la medida en que las furiosas aguas del Ro Cauca, sacadas de su cauce normal por los cultores del desarrollo, arrasaron con todo lo que encontraron a su paso aguas abajo, y destruyeron las formas de subsistencia de miles de colombianos humildes, en un rea que afecta a 12 municipios, aumentando la pobreza y la miseria de la regin y del pas. Quin responde por este crimen social, econmico y ambiental, producto de la pujanza de los paisas? Dnde quedan los polticos, gobernantes y publicistas que son responsables de estos crmenes, empezando por un senador que fue Presidente de la Repblica y que aspira a regresar a la Casa de Narquio en el cuerpo ajeno de Ivn Duque? Qu dicen ahora los que tanto alardean de la superioridad de los paisas y su espritu emprendedor? Cmo asumen las Empresas Pblicas de Medelln (que muy poco tienen de pblicas) su responsabilidad directa en esta tragedia?

Como es apenas obvio, los responsables y criminales paisas miran para otro lado, esperando que el olvido encubra esta nueva tragedia, creada por sus propios intereses, que suceda lo mismo que van a hacer las aguas de la represa cuando inunden completamente la regin, esto es, que desaparezcan los miles de cadveres de las fosas de los paramilitares, como si nunca hubieran existido.

Por eso, Sergio Fajardo, en cuya gobernacin se iniciaron las obras, dice que nada tiene que ver con el asunto, aunque haya afirmado a travs del Twiter el nico medio por el que el pobre puede expresarse, puesto que no sabe ni hablar ni que decir: A volar se dijo. Hoy un da extraordinario para el proyecto HidroItuango. Desviacin del ro Cauca. (17 de febrero de 2014); ese mismo da afirmaba con regocijo: La segunda explosin: la desviacin del ro Cauca para construir Hidroituango. Oportunidades vs Barbarie. Y el ex gobernador Luis Alfredo Ramos, adems ex presidiario y hoy jefe de campaa de Ivn Duque, dijo con esa tpica prepotencia paisa, el 13 de diciembre de 2017: Visitamos Hidroituango, la ms grande iniciativa de mi gestin como Gobernador y la obra civil ms importante de la historia del pas. Que orgullo!. (Disponible en: https://voces.com.co/por-que-fue-involucrado-sergio-fajardo-con-el-desastre-de-hidroituango/ ). Claro, ellos mismos nos dicen en estos instantes que nada tienen que ver con lo sucedido en Hidroituango, y con esa perspectiva el candidato presidencial que representa a esos mismos sectores ha dicho que debemos unirnos como pas, cero mezquindades para manejar esto, ac se necesita es pensar en el futuro de nuestro pas, ese es un proyecto estratgico para Colombia y necesitamos que en este momento la solidaridad se sienta. (Disponible en: https://www.ivanduque.com/comunicados/422/tenemos-que-unirnos-como-pais-alrededor-de-la-emergencia-en-hidroituango:-duque . Es decir, unmonos a los paisas para tapar sus crmenes y olvidemos para que todo quede cubierto por el manto de la impunidad.

En el mismo entorno del empresariado paisa se sostiene que la crisis de Hidroituango es resultado de un fenmeno de tipo natural, de una falla geolgica, pero que la situacin de la represa no est relacionada con la forma corrupta, criminal, antidemocrtica y anti-campesina como se desarroll el proyecto de principio a fin. Qu va! Nada puede afear la grandeza paisa, de sus capitalistas y terratenientes, que se lucrarn del dolor y de la miseria, ya que, como es tpico de la Doctrina del Shock, se aprovecharn del miedo y del pnico creado, para completar su faena de despojo y expulsin de los campesinos y pescadores remisos, que se niegan a plegarse a los planes de desarrollo, que los arrinconan y matan.

Esta tragedia humana pone de presente que hay una diferencia entre los paisas y los antioqueos. Paisas son todos aquellos permeados de esa cultura traqueta y ostentosa (desde Uribe Vlez hasta Maluma y todos los que claman por la continuacin de la guerra de exterminio, adoran la violencia y son machistas, racistas y clasistas); antioqueos son los que han buscado un mejor pas, con sus luchas y sus proyectos alternativos al capitalismo mafioso enquistado en Medelln y en el resto de Colombia. Esos antioqueos han pagado con su vida, su resistencia al modelo paisa de progreso y desarrollo, un eufemismo para ocultar que ha sido un modelo de muerte.

En la tragedia de Hidroituango los que han sido lucidos y visionarios han sido los campesinos de la regin que denunciaron con toda anticipacin lo que vena en camino, pero que fueron calumniados y perseguidos por los representantes del emprendimiento paisa. Al respecto, no debera olvidarse que Anbal Gaviria, por entonces alcalde de Medelln, seal que detrs de los que se oponan a la construccin de la Represa perciba "intereses oscuros entre quienes quieren manipular a personas de la regin" y por eso exigi a la Agencia Nacional de Licencias Ambientales que no se convirtiera en el cuello de botella del proyecto, porque "hay que ser ms efectivos en la gestin. No se puede frenar el desarrollo". (Citado en Jose Loaiza, El pasaje que cambiara Hidroituango, El Colombiano, agosto 10 de 2013. Disponible en: http://www.elcolombiano.com/historico/el_paisaje_que_cambiara_hidroituango-OCEC_255038 ). Estas afirmaciones hoy pueden catalogarse, con base en lo sucedido, como una apologa de los crmenes que han realizado los que han hecho de Hidroituango su modelo de vida, o mejor de muerte. Pero todo sea hecho por la grandeza paisa, con su cortejo de paramilitares y polticos de motosierra grande y homicida!

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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