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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-09-2018

El honor en un grano de arena

Antonio Maira
Rebelin


Los que apoyan el escrito a favor del dictador genocida son los que han hecho de las Fuerzas Armadas su jardn particular desde el 36".

"El general Franco no merece respeto ni desagravio alguno, sino nuestra repulsa ms absoluta por haber encabezado un golpe de estado sangriento y genocida contra la legal y legtima II Repblica Espaola, la feroz guerra civil posterior, y una dictadura opresiva e inclemente durante casi cuarenta aos"

Segn informa el peridico digital eldiario.es Defensa ha abierto un expediente disciplinario y ha acusado por falta grave al cabo profesional en activo Marco Antonio Santos.

Santos no es un tapado, tal como ocurre con los generales y coroneles que la edad ha arrojado y va arrojando al heroico archivo pblico de los centenares (algunas fuentes hablan de 600), militares de alta graduacin que han reivindicado y hecho la apologa la figura militar y poltica de Francisco Franco, genocida reconocido. Da la cara en nombre de las clases populares.

El cabo profesional es un hombre de honor. El suyo condensa el de los millones de espaoles ejecutados, encarcelados, exiliados y torturados por un general al que los militares que le ensalzan tachan de militar y poltico ejemplar. Condensa adems el honor y la gloria de los militares y civiles que fueron ejecutados en los campos de concentracin nazis, a donde les llev el dedo acusador de ese Caudillo por la Gracia de Dios, de estremecedor recuerdo.

El honor del cabo profesional Marcos Antonio Santos es, frente los centenares de militares franquistas, y frente a los que se atreven a someterlo a un procedimiento semijudicial que recuerda a los juicios sumarsimos del franquismo (que importan los formalismos de expediente disciplinario! y de falta grave en un caso como este, tan dramtico y valiente, como el enfrentamiento de un militar profesional con la cpula fascista de las Fuerzas Armadas).

Qu hara el admirado por esos centenares de apologistas del Generalsimo Franco, si se aplicase ahora a Marcos Antonio Santos, cabo profesional del Ejrcito de Tierra, las leyes o los tribunales sumarsimos? Le fusilaran? Cul Ley de represin o pronunciamiento les servira para hacerlo?

Marcos Antonio Santos es, sin duda alguna, un granito de arena de ese inmenso pueblo espaol, aterrorizado por una declaracin militar de altos mandos, que no tiene otro objetivo que servir de instrumento disuasorio contra ese pueblo que observa con terror la proclama de espadones, y el terror y la irresponsabilidad de los partidos polticos que se dicen democrticos, especialmente los que se proclaman de izquierda.

Marcos concentra un grito de resistencia y una desesperada, pero serena, llamada a los militares que deberan tener un honor tan grande como el suyo.

Santos, segn testifica l mismo, es, dentro de los cuarteles, un rojillo de mierda, sistemticamente perseguido, insultado pero no doblado por sus superiores. Qu lugar ocupa en esta barbarie, la Constitucin, y las Leyes?

Cundo va defensa a expulsar inmediatamente a esos centenares de militares de alta graduacin que estn apoyando al fascismo interno y externo a las fuerzas armadas?

No hay acaso en las normas constitucionales, en las Leyes y en los acuerdos y convenios internacionales que prohban expresamente el delito de coaccin al pueblo y las declaraciones de apoyo al franquismo-nazismo-fascismo que supone esta declaracin?

Todo parece sealar, que el Gobierno ha colocado una cortina de humo para bloquear su obligacin ineludible de procesar penalmente a los firmantes de una declaracin, que proclama la apologa de Franco, general y dictador ejemplar, segn la propia declaracin dice.

Ejemplar asesino y genocida, que apoy y entreg la soberana a la Alemania nazi y a la Italia fascista segn todas las evidencias histricas. Esa declaracin lo sabe perfectamente el gobierno-, desdea y humilla al pueblo espaol, no solo a las vctimas del franquismo. Lo amenaza.

Qu importa pues que los militares implicados estn en situacin de retiro o en actividad? Acaso aceptar el Gobierno y los partidos que forman parte del Parlamento, esa lnea de impunidad que han marcado los propios franquistas?

Ignora el propio Gobierno que esa hidra crece da a da a medida que nuevos coroneles o generales y almirantes se incorporan a la situacin de impunidad? A medida que incorporan a la declaracin a los nuevos lobos, que han crecido bajo su mando y sus enseanzas?

Qu lugar ocupa en esa amenaza al pueblo, el propio Rey, heredero de uno de los productos ms acabados de Franco, que hizo realidad lo de qued todo atado, y bien atado, y que, adems, es responsable como Jefe supremo de las Fuerzas Armadas?.

Cul ha sido la responsabilidad de los partidos que han transicionado del franquismo al franquismo en un desleal negocio que se ha realizado a espaldas o mediante engao del pueblo?

Acaso comete falta alguna el honorable cabo profesional Marcos Antonio Santos por emitir expresiones contrarias hacia la Constitucin, la corona franquista y los dems rganos colaboradores del estado?

Acaso no saben los miembros del gobierno que aceptan el castigo de un militar honorable, entregan su cabeza, lo intentan humillan a l y a su familia, por el solo hecho de abrirle expediente disciplinario por falta grave; con penas que pueden ir desde una multa econmica (a la familia de un trabajador especializado que cumple su tarea dentro de las FAR), un arresto de quince a treinta das o un gravsimo cambio de destino. Alguien ha pensado en el sufrimiento de la familia de un militar ejemplar, como es el caso del cabo Marco Antonio Santos.

Qu pasa aqu, se va a convertir en precedente general, y en anotacin y precedente judicial personal para una posible expulsin de las Fuerzas Armadas, un caso indiscutible de honorabilidad ejemplar?

Es posible que, con excepciones, no haya surgido un clamor en los medios de comunicacin y en las organizaciones sociales que denuncien este hecho y hagan absolutamente imposible su repeticin?

No es evidente que los partidos realmente democrticos tienen que reclamar una depuracin profunda e inmediata de las Fuerzas Armadas, empezando por el Rey y el hecho mismo de la existencia de una monarqua fuente de corrupcin y ejemplar en la generalizacin de la corrupcin generalizada?

Cul es y, sobre todo, como se rompe la neutralidad poltica en la firma de un Manifiesto en el que "se hacen peticiones, reclamaciones, quejas o manifestaciones contrarias a la disciplina, as como formularlas con carcter colectivo", cuando esas declaraciones consisten en la denuncia de un fascismo arraigado en las Fuerzas Armadas?

Como en Suecia, en muchos pases de Europa, o en la misma Dinamarca algo empieza a oler a podrido.

Amigo Marco Antonio, pongo mi grano de arena al lado del tuyo y declaro estar en activo en la lucha contra el franquismo.

Antonio Maira es Capitn de Fragata de la Armada (r)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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