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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-06-2019

Doctrina militar y guerra sucia

Pablo Nario
Las Dos Orillas


El Estado colombiano ha hecho de la violencia un instrumento de acumulacin de capital y el principal soporte para ello ha sido la Doctrina de Seguridad Nacional (DSN), que desde la segunda mitad del siglo XX ha sido adecuada, ejecutada y actualizada con asesoramiento de los EE. UU.

Que entre los objetivos de enseanza en los cursos del ejrcito est el de deshumanizar a sus participantes, expresa la aplicacin de la DSN y evidencia una de sus facetas, y que las guilas Negras, estn compuestas por funcionarios armados del Estado, confirma que al igual que en el pasado el M.A.S, la Triple A, o Los Magnficos; Las guilas Negras, hacen parte de la estrategia paramilitar y de operaciones encubiertas de los organismos de seguridad del Estado.

Bajo la excusa de preservar la patria, mantener el orden interno y la integridad del Estado en Colombia se ha propendido por convertir a las Fuerzas Armadas en un sector autnomo dentro del Estado, a partir de ocupaciones parciales de este, mientras se involucra a la poblacin en el esfuerzo de la guerra contrainsurgente.

En 1992 el entonces ministro de Defensa Rafael Pardo Rueda, haca un llamado al sector privado a establecer estructuras de seguridad y recomendaba: los jefes militares y policiales de cada regin tendrn que estar pendientes para regular el funcionamiento de estas organizaciones y ajustarlas a las leyes vigentes.

Y quin es el enemigo en el marco de la Doctrina de Seguridad Nacional?

Partidos polticos de oposicin, organizaciones campesinas, indgenas, estudiantiles, sindicales, de DDHH, etc., contra estos sectores es que histricamente se ha dirigido la accin represiva del Estado, a travs de la fuerza pblica y los paramilitares.

Existen manuales militares donde se divide en dos componentes a las fuerzas subversivas: poblacin civil insurgente y grupo armado, por eso los paros, huelgas, marchas, reuniones y movilizaciones han sido asumidos en Colombia como acciones polticas de la poblacin civil insurgente, y prohibidas de facto, mientras la eliminacin fsica de los activistas se ejecuta como actos de patriotismo.

Hay que agregar que para esta doctrina tambin los indiferentes e indecisos forman parte del adversario, al que prestan apoyo por el solo hecho de dejarlo prosperar, adverta en un escrito el exministro de Defensa, Fernando Landazbal Reyes.

Despus del 11 de septiembre del 2001, el Estado colombiano adecu la DSN a las condiciones de la globalizacin; el nuevo enemigo narcoterrorista, deba ser neutralizado con guerras de carcter multinacional bajo la conduccin estratgica de Estados Unidos, tal y como sucedi con la alianza poltica y militar en el Plan Colombia, y la articulacin interna de Ejrcito, Polica y Sistema Judicial.

Con el fin de recobrar el buen nombre de las instituciones militares en esta nueva etapa, se continu con la separacin de tareas entre militares y organismos paramilitares, los EE. UU no establecieron relaciones directas con instituciones militares, sino a travs del rgimen poltico, lo que facilit que los planes blicos fueran presentados como propuestas sociales en las que las fuerzas militares se someten a decisiones polticas, mientras que a los EE. UU les permiti evadir su responsabilidad en la violacin a los derechos humanos tras su aplicacin.

Fue en ese contexto que la estrategia de seguridad democrtica; proporcion facultades de polica judicial a los militares, en casos donde no hay autoridad judicial ordinaria, como zonas remotas o de combate, lo que increment los casos de ejecuciones extrajudiciales directamente atribuibles a la fuerza pblica.

Simultneamente se aplicaron polticas que involucraron a la poblacin civil, como las redes de informantes o las zonas de rehabilitacin y distencin, lo que demostr la vitalidad del decreto 3398 de 1965, propio de la DSN donde se autoriza al gobierno nacional a utilizar a la poblacin civil en actividades con las cuales contribuyan al restablecimiento de la normalidad.

Hoy el escenario parece estar casi dispuesto; un nuevo Plan Colombia, con la misma comparsa de lucha contra las drogas y el terrorismo. La imposicin en pleno desarrollo de una Supercorte, que supone la unificacin de los seis tribunales existentes, incluyendo la JEP; pero que lo que persigue es fabricar una Infracorte, y no unificar sino anexionar los tribunales al ejecutivo. Todo ello para interrumpir el enorme flujo de investigaciones contra los ejecutores de la DSN y recuperar nuevamente el control del aparato judicial.

Ligado a lo anterior, el subterfugio de la paz con legalidad, en lnea con los fundamentos de la Doctrina de Seguridad Nacional, no pasa por la justicia social, sino por la seguridad ciudadana; y esgrime una pretendida disposicin del Estado a concederle a la guerrilla espacios en el sistema poltico si se retracta de su proyecto revolucionario.

Para el Estado colombiano la DSN, y la amenaza del enemigo interno, (oposicin poltica), cobran hoy ms actualidad que nunca, porque como lo afirmara en la dcada del 80 Orlando Zafra Galvis coronel relacionado con la estructuracin de la Triple A; La guerrilla es apenas un apndice de la subversin, y tiene una importancia menor de la que generalmente se le atribuye.

Por eso los an discontinuos avances de la sociedad colombiana en la bsqueda de la paz con justicia social, intentarn ser detenidos a travs de la militarizacin de la vida ciudadana, el incremento de los asesinatos de lderes sociales y excombatientes, la ampliacin de la estrategia paramilitar, la renovacin de las redes de informantes y las masacres.

El ascenso de Nicacio Martnez investigado por ms de 283 ejecuciones extrajudiciales en La Guajira y Cesar entre 2004 2006, el ultraje al pueblo colombiano con la designacin del ministro de Defensa Guillermo Botero para asumir funciones presidenciales, y el desafo por parte del gobierno y de su partido a los organismos internacionales; no denotan un simple desdn por los sangrientos efectos de la siempre renovada Doctrina de Seguridad Nacional, sino que son notificaciones que revelan la disposicin poltica a la continuidad de su aplicacin, y al perfeccionamiento de sus mtodos.


Fuente original: https://www.las2orillas.co/doctrina-militar-y-guerra-sucia/#entry-comment



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