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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-07-2019

Uruguay
La multiplicacin literal frentista

Emilio Cafassi
Rebelin


Luego de la confirmacin de la frmula presidencial por el Frente Amplio uruguayo (FA) con Graciela Villar acompaando a Daniel Martnez y superadas las polmicas en torno a la pertinencia del binomio que ayer confirm el Plenario Nacional pareci retomarse cierto impulso militante para el trabajo de cara a las elecciones de octubre (y eventualmente noviembre ante un muy probable ballotage). Mi propio Comit de Base en Buenos Aires, el Fernando Morroni, se dio una nueva mecnica de funcionamiento y organizacin. Al da siguiente, otro comit porteo organiz un acto con la presencia del diputado y ex intendente de Maldonado Oscar De Los Santos. En ambos casos fue subrayada la gravedad y riesgo de la coyuntura electoral y la necesidad de un trabajo militante movilizador y de contacto estrecho con la base social. El debilitamiento de los apoyos en las bases, fue sucintamente tratado por un reciente artculo propio en Caras&Caretas. Obviamente se trata de un problema cualitativo y multicausal que en ltima instancia expresa cierta conformidad del FA con la reforma electoral del ao 96 que comenz a implementarse en el 99. El FA se parece cada vez ms a un partido electoralista, aunque, como la socialdemocracia, declinante.

La ausencia de crtica respecto a la democracia representativa, la que denomino liberal-fiduciaria, resulta evidente en prcticamente todos los sectores, como lo demuestran las idas y vueltas de las iniciativas de reforma constitucional en los congresos del FA o bien en el rechazo a las enmiendas crticas sobre organizacin poltica del estado en las elaboraciones programticas. De la antigua crtica de la democracia burguesa, sostenida slo en virtud de producir el mecnico correlato de la segregacin econmica, se pasa sin ms a su aceptacin acrtica, por lo que la democracia liberal-fiduciaria pasa a ver potenciada su legimitidad a lmites tales de ser concebida como La Democracia, nica posible. En cualquier caso, el debate ms conceptual podr tener lugar ms adelante. La proximidad del acto eleccionario obliga a pensar las estrategias con las herramientas del presente y con los clculos cuantitativos indispensables, particularmente ahora que contamos con resultados de las elecciones primarias. Sobre estos ltimos, no es difcil hallar cierto optimismo voluntarista que si bien empuja hacia el esfuerzo lo hace con ecuaciones que dieron resultados pasados, aunque me permito dudar de su actual precisin.

A fin de pensar la magnitud del salto cuantitativo me permit construir algunos indicadores que toman la serie desde el ao 99 para las elecciones nacionales. Si consideramos que en las elecciones primarias acude la militancia (de presencia obligatoria a pesar del carcter optativo) y los simpatizantes, aquel desgranamiento en los comits de base que venimos sealando, en la decreciente presencia de delegados en los congresos y en la dinmica poltica interna en general se refleja tambin en los nmeros. El FA perdi 139 mil votos entre el ao 99 y ste (poco ms de 35%) y 199 mil si tomamos la mejor referencia ganadora en primera vuelta de 2004 (sin variaciones significativas respecto 2009), es decir que perdi casi un 44% de caudal electoral primario. El FA que es la fuerza poltica con capacidad de movilizacin y relacin con las organizaciones de la sociedad civil y los movimientos sociales, super en cada desde el 2009 a la totalidad de la masa ciudadana que acude a las internas, y a los dos partidos tradicionales tomando las dos ltimas experiencias de conjunto.

Claro que los que acuden a las primarias no necesariamente militan en los partidos a los que votan. Muchos slo manifiestan su apoyo con este nico acto electoral previsiblemente repetible en las elecciones nacionales obligatorias. De este modo, tiende a igualarse el derecho permanente de los miembros activos a elegir sus candidatos con la concesin ocasional de ese derecho a personas desinvolucradas partidariamente. Vengo sosteniendo que en lugar de mejorar la democracia de los partidos asegurando la participacin de los afiliados en la seleccin de candidatos, este tipo de primarias licuan al partido en una masa plebiscitaria y desalientan el compromiso consecuente del afiliado y militante, premiando el fugaz acercamiento dominical del simpatizante transitorio. Resulta visible en los nmeros.

Si tomamos una ratio Primarias/Obligatorias, es decir un cociente relacional que da una idea de cunto debe multiplicarse promedialmente cada votante de primarias para obtener un triunfo en las nacionales concluimos que en el ao 99, el FA debi multiplicar por 2,49 su caudal de primarias. Casi no vara en su arrasador triunfo de 2004 en primera vuelta (2,48), pero ya en 2009 claramente declarada y visible la cada de participacin militante debe subir a una ratio de 4 y ms an a 4,06 en 2014.

Ante la cada an mayor de electores del FA en estas ltimas primarias del 15,5%, la estimacin del multiplicador depender de:

  1. El porcentual de participacin que histricamente ronda el 90% de los ciudadanos inscriptos que no han crecido significativamente.

  2. La cada de votantes provenientes de la dispora argentina, en virtud de la simultaneidad con la elecciones en ese pas ya que muchos se han integrado y poseen interese cvicos locales, adems de los costos y dificultades del traslado hacia el Uruguay que absurda y anacrnicamente carece de voto en el exterior, adems de aspectos cualitativos de la campaa.

En el acto al que alud se afirm genricamente que cada militante deba multiplicarse por 4. Los nmeros expuestos lo desmienten. Slo un 4,5 aproximado lograra retener mayoras parlamentarias y tener chances de derrotar en ballotage al collage derechista que se unir para frenar la fuerza del cambio. Pero lo que el nuevo factor numrico nos dice es que cada vez perdemos militancia, aunque ganemos electores.

Debiera ser el verdadero susto que despierte al mamao.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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