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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-10-2019

EE.UU. y la OEA apuestan a desestabilizar la regin, pero se encuentran con la resistencia popular

Aram Aharonian
Rebelin


Todo indica que en su plan de reeleccin, el presidente estadounidense Donald Trump, con el apoyo de la secretara general de la Organizacin de Estados Americanos (OEA) ha desatado una ofensiva para la desestabilizacin de las naciones latinoamericanas y terminar no solo con gobiernos progresistas sino tambin con las organizaciones sociales que los sustentan.

El pasado 11 de septiembre 12 pases miembros del belicista Tratado Interamericano de Asistencia Recproca (TIAR) aprobaron la resolucin segn la cual la crisis en Venezuela tiene un impacto desestabilizador, representando una clara amenaza a la paz y a la seguridad en el Hemisferio. Lo ms desestabilizante parece ser la necesidad de EU de apoderarse de sus riquezas energticas y mineras y de robar sus recursos. Como las de Ecuador o de Bolivia.

La puesta en marcha del TIAR confirma el uso de los sectores civiles en los planes militares de Washington. La cosecha fue el paquetazo ecuatoriano, la poblada chilena, la puesta en marcha de un golpe en Bolivia y el intento de un cerco sanitario a Venezuela.

Era evidente que el paquetazo ecuatoriano y el intento de golpe de Estado en Bolivia iban a desembocar en fuertes tensiones sociales y disturbios. De all el guin tan poco original de que la culpa la tiene Cuba y el gobierno venezolano de Nicols Maduro. Para la derecha, siempre la culpa es otros: nunca de sus planes de miseria y hambre para las grandes mayoras.

Pero quiz lo que no prevean los guionistas estadounidenses era la fuerza y resiliencia de la respuesta indgena y popular en Ecuador y la explosin chilena, luego del llamado de atencin de las elecciones primarias argentinas el pasado 11 de agosto. Y, en Uruguay, an no hallaron la frmula para desalojar al frente Amplio del gobierno, tras 14 aos de gestin.

Y tampoco tuvieron en cuenta que no todos los pases estn de acuerdo con las posiciones asumidas por el secretario general de la OEA Luis Almagro y tampoco con la misin de observacin electoral (MOE) enviada a Bolivia. La representante permanente de Mxico ante la OEA, Luz Elena Baos, dej en claro que ninguna misin debe entrometerse en los comicios de un pas y menos opinar cuando el mismo an no concluye; su trabajo debe limitarse al asesoramiento tcnico y no tratar de tomar decisiones vinculantes.

El trabajo de la MOE es de naturaleza tcnica y no vinculante. La Carta Democrtica Interamericana, en su artculo 23, brinda asesoramiento o asistencia, no dictamina elecciones, prosigui Baos, para quien el trabajo de las misiones debe ser neutral y no intervencionista.

Las reacciones surgieron luego de que el representante de Estados Unidos en la OEA exigi una segunda vuelta electoral en Bolivia, pese a que an no se haba terminado el conteo oficial de voto, mientras los delegado de Brasil, Colombia, Argentina, Chile y Canad, hicieron de repetidores de la voz del amo y hablaron de supuestos fraudes denunciados por el candidato perdedor, el derechista Carlos Mesa.

Casuales causalidades

Tres semanas despus de la invocacin al TIAR, el presidente ecuatoriano Lenin Moreno anunci su paquetazo econmico, impuesto por el Fondo Monetario Internacional, desatando un estallido social an no resuelto. Al inicio de la segunda quincena de octubre, medidas anunciadas por el presidente chileno Sebastin Piera desataron la protesta de los estudiantes secundarios, que pronto se torn en estallido social, que an persiste.

El 20 de octubre en Bolivia se realizaron las elecciones presidenciales, en las que el actual mandatario Evo Morales, lograra su reeleccin. La oposicin de derecha desconoci los resultados y comenz la desestabilizacin del pas. Morales denunci que est en marcha un intento de golpe de Estado orquestado desde la derecha e hizo un llamado a los organismos internacionales a defender la democracia boliviana.

Bolivia, la OEA y el golpe

El mircoles, una masiva marcha en apoyo al presidente boliviano cop el centro de La Paz, mientras la oposicin tuvo su protesta ms fuerte en Santa Cruz de la Sierra, mientras continuaba el escrutinio definitivo que parece orientado a confirmar la victoria en primera vuelta del Movimiento Al Socialismo (MAS), evitando el ballotage.

Pero hte aqu que la Misin de Observacin Electoral (MOE) de la OEA sin vergenza- pidi al gobierno que ms all del resultado que arroje la eleccin llame a segunda vuelta.

Hay claras diferencias en la naturaleza social de clase de los que en Bolivia alientan el golpe de Estado y en las bases sociales que lideran las sociedades en rebelda de Ecuador y Chile, pero el inters final es aterrorizar a la poblacin argentina y uruguaya para que inclinen sus votos hacia los candidatos de derecha y no al Frente de Todos argentino o el Frente Amplio uruguayo.

La desestabilizacin e intento de golpe de Estado que la derecha verncula, con el apoyo estadounidense y de la OEA, se est desarrollando en Bolivia a pocos das de la primera vuelta electoral en los dos pases del Ro de la Plata y trata de incidir en el miedo a situaciones similares que alimentan las derechas en ambas naciones.

No pueden sorprender, en este contexto, las declaraciones del estadounidense Secretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Michael G. Kozak, donde exige a Bolivia restaurar la credibilidad en el proceso de recuento de votos, como si no hubiera sido cuidadosamente respetado. Es una forma de crear el imaginario colectivo de que hubo anomalas.

Luego que el canciller de Bolivia Diego Pary hiciera pblica la carta a Almagro solicitando una completa auditora de los resultados electorales, la oposicin, alentada por Washington y la secretara de la OEA, impide que se haga el conteo de los votos, quemando instituciones del estado como las infraestructuras del Tribunal Supremo Electoral en los departamentos (provincias) como Chuquisaca, Santa Cruz y Potos.

El cinismo de la OEA

Es de un cinismo sin precedentes el comunicado de la secretara General de la OEA, que seala que las actuales corrientes de desestabilizacin de los sistemas polticos del continente tienen su origen en la estrategia de las dictaduras bolivariana y cubana, que buscan nuevamente reposicionarse, no a travs de un proceso de reinstitucionalizacin y redemocratizacin, sino a travs de su vieja metodologa de exportar polarizacin y malas prcticas, pero esencialmente financiar, apoyar y promover conflicto poltico y social.

La comunicacin hecha en nombre del conjunto de naciones del continente, afirma que la crisis en Ecuador es una expresin de las distorsiones que las dictaduras venezolana y cubana han instalado en los sistemas polticos del continente. Sin embargo, lo que tambin han demostrado los hechos recientes es que la estrategia intencional y sistemtica de las dos dictaduras para desestabilizar las democracias ya no es efectiva como en el pasado, aade.

Y tambin aboga la posibilidad de intervenir (a tavs del TIAR?) para proteger los principios democrticos y los derechos humanos, y de defenderlos donde stos sean amenazados, y hacer frente a los factores de desestabilizacin organizados por la dictadura venezolana y cubana.

Ecuador, roto el dilogo qu viene?

La movilizacin del pueblo ecuatoriano fue ms all de la dirigencia de la Confederacin de Nacionalidades Indgenas de Ecuador (CONAIE) -algunos dirigentes quisieron apagarla-, mientras el gobierno de Moreno mostr su raz de clase, subordinada a los mandatos de Washington y del FMI.

Pero no solo el mandatario sale con plomo en el ala, sino tambin los cuadros de la derecha como Jaime Nebot, Cynthia Viteri, Guillermo Lasso, Abdal Bucaram y los socialistas de Carlos Ayala.

Tambin el corresmo sali chamuscado y pag el costo de su lgica caudillesca. Cuando era gobierno intent cooptar al movimiento indgena; no intent siquiera sustraerlo de la influencia de las ONGs socialdemcratas y las sectas religiosas extranjerizantes, sino que las arrincon y no lo incorpor al proceso de cambios.

Aquellos que desde afuera trazaron los planes de Moreno, lograron por el momento impedir la conformacin de un Frente amplio. Su meta era destruir al corresmo: encarcelaron a su principal dirigente, la gobernadora de Pichincha, Paola Pabn y obligaron a la expresidenta de la Asamblea nacional, Gabriela Rivadeneira a pedir asilo en la embajada de Mxico.

El mircoles 23, el presidente de la CONAIE, Jaime Vargas, inform que la organizacin decidi suspender el dilogo con el Gobierno, que mantenan desde el 13 de octubre y que puso fin a duras protestas antigubernamentales. "Hemos parado porque no ha habido ambiente de dilogo", dijo Vargas.

Vargas denunci que desde el gobierno, emprendieron una persecucin contra los dirigentes de la CONAIE. "No podemos estar en la mesa mientras nos estn persiguiendo", agreg. Vargas es uno de los perseguidos y se le abri juicio por hablar en Macas sobre la formacin de un ejrcito indgena.

Chile y los falsos positivos

Chile es un pas donde la primera dama (lase esposa del presidente Piera) teme a la invasin aliengena y pide a sus amigas burguesas reducir privilegios.

El Presidente de la Comisin de Derechos Humanos del Senado, Alejandro Navarro, anunci el pedido de la visita de una Misin de trabajo y observacin de la Comisin Interamericana de DDHH y un observador de la Comisin de DDHH de la ONU, que dirige Michelle Bachelet.

La Comisin de Derechos Humanos de la OEA (CIDH) expres su preocupacin por denuncias hechas al Instituto Nacional de Derechos Humanos sobre violencia sexual, desnudamientos forzados y torturas en el contexto de las detenciones de manifestantes. "Chile debe investigar y sancionar estos hechos con diligencia, as como la actuacin policial y militar en las que se habra hecho uso desproporcionado de la fuerza contra civiles. El uso de la fuerza debe regirse por los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad", expres la CIDH.

Primero fueron los golpes, las humillaciones y las amenazas, pero en las ltimas horas las torturas y violaciones de mujeres en Chile se convirtieron en una realidad. El estado de excepcin que implement el gobierno de Sebastin Piera trajo las prcticas de la dictadura, tambin respecto a las desapariciones. Muchas de las mujeres que han sido detenidas hasta el momento se encuentran desaparecidas, denunciaron organismos humanitarios.

Adems, las apresadas en Santiago de Chile fueron desnudadas delante del personal masculino, manoseadas en sus genitales y les han metido la punta del fusil en la vagina mientras las amenazaban con violarlas y asesinarlas, tal como surge de los testimonios recogidos por compaeras de detencin.

Otras denuncias hablan de detenidos que fueron crucificados en Comisara de Pealoln y de torturas en la estacin de Metro Baquedano en Santiago.

En una guerra, la primera vctima es siempre la verdad. Y tambin lo es en estas guerras de quinta generacin, donde la informacin juega un papel importante sobre la percepcin, los sentimientos de la ciudadana. La lucha no solo se da en las calles sino tambin en las llamadas redes sociales y, sobre todo, en los medios hegemnicos de comunicacin e informacin, nacionales y trasnacionales.

El miedo al pueblo ha puesto a temblar a la clase dominante, que teme a un pueblo harto de abusos, segregaciones, humillaciones y desigualdad. La indignacin acumulada por aos se ha volcado a las calles y no da seales de retornar a la lnea de resignacin que era su refugio.

Hace ms de 45 aos que la opinin de los ciudadanos no ha sido escuchada, ni la sensibilidad de la clase poltica ha sido capaz de darse cuenta de las profundas inequidades existentes en el pas, y la complicidad y corrupcin de la clase poltica. Todo eso est hoy impugnado.

Se trata de una insurreccin popular espontnea, pacfica, sin direccin ni programa, pero que ha incorporado a vastos sectores sociales. Es un malestar profundo que no solo tiene motivaciones econmicas y que no disminuy con el anuncio del an presidente Sebastin Piera de una agenda social, un ofertn de campaa electoral consensuada con los partidos del sistema.

En los ltimos das se desat un verdadero festival de la demagogia ofreciendo caridad y no justicia- desde el gobierno y el empresariado multimillonario en dlares, en un pas donde 650 mil jvenes, entre 18 y 29 aos, no estudian ni trabajan; suman altas tasas de enfermedades mentales y suicidios entre ellos; miles de ancianos solos, abandonados, de los que nadie se preocupa, con tasas de suicidio cada vez mayores

La violencia y la soledad en Chile son una pandemia, denunciaba desde la surea Concepcin el obispo Fernando Chomal.

Mucha informacin sobre lo que acontece en Chile ha llegado a los chilenos y al mundo por redes sociales. La diferencia mayor que hay con levantamientos anteriores es que ahora todos cargan celulares y graban los acontecimientos. Es la realidad real, dicen.

Pero muchos de esos videos salen de los laboratorios de los servicios de inteligencia, para imponer un imaginario colectivo de anarqua, protesta desmadrada. Una realidad virtual que permita una mayor y mejor represin.

Hay mucha informacin que no cierra. Mucha des-informacin alentada por la televisin y los medios hegemnicos, que cubrieron la poblada de la Alameda santiaguea, donde no haba polica ni fuerzas armadas, que llegaron luego a reprimir. La idea de los laboratorios mediticos es crear el imaginario de que est todo sobrepasado, para que sea la clase media, la gente, la que pida mayor represin.

Videos difundidos por redes sociales muestran que carabineros son causantes de incendios y saqueos, que disparan contra jvenes desarmados y a cara descubierta, que hoy son identificados por los programas de reconocimiento facial de la seguridad del Estado.

No hay que subestimar a esta derecha que se ha mantenido en el poder por 46 aos, que cuenta con servicios de inteligencia bien asesorados por expertos estadounidenses e israeles. Una de las estrategias del poder es poner a la gente contra la gente para poder validar las acciones programadas, una represin mayor, alertan organizaciones sociales.

Desde los medios hegemnicos lanzan la informacin de que estn saqueando casas, y es cierto. Y las fuerzas policiales los dejan actuar, en zonas de clase media y alta, para que luego la gente, a gritos, pida ms militares en la calle, ms seguridad. Es crear el imaginario colectivo de la necesidad de mayor presencia policial y militar para retomar el poder, sin que se tenga a un amplio espectro de la poblacin cuestionando las medidas.

Es necesario permanecer atentos. El presidente estadounidense es capaz de cualquier desmn o tropela para apuntalar su cada vez ms difcil reeleccin, con su cabeza pendiente de un juicio poltico.

Fuente: http://estrategia.la/2019/10/24/eu-y-la-oea-apuestan-a-desestabilizar-la-region-pero-se-encuentran-con-la-resistencia-popular/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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