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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-11-2019

21 N.
Colombia parar como nunca

Pablo Nario
Rebelin


La sociedad en general debe imponer el orden y frenar el desconcierto, Lo que para unos es comida, para otros es amargo veneno deca Lucrecio, y por eso el llamado al orden que hacen los pueblos, es caos para las lites.

Es extravagante, que en medio de la repulsin social generalizada contra el uribismo, del rechazo de casi el 70 % de los colombianos a la gestin presidencial, en un escenario de incesantes asesinatos de lderes indgenas en el pas, 198 desde 2016 en todo el pas, 134 en el actual gobierno, pero tambin en medio de asesinatos de lderes sociales ms de 200 durante el 2019 y ms de 800 desde el 2016, de asesinatos de exguerrilleros reincorporados que confiaron en la palabra del Estado colombiano; 170 desde la firma del acuerdo de paz. Es inslito que agobiado como est el pas de hechos matutinos donde nios y adolescentes son aplastados por bombas que dejan crteres de 12 metros, de otros ms fusilados, o perseguidos con drones y perros amaestrados para luego rematarlos por parte de miembros del ejrcito nacional, que en medio de dolosos homenajes presidenciales dedicados vanidosamente a los responsables de dichas operaciones, dadas a conocer en su momento como impecables. Que en un pas aturdido de denuncias como la de los hechos cometidos por el coronel Jorge Armando Prez Amzquita, quien orden matar un civil y a quien por WhatsApp un subordinado le confirma con un spero: Mi coronel ya lo mat, refirindose al asesinato y suplici del reinsertado de Farc Dimar Torres. Es inaudito que en medio de hechos como la tortura y asesinato a sangre fra de Flower Jar Trompeta campesino defensor de DDHH en Caloto, a manos del ejrcito, o que en medio de una democracia electoral descompuesta donde hay candidatos en la crcel, o con brazaletes electrnicos, por corruptos y otros delitos electorales, en medio de un pas en guerra y en guerra sucia, donde para esa lite que gobierna, hablar de paz se convirti en delito, y exigir paz con justicia social en terrorismo, y donde estructuras encubiertas como las guilas Negras amenazan por doquier. Es extravagante que en medio de este sombro y cotidiano paisaje; salga el presidente Duque, en referencia al paro nacional del prximo 21 de noviembre, a decir: Hay un plan para desestabilizar al gobierno.

Duque, quien result ser un fiasco en cercos, se ha empeado en otra absurda tarea; cercar el paro del prximo 21 de noviembre negando las irrebatibles razones que mueven y conmueven a los colombianos a sumarse a las movilizaciones,- y mientras hoy niega sus ms recientes anuncios- frentico tramita, y ruega apoyo para su segunda ley de financiamiento para cumplirle al FMI.

Y es que las respuestas del gobierno a la crisis son espeluznantes; como reaccin a los hechos del bombardeo donde el ejrcito masacr a ms de 8 nios y jvenes en jurisdiccin de San Vicente del Cagun - Caquet, Ivn Duque hace un sentido homenaje a su principal responsable, y ni una sola slaba dirigida a las vctimas. Respecto al genocidio contra los indgenas, responde con el anuncio del despliegue de 2.500 hombres ms del Ejrcito en el Cauca.

Por su parte la Vicepresidenta Martha Luca Ramrez, ex asesora del Grupo Aval, y quien sino hubiese sido por el fallo del tribunal de arbitramento sobre la corrupcin del Consorcio Ruta del Sol 2 y de sus socios, Odebrecht y Corficolombiana Aval; nos hubiera hecho pagar a los colombianos 1,2 billones de pesos para los bancos y con el fin de menguar la deuda de Sarmiento Angulo; amenaza hoy con fumigar los territorios indgenas.

El pas ya est incendiado y los colombianos deben despertar o levantarse para evitar que sea incinerado por la lite corrupta.

Duque intenta hacer ver las protestas del prximo 21N, como una retaliacin de la oposicin electoral que perdi en las elecciones presidenciales con l, eludiendo la realidad sombra que viven los colombianos, y mostrando (ms all de coyunturales alianzas tcticas) a las organizaciones sociales, populares, sectoriales, cvicas, campesinas, indgenas, estudiantiles, sindicales, etc., como apndices de partidos polticos electorales, obviando su autonoma y la historia de sus reivindicaciones, las cuales desbordan en varios aspectos las plataformas electorales de los partidos de oposicin. Se soslaya la contribucin, el aporte en vidas, la claridad natural y el alcance reivindicativo de las organizaciones sociales, procurando infructuosamente con ello estrechar sus lmites polticos, al nivel de las tibias vallas de los independientes o de las propuestas del progresismo liberal, con el propsito de restarle profundidad y extensin y para que los sectores que no votan, es decir la mayora de los colombianos aptos para votar, se marginen de un espacio legtimo e incuestionable de participacin democrtica no electoral, como lo es la protesta social.

La otra estrategia contra las movilizaciones sociales, es el buscar generar miedo en el pueblo. Una campaa de amenazas directas y soterradas se ha desatado; el Centro Democrtico, Ivn Duque, Lafaurie y toda la fauna terrateniente, conservadora y fascista que habita el pas, junto a las amenazas de grupos de choque y estructuras paramilitares; sealan las movilizaciones y protestas sociales, de estar infiltradas por agentes extranjeros.

Pero el mundo ha ido conociendo que es en Colombia desde donde se conspira contra pases vecinos, el gobierno Duque participa de planes desestabilizadores en la regin, como contra Venezuela, impulsa la desestabilizacin de la frontera, propicia, o como mnimo permite el accionar conjunto de estructuras armadas paramilitares como los Rastrojos y sectores de la fuerza pblica, al tiempo que promociona y conspira con gobiernos paralelos en territorio colombiano.

Hace pocos das Romina Guadalupe, diplomtica boliviana, denunci que "guarimberos" colombianos (paramilitares) fueron utilizados para filtrar las protestas en Bolivia con prcticas fascistas, con el fin de facilitar el primer golpe militar en Latino Amrica en el siglo XXI, contra el reelecto presidente de Bolivia Evo Morales.

Lo cierto es que el rgimen colombiano arde ya por dentro y en sus relaciones exteriores pretende calcinar a otros, cumpliendo de manera estricta la agenda impuesta por Trump. Holmes Trujillo quien perdi toda autoridad y credibilidad internacional como canciller, fue removido (aprovechando el descabezamiento de Botero) y situado como nuevo ministro de defensa para continuar desde all sus peligrosas provocaciones contra Venezuela, al servicio de Philip S. Goldberg, embajador de los EE.UU en Colombia, y profundizar el cerco militar contra la sociedad colombiana.

La protesta social es un derecho constitucional, pero el establecimiento siempre lo ha sealado, reprimido, y prohibido. Protesta si pero por el andn, y los gases lacrimgenos y las balas llegan a los andenes, protesta s, pero pacfica, pero la polica se infiltra y genera actos de vandalismo y de saboteo para justificar la represin, desacreditar la protesta social y darle tratamiento de guerra. El rgimen crea los mecanismos para incentivar la violencia, la pregunta es: Qu debe entonces hacer el pueblo? Callarse, detenerse?, No rechazar la destruccin de la estabilidad laboral, o la eliminacin de la pensin como derecho, la privatizacin de las empresas del Estado, no oponerse a una corrupcin que en Colombia asciende a los 50 billones al ao, no rechazar la rebaja de los impuestos a las multinacionales y empresas y ms impuestos para la clase media y los trabajadores? Acaso el miedo que quiere generar el gobierno Duque, va a impedir que los colombianos este 21 de noviembre exijan un salario mnimo digno, o que sectores sociales exijan el cumplimiento de compromisos adquiridos con ellos? La situacin es tal que la campaa de miedo emprendida por el gobierno, demuestra su propio miedo, lo que no evitar que los colombianos marchen el 21N, exigiendo, adems, su derecho legtimo a la protesta y el fin del terrorismo de Estado.

Este 21 de noviembre, los colombianos, debemos estar atentos y denunciar, confrontar y aislar la violencia del Estado. El partido de gobierno y el presidente Duque han hecho en varias oportunidades pblicos llamados para protestar contra las decisiones de la justicia, y contra el ya casi extinto proceso de paz; esta vez es el pueblo quien muy justificadamente se movilizar de manera contundente, y como asegur recientemente un dirigente sindical: Colombia parar como nunca.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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