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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-05-2006

Noam Chomsky se solidariza con los presos mapuche

Lagos Nilsson
pieldeleopardo.com


Puede haber y se entregan razones de por qu es preciso castigar. Pero lo cierto es que las dudas existen. Por qu tanta saa con la nacin mapuche? Pueden poco ms de un milln de personas empobrecidas la mayor parte hasta lmites sorprendentes an en Amrica Latina constituir un riesgo para el Estado chileno?

Acaso las culturas se valoran por su poder de fuego? No querer, sencillamente no querer, es causal de exterminio?

Acaso ser o decir que se es socialista y demcrata, o cristiano y demcrata, obliga a patear en la cabeza a los que de algn modo son diferentes? Es la obediencia la principal fuente de respeto? La pluralidad consiste en aceptar el mando del poder e integrarse, callado, en el lugar que ordene?

Noam Chomsky escribi un correo electrnico a la abogada Alejandra Arriaza defensora de los presos polticos mapuche en huelga de hambre que hoy, sbado 29 de abril, entran en su da 46 sin probar alimentos. Puede parecer un gesto, otro gesto de un intelectual que solidariza desde su torre de cristal con cuntos cree padecen persecucin.

Sera injusto sostenerlo. El profesor Chomsky no entrega su firma a comits para que dispongan de ella de su nombre al acaso de cualquier circunstancia. Y no es nicamente el rebelde pensador y acadmico estadounidense quien se preocupa y ocupa de la situacin del pueblo mapuche y de otros que en Amrica son forzados a integrarse a la ficcin de Estados nacionales diseados a sus espaldas y a contracorriente de sus historias.

En Blgica es decir en el centro de la Europa comunitaria quienes estn informados del acontecer suramericano no logran entender por qu se los hostiliza, persigue y procesa a los mapuche con las mismas normas que dict la dictadura de 1973/90 para perseguir y encarcelar a quienes hoy desde los poderes del Estado enarbolan las banderas que lucharon contra el tirano de ayer.

Germn Westphal del Comite Internacional Contra la Impunidad en Chile habl con Chomsky luego de conocerse el grave deterioro corporal y sicolgico de los presos mapuche en la crcel de Angol pequea ciudad del sur del pas para intentar conseguir una declaracin solidaria. La respuesta fue contundente:

Por este mensaje expreso mi total apoyo a los lderes Mapuche en huelga de hambre, a su liberacin y asu lucha por la recuperacin de sus tierras ancestrales. (1)

El viernes 28 se produjeron actos igualmente solidarios en diversas ciudades europeas y latinoamericanas. Frente a estos hechos sociales no es posible explicar por qu los aires nuevos invocados por la mdica y presidente de Chile, seora Michelle Bachelet, para cambiar la forma de relacionarse del poder pblico con los ciudadanos no alcanzan a soplar sobre la discriminacin, el latrocinio y las injusticias diversas que padece la nacin mapuche.

Desde que las primeras tropas espaolas pisaron el Gulumapu que es el nombre del territorio ancestral mapuche al oeste de Los Andes en la primera mitad del siglo XVI, las conductas y pensamientos de aquellos no ha variado: los seres humanos pertenecen a la Tierra y no la tierra a los seres humanos. Criterio compartido, por lo dems, por todas las naciones originarias de Amrica: la Tierra no es un bien transable, es la fuente de la vida.

La Tierra es agua, aire, alimento, festejo, trabajo, descendencia, paz, solidaridad. Respetando esos valores y beneficios es posible vivir como hermanos, si no la vida social se torna imposible a largo plazo, porque destruiremos como destruimos cotidianamente por otra parte el lugar en que vivimos.

Pero no. No hacemos caso. Los bosques que dan sombra, impiden el fro excesivo, calientan los hogares y en los que encontramos para alimentarnos y solaz son aniquilados para sembrar pino y fabricar pulpa de papel. De paso arrasamos con las fuentes de agua, la vida animal y el resto de la vegetal que all enuentra proteccin.

Y como eso no basta, como no basta cegar ros, propiciar monocultivos y manipular semillas, como no basta pescar hasta el agotamiento de las especies, como no basta contaminar tierras y mares, insensibles y torpes se dira que los Estados el Estado de Chile en concreto se dispone a disparar esos cartuchos que sobraron en la dcada de 1881/90 cuando la operacin pinzas de los ejrcitos argentino y chileno quiso su operacin final en el Wallmapu y el Gulumapu.

En las dependenmcia del gobierno de Chile se aprecia un cambio: ministros y subsecretarios escuchan a quienes piden audiencia, salen a la calle. Pero esos cambios no llegan a la llamada Araucana; all la libertad del otro no tiene razn de existir si no es la libertad que el Estado est dispuesto a conceder, como si la libertad y la eleccin del modo de vida no fuera anterior al Estado.

En suma: la poltica de acorralamiento del pueblo mapuche, constante a lo largo de todos los gobiernos chilenos con la excepcin de los tres aos en que gobern Salvador Allende no ha cesado. Se los empuja ms all de lo que puede soportar la dignidad humana, se los obliga a una rebelin que resultar en una masacre.

(1) Escribi Noam Chomsky:

Estimada Alejandra Arriaza:

Por este mensaje expreso mi total apoyo a los lderes mapuche en huelga de hambre, a su liberacin y a su lucha por la recuperacin de sus tierras ancestrales.

Reciba mis mejores deseos en sus esfuerzos legales para obtener su liberacin.

Solidariamente,

Noam Chomsky








 



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