Portada :: Espaa :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-12-2009

13-D, consultas por la independencia
Catalunya ejerce su derecho

Joan Canela Barrull
Directa

Traducido por el autor para Rebelin


Mientras el Tribuna Constitucional continua enrocado en un eterno debate sobre si el Estaut cataln est suficientemente rebajado o no y las "dos espaas" discuten si hay que dar ms autogobierno o menos a los catalanes, la sociedad catalana ya ha est llegando a la siguiente estacin: la autodeterminacin.

"La centralidad se ha movido" editorializaba Vicent Partal desde Vilaweb, peridico digital referencia del soberanismo. O en palabras de Joan Laporta: "Lo que pareca imposible ahora es probable". O dicho an de otra forma, lo que se discute en los cafs o en las colas de los mercados ya no es sobre al final el Estatut "colar" sino que se votar en la consulta sobre la independencia de hoy -en caso de vivir en un municipio donde se celebre- o que se votara -en caso contrario. Y es que la accin social ha empujado el panorama mucho ms all de lo que desearan los polticos.

A pesar de ser una accin simblica a nadie escapa que la convocatoria de referndums simultneos en 170 municipios con un censo total de ms de 700.000 habitantes tiene una trascendencia poltica de primera magnitud. Primero demuestra la vitalidad de la sociedad civil catalana que a partir de sus asociaciones de base -ateneos y colectivos populares, pero tambin asociaciones culturales, entidades deportivas o AMPAS de colegios- ha sido capaz de organizar un evento de estas caractersticas. Segundo indica que el sentimiento del catalanismo mayoritario, que hasta el momento se reparta entre una autonoma con ms competencias, el sueo de una Espaa federal o la reivindicacin independentista, est movindose rpidamente hacia la tercera opcin. Un cambio de un calado tal que ya se empieza a notar en las bases de los propios partidos, con sus concejales aprobando mociones de apoyo a las consultas -a da de hoy ya son 219 municipios- a disgusto disimulado de sus dirigentes -como en el caso de CiU- o directamente en contra de las directrices de su cpula, tal y como han hecho muchos concejales socialistas.

El tercer elemento a tener en cuenta es como el movimiento se desliza suavemente hacia la desobediencia civil, forzando una legislacin que prohbe explcitamente el ejercicio de la autodeterminacin. En el caso de Arenys, en septiembre, el Ayuntamiento acat la prohibicin judicial de ceder espacios municipales, esta vez ya son varios los consistorios que desobedecern. Cul ser el siguiente paso?

Sin reacciones aparentes

Quizs escamados tras la experiencia de Arenys, esta vez no ha habido una oposicin frontal de los organismos del Estado a las consultas, e incluso Falange ha renunciado a sus manifestaciones. La postura ha sido, ms bien, de tratar de restarle importancia y, sobre todo desde el gobierno, dejarle la iniciativa al PSC en este campo.

Esta vez parece que no sern las apisonadoras de la Brunete madrilea las que harn de "martillo de herejes", sino que se ha encargado el trabajo a los autonomistas "de casa". En este sentido se lee desde el mundo independentista el editorial conjunto de los doce peridicos catalanes. "Lo que era una accin simblica contra una hipottica sentencia del Tribunal Constitucional se convierte en una accin contra las consultas" advierte Partal desde la pginas de Vilaweb.

Pero esta estrategia es obvio que hubiera tenido sentido en septiembre, cuando solo votaba un pequeo pueblo de 8.000 habitantes, pero hoy la bola ya es demasiado grande y como advierte a menudo el filsofo Josep Maria Terricabras "un pueblo no se autodetermina a cada eleccin, pero si lo puede hacer en una concreta". O sea, que si la Repblica se proclam tras unas elecciones municipales, quin sabe de que va puede llegar la independencia.

Logros y peligros

A parte de la cuestin nacional en si mismo, el movimiento de las consultas ya ha conseguido su primer gran logro. Al reconocer el derecho de voto de todos los inmigrantes, sea cual sea su situacin legal, se ha convertido en la mayor accin por la plena ciudadana realizada nunca en Catalunya. Un detalle que no ha pasado desapercibido a las asociaciones de inmigrantes, que ya han organizado una plataforma -Inmigrantes pel Dret a Decidir- para promover la participacin entre sus comunidades. "Catalunya nos reconoce la ciudadana que Espaa nos niega" asegura Diego Arcos, presidente del Casal Argentino y partidario acrrimo de la independencia.

Pero el movimiento no est exento de peligros. Desde la Esquerra Independentista se ve con cierto recelo como al carro del movimiento ciudadano se suben personajes al menos dudosos y se teme que ciertos partidos -sobre todo CiU, pero tambin ERC- no renunciarn fcilmente a tratar de controlarlo para, en el caso de los primeros, desactivarlo una vez recuperada la Generalitat.

Adems queda el tema de la territorialidad. Quin se est autodeterminando? Slo las cuatro provincias de la Comunidad Autnoma de Catalunya o toda la nacin catalana que incluye tambin Baleares y el Pas Valenciano? La mayora de las consultas entran en una ambigedad ms o menos calculada -nadie niega que el sentimiento independentista fuera de Catalunya es mucho ms dbil- que mientras para algunos ya sirve para cumplir el trmite, para otros significa una posible renuncia imperdonable.

Y despus qu?

Al final, el principal peligro de las consultas sern las propias expectativas generadas. Por que cunta participacin es necesaria para considerarlas exitosas? El resultado de Arenys -un 40%- ha puesto el listn muy alto, difcil de igualar en una accin de una magnitud mucho mayor. Despus aun vendr la parte ms difcil: la extensin de las consultas a las grandes ciudades como Barcelona y Lleida, con una poblacin mucho menos nacionalista y una sociedad civil ms difcil de movilizar -sin contar Baleares y Pas Valenciano-, lo que conllevar el riesgo de dar la sensacin que el movimiento se va apagando.

Y, finalmente, una vez acabado este ciclo qu? Anna Arqu, portavoz de la coordinadora de las consultas apuesta porque la presin "fuerce a nuestro Parlament a convocar un referndum a nivel nacional". Una opcin ms bien difcil, como mnimo antes de las elecciones autonmicas del prximo ao.

Rebelin ha publicado este artculo con permiso del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter